domingo, 11 de abril de 2021

 

 SANCIONES PARA AUTORES, CÓMPLICES Y ENCUBRIDORES.

El 4 de enero de 2018, el Ministerio del Ambiente suscribe un contrato de comodato mediante el cual se le entrega al Benemérito Cuerpo de Bomberos una superficie de 2.400 mts., en el sector de Illincocha del territorio del Parque Nacional Cajas, para el establecimiento de una estación de bomberos, contrato suscrito por el Ing.Marcelo Cabrera Palacios, Alcalde de Cuenca y Presidente del Directorio de ETAPA EP, como testigo de honor, comodato que se realiza incumpliendo con las disposiciones constitucionales establecidos en los Arts. 3.7; 12; 14; 66,27; 72; 73;
76; 261.7; 395; 396; 398; 404, 406 y 411; y, las establecidas en los Arts. 66, 68 de la Ley Forestal y de Conservación de Áreas Naturales y Vida Silvestre, que establecen que el patrimonio natural de áreas protegidas es imprescriptible, inalienable e inembargable y no puede constituirse sobre el derecho real alguno.
EL OBSERVADOR.

 

 

Carlos Rabascall monta un show fraudulento y cínico

   en Conexiones4P/Elenfoque/Info  por 

Carlos Rabascall se ha empeñado en construir alrededor suyo un caso de lucha por la libertad de expresión y de objeción de conciencia. El problema es que ese empeño es fraudulento y lleno de cinismo. «No dejaré que me impongan entrevistados, peor aún a un declarado enemigo de los medios públicos. Es mejor renunciar», dijo Rabascall apenas recurrió a los medios privados para contar que había salido de Ecuador TV porque le habían pautado una entrevista con César Ricaurte de Fundamedios. 

Evidentemente, el ex presentador y entrevistador de Ecuador TV no entiende lo que es un medio público, de los que ahora pretende aparecer como defensor.  Un medio público, cualquier que éste sea, es propiedad de todos los ciudadanos de un país y César Ricaurte, por más mal que le caiga a Rabascall, tiene tanto derecho a ser entrevistado como cualquier otro ecuatoriano. No solo eso, el medio público tiene la obligación de entrevistarlo si ha sido, como es el caso, parte de un debate nacional.  Es más, Ricaurte, incluso en el caso de ser el enemigo número uno de los medios públicos, es tan dueño de Ecuador TV como lo es Rabascall.

Para que el argumento de objeción de conciencia que ha sacado a relucir Rabascall fuera legítimo en un medio público, el entrevistado en cuestión únicamente podía haber sido alguien que está por fuera de la legalidad; es decir un delincuente o alguien que ponga en riesgo la seguridad del Estado. Y claramente ese caso no es el caso de Ricaurte.

El problema de Rabascall es que él tiene el mismo concepto que el correísmo, del cual ha sido miembro durante muchos años, tiene de lo que es un medio público.  Según esa forma de ver las cosas, un medio público pertenece al partido o movimiento político que administra el Estado porque está en el poder. Es por eso que ahora muchos correístas se desgarran las vestiduras, como lo hace Rabascall, quejándose de que en los medios públicos aparezcan voces críticas al proyecto de Rafael Correa. 

El otro problema con los lamentos del ex presentador de Ecuador TV es el cinismo. Durante casi 10 años, Rabascall convivió y legitimó una política editorial que se la hacía en Carondelet donde gobernaba su amigo y ex compañero de colegio, Rafael Correa. Esa política de comunicación, bajo ningún concepto, coincide con la que un medio público decente y legítimo puede tener porque estaba diseñada a ensalzar al caudillo, marginar cualquier opinión crítica y aplastar a través de las más indignas campañas mediáticas a quienes no estaban en sintonía con el gobierno. Apelar a la claúsula de conciencia con esos antecedentes es un acto de cinismo brutal.

En el caso de Rabascall el cinismo tiene un agravante adicional.  Como empleado de Ecuador TV no solo que fue pieza clave en el engranaje del aparato de propaganda que manejaban los hermanos Fernando y Vinicio Alvarado, con sus entrevistas condescendientes a los miembros del correato y sus comentarios zalameros, sino que se benefició económicamente por ello. En los documentos de transparencia de Ecuador TV, Rabascal aparece, por ejemplo, como beneficiario de una partida para el año 2015 de 100 000 dólares para la realización de un programa de televisión que se llamó Crudamérica y que tuvo un impacto bajísimo de audiencia. Si se observa en el canal de Youtube, «Rabascal Comunicación», resulta evidente que la producción del Crudamérica es artesanal y no justifica una inversión de 100 mil dólares como consta en la adjudicación de la partida. Se trata de entrevistas hechas en cierto tono amarillista donde no existe mucha más inversión que el uso de una cámara y la contratación de uno o dos personas.

Pero Crudamérica no es la única producción que Rabascall financió con dinero público entregado por el correato, amén del excelente sueldo de 5 000 dólares mensuales que recibía en Ecuador TV. También está Pulso Político que, como se ve en los documentos de transparencia, costó 28 000 dólares más otros 5 000 de escenografía. ¿Qué otro ecuatoriano tuvo la oportunidad de acceder a fondos públicos como lo hizo Rabascal de no haber sido amigo del Presidente e incondicional con su política de propaganda y comunicación?

Rabascall aparece también tras el proyecto digitial llamado Kafeina tv que a todas luces fue un intento de montar un un sitio de supuesto periodismo crítico e independiente para hacer la contra a los medios digitales que tan exitosos fueron en articular una crítica al gobierno de Correa. Aunque en Kafeina tv no hay evidencias de su relación con el gobierno, el contenido de sus programas y los entrevistados no dejan lugar a equívocos. Se trata de un espacio profundamente correísta que, con el cambio de gobierno, se fue extinguiendo con mucho más pena que gloria. Kafeina, al igual que otros sitios digitales gobiernistas como La Junta, fracasó estrepitosamente pues no tienen una audiencia importante y su influencia en la opinión pública ha sido nula. Tan nula que más aparecen como pretextos para dirigir fondos públicos a bolsillos privados.

Hay otros contratos de Rabascall con el gobierno de Correa. Diario El Universo publicó una nota en diciembre del 2015 en la que se mencionaba a algunos presentadores de los canales administrados por el Gobierno que firmaron contratos adicionales con el el Estado para trabajos de comunicación y propaganda. Ahí aparece, por ejemplo, que la firma Bestmedia que ha firmado varios contratos, uno de ellos por 530 640 dólares para hacer «pastillas» audivisuales para la Secom, tiene registrada su dirección en la oficina de Rabascall en Guayaquil.

Presentarse como defensor de la libertad de prensa y objetor de conciencia no le queda bien a Rabascall. Un empleado del Estado, como era él, no tiene la posibilidad de escoger a quién entrevista de acuerdo a sus simpatías o antipatías políticas como fue el caso de la entrevista que se negó a hacer a Ricaurte. Tampoco le queda bien lo de la clúsula de objeción de conciencia del que está hablando porque los privilegios económicos que recibió él y su empresa del Estado correísta y de su ignominioso aparato de comunicación y propaganda a cambio de su adherencia al proyecto de Rafael Correa lo deslegitiman como el periodista independiente que pretende hacer creer a todo el mundo que es.

Además de fraudulento, el operativo que está montado Rabascall es brutalmente cínico.

 Loor al Mashi-deshonesto!!!

Francisco Febres Cordero:
Cuando, engalanado con su camisa de diseños étnicos recién estrenada, ingresaba a cualquier acto público, acompañado siempre de su numeroso pelotón de escoltas, la concurrencia se ponía de pie mientras por los parlantes comenzaban a sonar las notas de Patria, tierra sagrada de honor y de hidalguía, himno coreado por los asistentes que saludaban así la augusta presencia de quien comenzaba a gobernar el país como su feudo. Tieso, con su mirada apuntando hacia el futuro, recibía los honores que a la majestad de su poder creía debidos.
Lo demás, ya se sabe: diez años de dictadura en que, elevado sobre su pedestal, imponía su voluntad, dictaba leyes, sentencias, pisoteaba libertades, honras, inventaba realidades, mientras se presentaba como el fundador de un país sin historia, que él había construido desde sus cimientos.
Así, hasta que un día, obligado por las circunstancias, se marchó lejos, a la espera de que el pueblo formara una larga fila en el que era su palacio para honrar su recuerdo a través del museo que dejó montado, un altar que daba cuenta de sus largos recorridos por el mundo, los tributos que recibió, la multiplicidad de obras que realizó. Al fin y al cabo, sus desvelos merecían un devoto peregrinaje que le rindiera tributo.
Lo que quizás nunca vislumbró fue que la gloria que él creía merecer tuviera una duración tan fugaz, tan efímera y que las magnas realizaciones que aseguró dejaba en pie para la posteridad, fueran diseccionadas con tanta rapidez para mostrar sus huesos, carcomidos por el cáncer de la corrupción y la concupiscencia.
Y él, que creyó que sería proclamado como el ideólogo, líder y ejecutor de una revolución que su mente calenturienta había fraguado, va apareciendo como el capataz de una banda de asaltantes de caminos que tenía como principal función engordar sus faltriqueras con los dineros públicos.
Desde lejos, no le queda sino contemplar con impotencia cómo su pandilla, tan celosamente armada a través de los años, está siendo desarticulada igual que cualquier otra de sacapintas o robacarros, de las cuales la crónica roja da razón a diario.
Ahora su lugarteniente, aquel por quien él dijo que estaría dispuesto a ofrendar su vida, pasa sus vacaciones en la cárcel sin otra ocupación que la de negar las trapacerías largamente planificadas con su tío, en las cuales están también comprometidos muchos otros de baja ralea pero de altas funciones. Unos cuantos más, esos que no alzaron el vuelo con el guiño cómplice de quienes debieron aprehenderlos, corrieron a cobijarse bajo el manto protector del nuevo gobierno, con la esperanza de que sus bellaquerías se entierren en el olvido.
Desarticulada una parte de la banda, los sueños del capataz deben haberse modificado: de pretender que su imagen fuera inmortalizada en monumentos y perpetuado su nombre en universidades, hidroeléctricas, carreteras y aeropuertos, debe estar cruzando los dedos para que los truhanes que fraguaron el asalto sistemático a los fondos del Estado no canten, o por lo menos no lo hagan hasta el extremo de sacar a relucir su nombre.
Un nombre que en todo caso pasará a la historia de esta patria, tierra sagrada a la que él dejó esquilmada, con su honor mancillado y su hidalguía deshecha. (O)

viernes, 9 de abril de 2021

 SANCIONES DRÁSTICAS PARA LOS RESPONSABLES DE ESTE ATENTADO A LA

CATEDRAL DE CUENCA, PATRIMONIO CULTURAL DE LA HUMANIDAD.

Este atentado a la fachada de la Catedral de Cuenca, que forma parte del Patrimonio Cultural de la Humanidad, tiene nombre y apellido: Administración del "eficiente" alcalde DE la ciudad abandonada, Pedro Palacios, y sus colaboradores, es decir, la Dirección de Áreas Históricas, y la tal comisión; seguramente, la Fudandación Iluminar, y todos los cómplices y encubridores.
AQUÍ NO ECHAMOS FLOFRES. AQUÍ LANZAMOS DARDOS.
EL OBSERVADOR.
No hay ninguna descripción de la foto disponible.

 



EL BARRANCO DEL TOMEBAMBA A LA DERIVA
Mientras pasan el tiempo en talleres, conversaciones inútiles, reuniones burocráticas, bla, bla, bla, el emblemático Barranco del Tomebamba, la "joya" patrimonial de Cuenca, luce desmejorada, abandonada a su suerte, sin mantenimiento, tal como se puede apreciar en la gráfica. ¿A qué institución pública le corresponde velar por la buena imagen, la conservación, la limpieza de los espacios verdes? A la administración municipal, por supuesto. Hay inmuebles patrimoniales convertidos en tugurios, abandonados, llenos de basura, la maleza va devorando todo a su paso. ¿Por qué no se pronuncian las universidades sobre el deterioro del Barranco?
Por qué los profesionales y académicos entendidos en la materia, miran los toros desde lejos? ¿Por qué el Instituto Nacional de Patrimonio Cultural, calla?
Seguramente, cuando sea demasiado tarde, se arrepentirán de haber permitido que una administración municipal mediocre, indolente e incapaz, acabe para siempre con el bien merecido nombramiento de Cuenca, Patrimonio Cultural de la Humanidad.
El Observador espera un pronunciamiento de los cuencanos que aman a su ciudad.
AQUÍ NO ECHAMOS FLORES. AQUÍ LANZAMOS DARDOS.
Puede ser una imagen de pared de ladrillo y al aire libre

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miércoles, 7 de abril de 2021

 ALCALDE INFRACTOR: RATIFICAN SENTENCIA A FAVOR DE LA LAGUNA DE ILLINCOCHA.

Así también es clara la omisión por parte del GAD Municipal de Cuenca, puesto que el Alcalde como máxima Autoridad de esta entidad, estuvo presente en la inauguración de la obra de construcción de la Estación de Bomberos, sin antes revisar si se contaban con los documentos habilitantes para la misma, y es con la denuncia ciudadana que "suspenden temporalmente" la obra hasta que se obtengan los permisos de construcción, sin tener en cuenta que por tratarse de una zona protegida, este tipo de A construcciones deben mantenerse prohibidas.
SALA ESPECIALIZADA DE LO CIVIL Y MERCANTIL DE LA CORTE PROVINCIAL
DE JUSTICIA DE AZUAY
No. proceso: 01904-2020-00034
AQUÍ NO ECHAMOS FLORES. AQUÍ LANZAMOS DARDOS.

martes, 6 de abril de 2021

 Ventajas y privilegios de la Contratación Pública

Cuando se habla de contratación pública en Ecuador, es muy difícil marcar diferencias en la última década y media. Todos los procesos están atravesados por una línea de discrecionalidad, ventajas y privilegios para las empresas de los amigos de los huéspedes de Carondelet. En esta nueva investigación conjunta de La Historia y Periodismo de Investigación, resaltan figuras como Nasib Neme, amigo personal de Rafael Correa y Eduardo Jurado, hombre de confianza de Lenín Moreno. Esta nueva historia está llena de cifras, ventajas, sobreprecios e incumplimientos, ingredientes básicos de la Revolución Ciudadana.
Todo empezó hace casi una década. En el año 2012, Carlos Julio Jaramillo estaba al frente de la empresa municipal ETAPA de Cuenca, por un lado, y por el otro estaba Eduardo Jurado Béjar, quien ya era un prominente empresario guayaquileño vinculado con obras de infraestructura sanitaria, redes de agua y tratamiento de desechos. El alcalde de Cuenca de ese momento era el entonces convencido militante del correísmo, Paúl Granda.
Fue entonces que los dos –Jaramillo y Jurado- llegaron a lo que sería el primero de muchos acuerdos. Era el gobierno de Rafael Correa y con el financiamiento del Banco del Estado se decidió otorgar un crédito en diciembre de ese año para la construcción de la planta de tratamiento de aguas residuales de Guangarcucho, mediante la tecnología de la flotación con aire disuelto. Eso costaría 22 millones y medio de dólares y el consorcio al que pertenecía Jurado Béjar sería el encargado de ejecutarlo. Se trataba del Consorcio ecuatoriano-suizo SEM-KWI.
Todo parecía marchar viento en popa. Hubo concurso, se dio la licitación. Un procedimiento hecho con el estilo marcado de la Revolución Ciudadana.
Pero en 2014 hubo elecciones de gobiernos locales y en Cuenca ganó un nuevo alcalde, Marcelo Cabrera. Y esta obra, pese a haber sido adjudicada, no había arrancado aún en su construcción. Cabrera ordenó una revisión integral de todo el proceso.
Fue así que en agosto de 2014 apareció el primer informe de la nueva administración y las novedades no se hicieron esperar. El ingeniero Omar Cueva presentó un informe técnico estableciendo que en ninguna parte aparecían los justificativos documentales para llegar a establecer el costo de 22 millones y medio de dólares, puestos como presupuesto referencial de la obra. Luego, el oferente que ganó la licitación tampoco acreditó ninguna experiencia en la construcción de plantas similares hechas con la tecnología ofrecida.
Un informe de la Contraloría General del Estado hecho un año después, en agosto de 2015, sobre este mismo tema, concluye que el Gerente de ETAPA se decidió por esta clase de planta “sin contar con un estudio o justificativo técnico, que demuestre la efectividad de esta alternativa en la remoción de los parámetros requeridos, sino con base en un análisis de tipo financiero”. Además, se dejaron de lado los estudios de prefactibilidad hechos con anticipación. En definitiva, dice la Contraloría, la Comisión Técnica encargada “no revisó en debida forma los pliegos que aprobó el Gerente General, que no contaban con estudios previos; con un presupuesto referencial que no estuvo debidamente obtenido ; y que no contenían el estudio de desagregación tecnológica o compra de inclusión”.
¿Qué hizo el alcalde Marcelo Cabrera ante estas contundentes conclusiones?
“Eché abajo el proceso”, recuerda. Y lo hizo porque todo se lo había hecho mal. Pero entonces recibió una llamada del señor Carlos Jurado Vinueza, hijo de Eduardo Jurado Béjar, quien lo invitó a conversar con más tiempo, con tranquilidad, navegando por el mar en el velero de su padre.
“Yo le contesté que no tenía nada que conversar con él, dice ahora Cabrera, quien fue alcalde de Cuenca hasta 2019 y acaba de ganar una curul como Asambleísta de Azuay, en el próximo parlamento que se instalará en mayo.
Eduardo Jurado Béjar, por su lado, más adelante tuvo el cargo político más importante en su vida. Y el velerismo lo siguió cultivando como su mayor pasión: “Es en el mar donde se aprovecha el silencio y se enfrentan los miedos. Porque allí puede pasar cualquier cosa”, dijo en una entrevista.
Pero este solo es el primer capítulo en el que participan juntos Carlos Julio Jaramillo, amigo personal de Paúl Granda, y Eduardo Jurado Béjar, quien también tiene un amigo personal especial y común con Granda: Lenin Moreno.
ENTREVISTA A CARLOS JULIO JARAMILLO: “UN CONTRATISTA PUEDE TENER UNA O CIEN OBRAS A LA VEZ. ESE ES SU GIRO DE NEGOCIO”
P: ¿Por qué hay tantas denuncias de irregularidades en los créditos para agua potable concedidos por el Banco del Estado?
En la mayoría de los proyectos de Promadec IV, las quejas vinieron de la misma empresa. Terminó siendo la misma empresa la que denunciaba en los proyectos donde participaba. Se repite el denunciante. El rol del Banco es el que ha tenido siempre en el país, que es el de cofinanciar proyectos. Nada más. No tiene nada que ver con el proceso de contratación ni adjudicación ni interviene en lo más mínimo. Nunca ha intervenido en ningún proyecto, menos en estos. La CAF aprobó los pliegos en todos los procesos a los que usted se refiere y el BDE no ha hecho absolutamente nada. El manejo de la contratación de cada uno de los procesos es rol de los Gobiernos Autónomos.
P:¿Cómo se despachó las denuncias presentadas? Se alega que existe direccionamiento para beneficiar a constructoras vinculadas.
Denuncias hubo varias y se puede ver que siempre se repitieron desde los oferentes interesados. Es una sola empresa la que está haciendo en todo el país reclamos de los diferentes procesos. En todos los proyectos que superan los dos millones de dólares del programa agua segura, hubo denuncias del mismo grupo empresarial. Yo no he advertido lo que usted me dice que supuestamente los adjudicatarios en todos los contratos son las mismas empresas, más bien lo que sí he visto es que el denunciante es la misma empresa y que es concursante también en todos los proyectos. Las denuncias salen de la parte interesada.
Usted refiere que a una misma empresa hace las denuncias, pero hemos hallado que en los Consorcios ganadores de los proyectos hay un par de nombres recurrentes, de empresas que están relacionadas al señor Eduardo Jurado y al señor Nassib Neme.
Los contratistas desconozco quiénes son.
P: ¿Ustedes no tienen conocimiento de quiénes conformaban los consorcios?
No, no tengo conocimiento de los consorcios a nivel de todas las empresas. La verdad desconozco quiénes son los contratistas de todas las empresas que han estado ofertando, pero lo que le puedo dar referencia más bien es de lo que es en líneas generales, lo de conocimiento público. Los consorcios están ahí, están estructurados, me imagino que hay garantías firmadas, representantes legales y es fácil identificar quiénes son los empresarios que están ejecutando los contratos. Ahora, más allá de las personas, lo que es interesante es ver la legalidad de los procesos: si fueron las ofertas más baratas, más caras, si fueron ofertas con problemas…
P: Usted dice que el rol del Banco del Estado es el de cofinanciar estos proyectos. ¿Hasta dónde llega ese rol?
Es un financista puro y duro, nada más, como lo ha hecho en todos los procesos.
P: ¿No había conocimiento sobre quiénes ofertaban, de quiénes eran las constructoras?
Para nada, no ha habido nunca en el Banco de Desarrollo, en ningún proceso, acción sobre la contratación; esa es responsabilidad absoluta de las empresas que ofertan, de las empresas que firman los contratos, y el Banco, en tal virtud, cuando ya existe la adjudicación recibe la misma. Luego, cuando llega el contrato, hace un desembolso y hace un seguimiento, sí, pero ya a la ejecución del proyecto.
P: ¿Por qué la CAF desistió de financiar los proyectos de agua?
Esa es una pregunta que debería hacerle a la CAF. Lo que le puedo decir es que la misión Agua Segura le pidió a la CAF que se pronuncie porqué se abrió en cada proyecto, el cada por qué y respondió diciendo que los GAD (Gobiernos Autónomos Descentralizados) han adjudicado esos proyectos antes de tener la satisfacción de la CAF. Ese es el argumento.
P: ¿En qué consistía la satisfacción de la CAF?
Aquí es clave leer el manual operativo, que es el que da las reglas de cómo se manejaban los proyectos entre las dos multilaterales y el cliente. En ese documento dice claramente que los gerentes zonales del Banco de cada región enviarán la adjudicación a la CAF, previo a la firma del contrato para tener la satisfacción de ellos, que es un pronunciamiento. La CAF en su momento indica que no autoriza porque se adjudicó antes de tener la satisfacción. Valdría preguntar a la CAF por qué si esto está en su manual operativo, se termina conflictuando al interior de ellos. Ellos indican ahí que su política de contratación implica que la satisfacción debe ser previa a la adjudicación. Ahí tienen un conflicto interno ellos.
P: Esa es la respuesta oficial de la CAF. ¿Pero hay otras razones por las que se dejó de financiar esos proyectos?
Darle un juicio de valor, puedo pecar…luego de tener problemas con la gente que de una u otra manera pudo tener conflictos de interés para parar esa contratación pública… yo entiendo que puede haber quejas en un proceso, en dos procesos, pero hablar de esto en todos los procesos, sí me resulta difícil de entender. Tengo mis dudas sobre el mapa de actores que redundan alrededor de algo que sí veo recurrente, que fue siempre la misma empresa que reclamó en varios procesos.
P: ¿No existe un círculo privilegiado de contratistas beneficiados con los créditos para obras que otorga el Banco del Estado?
No quiero herir ninguna susceptibilidad a nadie. Un empresario gana o pierde en la contratación pública y su giro de negocio es ganar o perder con la oferta más barata. Puede tener un contrato como puede tener 100 a la vez. Las empresas constructoras se dedican a eso, a construir. Creo que el análisis de que cualquier constructora tenga uno o dos, cinco, diez contratos firmados, debe ser si fue lícito o no el tema, cómo lo consiguió. Le insisto, lo primero que hay que ver de cualquier contratista que puede estar este rato construyendo una vía en Pichincha, otra en Azuay, otra en Manabí, es en qué condiciones ganaron. Y honestamente le digo yo no conozco las condiciones con las que ganaron los contratistas de las obras a las que usted se refiere.
Cuando yo fui gerente del Banco, en 2019-2020, habrá financiado cerca de 1.800 millones de dólares, de los cuales se desprenderán unos 1500 contratos de obras. De ahí se podría hacer un análisis de quiénes son los contratistas.
Fuente: La Historia y Periodismo de Investigación.
Extracto de la investigación.