VENDO OBRA DEL DESTACADO ARTISTA PERUGACHY
jueves, 5 de noviembre de 2026
miércoles, 4 de noviembre de 2026
Jacobo Bucaram Pulley y los cuatro casos que marcaron su historial judicial en Ecuador
Dos investigaciones por insumos médicos llevaron a Jacobo Bucaram Pulley, hijo del expresidente Abdalá Bucaram Ortiz, ante la justicia ecuatoriana. Una se centró en la venta de pruebas rápidas de Covid-19 durante la pandemia. La otra examinó convenios de pago en dos hospitales del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) en Guayaquil.
Estos antecedentes cobran actualidad tras el anuncio del ministro del Interior, John Reimberg, este miércoles 4 de noviembre de 2026.
Reimberg informó que la Policía detuvo en Guayaquil a Jacobo Bucaram, William José Briones López y Geovanny Fernández Menéndez. Dijo que Bucaram tiene una notificación roja de Interpol y que la justicia de Estados Unidos lo requiere y que serán enviados a Estados Unidos.
Jacobo Bucaram y las pruebas Covid-19 que terminó con una condena en primera instancia
El 9 de septiembre de 2026, un tribunal de Pichincha condenó a Jacobo Bucaram Pulley y a su padre a nueve años y cuatro meses de prisión como colaboradores del delito de delincuencia organizada. La causa examinó la comercialización irregular de 21.000 pruebas de diagnóstico de COVID-19, además de mascarillas y otros insumos médicos durante la emergencia sanitaria.
Según la Fiscalía, Bucaram Pulley compró las pruebas por 321 000 dólares en efectivo, sin que el pago pasara por el sistema financiero. La acusación también sostuvo que la estructura utilizó vehículos y personal de la Agencia Metropolitana de Tránsito de Quito para el traslado de los insumos a Guayaquil.
Los convenios de pago en hospitales del IESS dieron lugar a otro juicio
La Fiscalía vinculó a Jacobo Bucaram Pulley en 2020 a una investigación por presuntas irregularidades en convenios de pago para adquirir insumos médicos en los hospitales Los Ceibos y Teodoro Maldonado Carbo, del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS). La causa empezó por presunta asociación ilícita y, en octubre de ese año, la Fiscalía reformuló los cargos por presunta delincuencia organizada.
Para septiembre de 2020, Bucaram Pulley acumulaba dos órdenes de prisión preventiva en causas distintas. Una correspondía al expediente de los hospitales del IESS y la otra, al de presunto tráfico de bienes patrimoniales. Ese mes, las autoridades colombianas lo detuvieron en Medellín y lo expulsaron hacia Ecuador tras constatar que se encontraba en situación migratoria irregular.
En mayo de 2021, un juez llamó a juicio a Bucaram Pulley junto con los hermanos Daniel y Noé Salcedo Bonilla y otros procesados. En noviembre de ese año, la Corte Provincial de Justicia del Guayas aceptó un hábeas corpus y dejó sin efecto su arresto domiciliario. Bucaram Pulley pudo salir de su vivienda, aunque mantuvo el grillete electrónico y otras medidas cautelares.
El caso de las piezas arqueológicas terminó en sobreseimiento
En 2020, la Fiscalía investigó a Bucaram Pulley por supuesto tráfico de bienes patrimoniales tras el hallazgo de piezas arqueológicas en la casa de su padre.
En diciembre de 2020, la Fiscalía se abstuvo de acusarlo y un juez dictó el sobreseimiento. La investigación fiscal no encontró un vínculo directo entre Bucaram Pulley y las piezas. El anuncio de Reimberg no relacionó la notificación roja actual con ese expediente.
El operativo en vía a la Costa abrió una causa por el grillete
En mayo de 2024, la Policía detuvo a Bucaram Pulley durante un operativo en una finca de la vía a la Costa, en Guayaquil. La Fiscalía le formuló cargos por incumplimiento de una orden judicial porque no portaba el dispositivo electrónico de vigilancia que debía usar. El juez dispuso arresto domiciliario y prohibición de salida del país.
Qué antecedentes tuvo Bucaram Pulley con Estados Unidos
En septiembre de 2020, autoridades colombianas detuvieron a Bucaram Pulley en Medellín y lo expulsaron hacia Ecuador, donde lo requería la justicia ecuatoriana. La Fiscalía informó entonces que agencias estadounidenses apoyaron el intercambio de información entre Ecuador y Colombia.
En marzo de 2022, el Departamento de Estado inhabilitó para ingresar a Estados Unidos al expresidente Abdalá Bucaram y a varios familiares, incluido Jacobo Bucaram Pulley.
Washington lo incluyó como familiar del exmandatario, a quien señaló por su participación en actos significativos de corrupción. Reimberg no vinculó esa restricción migratoria ni los procesos ecuatorianos con el requerimiento judicial que anunció este miércoles.
Este contenido ha sido publicado originalmente por EL COMERCIO. Si vas a hacer uso del mismo, por favor, cita la fuente y haz un enlace hacia la nota original en la dirección: https://www.elcomercio.com/actualidad/seguridad/jacobo-bucaram-pulley-cuatro-casos-marcaron-historial-judicial-ecuador/
"He conocido en persona a Isabel Allende y esto es todo lo que he aprendido de ella"
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Rebuscando entre las estanterías del salón de mi casa el mismo día en que se anunció que Isabel Allende se había alzado con el Premio Planeta de 2026, encontré un ejemplar de ‘La casa de los espíritus’. En su primera página, una dedicatoria escrita a mano marcaba una fecha: 14 de febrero de 1994. Aquel regalo de San Valentín que mi madre se hizo a sí misma hace más de tres décadas guardaba otro secreto: en aquel año, ella tenía la misma edad que tengo yo hoy. Descubrir que ambas nos habíamos asomado por primera vez a este universo con la misma mirada joven convirtió mi lectura en un hilo invisible entre dos generaciones; sostenerlo, además, sin saber que, dos semanas más tarde, estaría sentada frente a su autora, elevó el nivel de magia a algo casi místico.
El pasado 29 de octubre, el hotel InterContinental de Madrid acogió un desayuno en ‘petit comité’. Allí, en un ambiente íntimo, reservado para un reducido grupo de revistas, Isabel Allende se presentó ante nosotras con esa elegancia, calidez y humanidad que trasciende cualquier página escrita. Lo demostró al comienzo del encuentro con un gesto de profunda empatía: dar su más sentido pésame por la tragedia ferroviaria ocurrida en Urda (Toledo). “Me recordó a lo que sucedió con las Torres Gemelas en Nueva York, que puso al país entero a reflexionar. Se disolvió rápido, pero hubo una sensación de unidad en el dolor”, expresó conmovida.
Tras aquel momento de respeto y sensibilidad, se dio paso al motivo central de la cita: presentar ‘La hora antes del alba’, la esperada novela que llega a las librerías este 4 de noviembre. La directora de la editorial Planeta, Belén López, evocó la emoción vivida durante la gala del premio, donde 1.400 personas se pusieron en pie para regalar a la escritora chilena una ovación por su victoria, pero especialmente como homenaje por toda una vida entregada a las letras. Y no es para menos, puesto que la obra supone el esperadísimo regreso al mundo de ‘La casa de los espíritus’ al recuperar a Alba, la nieta de Clara y Esteban Trueba, justo en el punto donde la historia original se detuvo durante 44 años.
El nacimiento de 'La hora antes del alba'
Durante décadas, en los encuentros de Isabel Allende con sus lectores, surgía la misma pregunta: ¿qué fue de Alba tras la última página de ‘La casa de los espíritus’? La propia autora nos explicó entre risas que, aunque a ella le apasionan los finales abiertos porque reflejan lo impredecible de la vida, comprendió que sus seguidoras –porque la mayoría son mujeres– necesitaban saber si aquella joven torturada, violada, embarazada y devastada tras la pérdida de su abuelo había logrado salir adelante. La semilla de esta novela, gestada durante un viaje en 'ferry' entre Montevideo y Buenos Aires, terminó de germinar al observar la inquietante fragilidad de las democracias actuales y el peligro de la amnesia colectiva frente a los autoritarismos.
En esa intersección entre memoria histórica e intimidad emocional, ‘La hora antes del alba’ retrata la travesía de Alba bajo una feroz dictadura militar. Sola en la mansión familiar, embarazada y aguardando a su amor en la clandestinidad, la joven resiste el acoso y la venganza del cruel coronel Esteban García. Con su característica pluma que oscila entre la crudeza social y el realismo mágico, Isabel contrapone la amenaza del odio a una red inquebrantable de afectos; una vorágine de emociones que demuestra que la vida siempre se abre paso en la oscuridad.
Escuchar a Isabel Allende hablar sobre las entrañas de este libro supuso asistir a una verdadera lección magistral sobre la vida misma. Al abordar la postura de Alba, la protagonista de ‘La hora antes del alba’, de no responder a la violencia con más violencia, algo que se presenta a lo largo de todo el relato, la escritora enlazó la ficción con la herida más dolorosa de su propia biografía: la pérdida de su hija Paula.
“Lo más importante que yo he aprendido es que uno escoge lo que va a sentir. Si tú cambias el relato de tu vida, también puedes cambiar cómo lo enfrentas”, reconoció. Tras el fallecimiento de su hija debido a una negligencia médica, pudo haber cargado para siempre con el rencor, pero comprendió que el odio es un peso que sólo destruye a quien lo lleva dentro: “No puedes cargar con el odio y el resentimiento porque la única que carga con ello eres tú. A los demás no les importa, pero a ti te arruina la vida”. Por consiguiente, perdonar es una elección consciente para no dejar que la amargura te apague jamás.
La independencia de las mujeres no se negocia
Ligada a esa fortaleza espiritual, emergió de forma natural otra de sus grandes verdades: la soberanía de la mujer sobre su propio destino. Recordando su infancia en Chile, una época en la que el concepto de feminismo ni siquiera existía en su entorno –“Yo empecé a ser feminista cuando la palabra no existía en Chile”–, la escritora rememoró cómo nació su rebeldía al ver a su madre arruinada y abandonada con tres hijos pequeños.
“Lo que yo tenía era rabia. Rabia contra la injusticia, contra ver a mi mamá tan vulnerable y pobre en una casa donde los hombres tenían todo y ella, nada”, dice. Su padre se marchó pidiendo la nulidad a cambio de no hacerse cargo de ellos, hasta el punto de que, años después, Isabel tuvo que acudir a la morgue a reconocer un cadáver cuya cara jamás había visto: “No pude reconocer el cadáver de mi papá porque nunca había visto una fotografía suya”, cuenta; fue su padrastro quien lo acabó identificando.
De aquella injusticia nació a sus 12 años una convicción inquebrantable: “Las mujeres tenemos que velar por nosotras mismas. No puedes depender de nadie: ni de un padre, ni de un hermano, ni de tu hijo y mucho menos de tu pareja. Tienes que mantenerte sola”. Hoy, continúa siendo uno de los iconos feministas de la literatura en español.
No puedes depender de nadie: ni de un padre, ni de un hermano, ni de tu hijo y mucho menos de tu pareja. Tienes que mantenerte sola
Un acto de amor y memoria
Siguiendo el hilo del afecto y la ausencia, la charla derivó hacia la forma en que habitamos el desarraigo y el recuerdo. Allende, que conoce bien las grietas del exilio tras abandonar en 1975 Chile para intentar rehacer su vida en Venezuela, responde con sinceridad a la pregunta “¿Qué no entendemos del exilio aquellos que no lo hemos vivido?”: “Se ve con otros ojos, llenos de ideas preconcebidas”. Para ella, “en el exilio, te vas y nunca desarmas la maleta porque siempre estás listo para regresar, mirando hacia el pasado. Cuando emigras, te marchas a otra parte con la idea de empezar una nueva vida, pero dejando todo atrás y poniendo la mirada en el futuro. Yo he sido las dos cosas: exiliada y emigrante”.
Para sanar todas sus heridas y esa distancia entre el pasado, el presente y el futuro, convirtió el realismo mágico en una cotidianidad íntima, en un puente de luz entre los vivos y los ausentes. “Para mí, el realismo mágico no es más que una aceptación de que hay una dimensión misteriosa de la realidad”, nos confesó. No es superstición ni fe en los espíritus, sino el refugio cálido de sentirse sostenida por un amor inagotable de quienes ya no están.
“Uno quiere sentirse más seguro en este mundo y esa seguridad la busca en la espiritualidad. Otra gente la buscará en la superstición o en lo que sea”. Y añade: “Pero ¿cuál es la diferencia entre la superstición y la religión? Religión es lo que tiene uno y superstición es lo que tiene el otro, ¿no es cierto? Idioma es lo que habla uno y diálogo es lo que habla el otro, ¿no? Artesanía es lo que hacen las mujeres y arte es lo que hacen los hombres. ¿Qué decir de la literatura? Cuando uno dice ‘literatura’ a secas, la literatura la escriben los hombres blancos y, cuando se le pone adjetivo, la disminuye”.
Para mí el realismo mágico no es más que una aceptación de que hay una dimensión misteriosa de la realidad
La literatura como trinchera contra la amnesia histórica
Finalmente, todas estas vivencias desembocaron en una reflexión sobre el papel de los libros ante el olvido colectivo que amenaza nuestro tiempo. La también escritora de otros ‘best sellers’ como ‘Violeta’ o ‘Mi nombre es Emilia del Valle’ definió su nueva novela como una trinchera donde la empatía florece frente a los extremismos.
“La historia es una espiral y volvemos a visitar las mismas circunstancias por mala memoria o por ignorancia”, advirtió al señalar cómo las nuevas generaciones perciben las dictaduras como algo lejano, pero también ajeno. Por eso, sus obras se adentran siempre en los márgenes: “No me interesa la historia que escribió el hombre blanco que ganó la guerra; yo busco las voces silenciadas de las mujeres, los derrotados, los niños o los animales”. Porque es en la ficción donde comprendemos que una guerra no se mide en victorias, sino en todo lo que perdimos por el camino.
La historia es una espiral y volvemos a visitar las mismas circunstancias por mala memoria o por ignorancia
Abandonar el hotel Intercontinental con la promesa de reencontrarme con Alba en las páginas de ‘La hora antes del alba’, con la misma edad que mi madre conoció a Clara en ‘La casa de los espíritus’, fue como llevarme un amuleto contra la hostilidad del mundo real. Escuchar a Isabel Allende es recordar que la memoria es un acto de resistencia y que el perdón, cuando se cultiva con coraje, es capaz de iluminar las noches más oscuras.







