martes, 5 de diciembre de 2017

BIESS: más morosidad y menos créditos con Espinosa



Publicado en septiembre 14, 2017 en La Info por José Hernández


La gestión del BIESS, en cartera hipotecaria y quirografaria, ocasionaría, si se tratase de una entidad privada, la salida del Gerente General y de su jefe directo, Richard Espinosa. No solo no cumplen las metas: el banco del IESS también ha perdido terreno, en su gestión, frente a la banca privada.
Las pruebas se encuentran en un informe reciente, elaborado para el directorio, por el Coordinador de Estudios y Planificación, en el cual muestra, en forma detallada, dos tendencias: una clara y creciente morosidad de la cartera hipotecaria y quirografaria del BIESS y una disminución de créditos hipotecarios.
El autor no solo compara al BIESS con sus competidores. Muestra, con gráficos, montos y porcentajes, que su desempeño es peor al de los años anteriores. Por ejemplo, la colocación de vivienda –dice el informe– “se ha desacelerado desde el año anterior haciendo que la brecha de colocación entre el BIESS y sus competidores se reduzca (…)”. En valores absolutos disminuyó, entre 2015 y 2016, $154 millones mientras en la banca privada esa reducción apenas sumó $19 millones. En porcentajes, la colocación del BIESS en 2015 era superior a la de la banca privada en un 79%; en 82% en 2017 y ahora solo es del 18%. “La banca privada está colocando créditos de vivienda de manera más eficiente –dice el informe– y por ende llevándose la participación del mercado”. Incluso la banca privada financia créditos más altos: en 2017 el crédito mayor alcanza $67.990 (similar al de 2015) mientras que el del BIESS llega, en promedio, a $45.307 (inferior al de los años anteriores).
Algo similar ocurre con los créditos hipotecarios. Su volumen fue este año, hasta junio, de $83 millones; 16% menos que el monto concedido por esa fecha en 2016. La brecha entre la meta mensual –dice el informe– y su ejecución se sigue incrementando. Lo cierto es que las colocaciones en créditos hipotecarios no son superiores a las de 2016; año en que fueron menores a las de 2015.
En vivienda de interés público el retroceso es parecido. Las colocaciones del BIESS, de enero a junio, es de $70,1 millones que deben ser comparados con los efectuados por la banca privada (incluyendo las mutualistas) que suman $72,7 millones.
La morosidad es otro de los grandes rubros que hablan de una gestión deficiente en el BIESS. En 2015 y casi todo 2016 fue casi pareja con la banca privada. Hasta junio la morosidad mayor a 90 días en créditos hipotecarios se situó en 5,25%; en la banca privada es de 3%. “Este índice, a partir de 2016, se volvió un punto crítico para la institución –se lee en la página 20–, dado que recurrentemente existen incrementos en forma exponencial”. El autor propone alternativas para fortalecer la gestión de cobranzas. De paso, anota que desde mayo pasado, el BIESS inició “el proceso de selección de abogados externos para el inicio de coactivas de las operaciones de crédito vencidas”.
El informe muestra que la morosidad en créditos hipotecarios tiene que ver con el comportamiento de los afiliados frente al endeudamiento: tienden a tomar créditos más allá de su capacidad de pago. Entre 2015 y 2016, 40% de los afiliados tomaron una deuda adicional aunque (o porque) “se deterioró su capacidad de pago en más del 50% de sus ingresos”. El BIESS no tiene un perfil de cliente potencial.
La morosidad de los créditos quirografarios en cambio es menor: menos del 1%. Pero, por la naturaleza del producto, el monto es considerado relativamente alto. En valores absolutos el saldo con morosidad mayor a 90 días suma $17,6 millones. Y aquella mayor a 30 días suma $43,9 millones. Esas cifras –dice el autor del texto– evidencian claramente que la institución tiene una debilidad en el control del proceso de recuperación de la cartera. El BIESS “no cuenta con procedimientos operativos adecuados para controlar, conciliar y administrar apropiadamente la cartera de crédito y un óptimo registro contable que refleje el estado real de su operación”.
El informe está plagado de recomendaciones para paliar las deficiencias que tiene el BIESS. En cuanto a la disminución de créditos no anota, sin embargo, una causa estructural que tiene que ver con la forma como Richard Espinosa ha manejado la plata del BIESS al ponerla, en un alto porcentaje, al servicio del Ministerio de Finanzas. Eso se puede ver –y será motivo de otra nota– en las inversiones colocadas, a muy bajo porcentaje, durante su gestión.

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