lunes, 11 de diciembre de 2017

Ahora, cuando comienzan a sacar los ases de la Manga, otro texto vetusto Absurdistán




Así bautizó Presley Norton a este paisito en el que dicen que nada pasa a no ser la línea equinoccial. Pero, si pasan cosas. Para el estupor. Para la vergüenza. Para la risa. 
Es que, si tenemos que ser veraces, Absurdistán, que era una Banana Republic y transitó por la larga noche liberal, ahora ya es una Monarquía hecha y derecha, aunque algunos prefieran llamarla, con ternura e infinito amor, una Dictadura del Corazón. Una monarquía que quiere ser perpetua y aplica, a rajatabla, el principio infalible del “divide y reinarás”. Y, entonces no hay medias tintas, se es o no se es, no hay espacio para nadar entre dos aguas, estás “in” o estás “out”o eres verde o eres negro, tienes las manos limpias o te contaminaste con Chevron, porque en esta isla de paZtoreo, la revolución de RC con sus 38 ministros, 99 levanta manos y las tres Raficas, te exige poco, sólo hay que posar, sonreír, aplaudir, poner rodilla en tierra con garabato y, sobre todo, obedecer sin chistar, sin abrir la boca, sin vuelva luego. 
Claro, hay que confiar en el Divino Narciso pues fue ungido por el pueblo y la voz del pueblo es la voz de Dios – lo que nos demuestra que Dios se equivoca con frecuencia - porque él es hacedor de milagros, porque él hará que el paisito sea el más iluminado del planeta y construirá las cárceles más confortables, porque él es el Justo, el Magnánimo, el Misericordioso, aunque otros digan que es el único culpable de que Bolivia nos gane en la Copa América, de los eructos del Tungurahua – Alvarito dixit - o de que aumenten los accidentes de tránsito porque, debía darse cuenta de que, los choferes ecuatorianos no están preparados para conducir por carreteras del primer mundo. 
Los absurdistanos hablan bonito, dicen palabras lindas, pero hacen cosas muy feas, como robar títulos universitarios, copiar tesis del rincón del vago y llamar a eso cambio de matriz energética, mascar cheques que puede ser muy original pero poco higiénico y plus oneroso o dejar la poesía para hacer apologías del espíritu castrense y luego descubrir atónitos que en Paraguay también hay vacas que no son sagradas que “han sabido tener 4 estómagos” y que uno de ellos se llama panza. 
En Absurdistan, en lenta labor de siglos, por fin se ha aprendido a insultar, es decir, esta actividad se ha convertido en un arte. Sí, porque antes se creía que para insultar en forma eficaz había necesidad de tres ingredientes: indignación, humor y desdén. Así lo hacía un tal Montalvo que al pobre Veintimilla le endilgaba eso de Ignacio de la Cuchilla, Ignacio de la Pillería, Ignacio de la Pandilla, Ignacio de Villadiego o el de los vicios masculinos que hablaba de los “hombres enloquecidos por el dinero”, o el joven Roldós que al León le hizo “de impotencia y despecho rugir”, cuando le espetó eso de “insolente recadero de la oligarquía.”. Pero estos insultos eran muy ásperos, plebeyos, poco imaginativos, nada originales, hay que ser sutiles y creativos con los premios Nóbel que son “limitaditos”, la periodista impertinente que es una “gordita horrorosa”, los ambientalistas que no pasan de ser unos ecologistas infantiles Y así unos 172 más para que el asambleísta Páez se solace contándolos. Eso es talento. Eso es lucidez. Eso se llama inspiración pura y simple 
.” Vivimos en la más grosera ignorancia y en la miseria más deplorable”, afirmaba un duende-médico-periodista, revoltoso tenaz del siglo XVIII, en un texto típicamente absurdistano pues se titulaba Discurso de la Concordia. Parece que seguimos igual pues, si el Papa define a los hipócritas como aquellos que hablan de paz y venden armas, todo el mundo sabe a quienes se refiere, pero, si la Rafica II dice que,” menso es el que recurre a la bajeza, al insulto y a la prepotencia en lugar de la inteligencia”, los habitante de esta ínsula no mismo entendemos a quien nombra, ignoramos de quien estará hablando. 
Por eso, porque somos ignorantes, con frecuencia necesitamos que nos den lecciones, así, la inefable Aguiñaga, bobadas más, bobadas menos, afirma que si la sumisión es el respeto a la paz, la búsqueda de la equidad, la defensa de los derechos femeninos, y es un muy alto valor, ella es una sumisa orgullosa y confesa, en fin. ….y esto se dice en la tierra de las Manuelas - la Espejo, la Cañizares, la Sáenz - las insumisas como las llamó Nela Martínez, porque la rebeldía fue su esencia y la insubordinación, su sendero. Igual, a la bachillera Gabriela que sufre de coprofagia, no le haría nada mal consultar un buen diccionario de vez en cuando.Y así, a los tumbos, con marchas y contramarchas, la revolución cree avanzar, hasta que un día desaparecen los miedos – el único que ahora tenemos es que nos pongan impuesto a la risa – y el Monarca se ahueva, da un paso atrás- en realidad es un gigantesco paso adelante – y ya habla de tender puentes, de escuchar, de buscar acuerdos mínimos, de abandonar la confrontación, en suma, soplan vientos propicios. Pero, todo es apariencia, en realidad, es que ya preparan la campaña y lo que, en verdad importa e interesa es que, los verdes se mantengan en el poder para que así el país, con Lenín en la vanguardia, marche sobre ruedas. 
Revista El Ají, Agosto del 2015

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