El cambio climático es definido como un cambio estable y durable en la distribución de los patrones de clima en periodos de tiempo que van desde décadas hasta millones de años. Esta permutación se atribuye directa o indirectamente a la actividad humana que altera la composición de la atmósfera mundial y que se suma a la variabilidad natural del clima observada durante períodos comparables.
¿Qué es el cambio climático?
El clima de la Tierra nunca ha sido estático, pero en la actualidad existe un consenso científico, casi generalizado, en torno a la idea de que nuestro modo de producción y consumo energético está generando una alteración climática global que provocará, a su vez, serios impactos tanto sobre los recursos básicos del planeta como sobre los sistemas socioeconómicos.
Las razones que han producido este cambio climático están ligadas a la gran emisión de los gases de efecto invernaderoque emite la actividad humana a través del consumo eléctrico (pues la mayoría de la electricidad la obtenemos mediante la quema de carbón, petróleo y gas), el transporte a motor y los sistemas de calefacción que se basan en combustibles fósiles como el carbón, el gasóleo y el gas. También contribuimos a la emisión de CO2 a través del consumo irresponsable, pues en la venta de todo producto hay un gasto energético de producción y transporte (si además el producto está producido a grandes distancias el gasto será mayor, así como si se compone básicamente de plásticos u otros derivados del petróleo).
Otros gases de efecto invernadero generados por las actividades humanas son el metano y el óxido nitroso. Forman parte de los gases invisibles producidos por los vertederos, las explotaciones ganaderas, el cultivo del arroz y determinados métodos agrícolas de fertilización. También fabricamos artificialmente algunos de los gases de efecto invernadero, los llamados gases fluorados. Se utilizan en los sistemas de refrigeración y aire acondicionado, pero acaban en la atmosfera si se producen fugas, o cuando los aparatos no son objeto de un tratamiento adecuado al finalizar su vida útil.
A través del informe de la ONU se desprende que las temperaturas del futuro serán superiores a las preindustriales “por un margen de entre 2ºC a 4,5ºC a finales de siglo”. Aunque las cifras parecen pequeñas son trascendentales pues se trata de medias del planeta; por ejemplo, la diferencia entre la temperatura actual y la de la última glaciación fue de tan sólo 5ºC.
Necesitamos una reducción drástica y rápida de las emisiones de gases de efecto invernadero. En conjunto, el sector energético es el mayor responsable del conjunto de estas emisiones. Para lograr evitar este cambio climático irreversible y sus efectos, las emisiones de gases invernaderos debieran de alcanzar su máximo en el 2015 y disminuir progresivamente después de esa fecha hasta alcanzar una disminución del 50% para el año 2050.
La enorme deforestación llevada a cabo por todo el planeta está contribuyendo a aumentar la temperatura global. Los árboles absorben el exceso de CO2 y generan más frescor en los lugares que habitan, pero al desaparecer permitirán que esas zonas sean más susceptibles a cualquier tipo de catástrofe natural.

desertización
Su impacto potencial es enorme, con predicciones de falta de agua potable, grandes cambios en las condiciones para la producción de alimentos y un aumento en los índices de mortalidad debido a inundaciones, tormentas, sequías y olas de calor. Afrontarlo es el gran reto de la sociedad actual, ya que va a suponer la transformación profunda de los actuales modelos energéticos y productivos, y en definitiva, un compromiso global de toda la humanidad para poder actuar antes de que las consecuencias sean irremediables.
Las consecuencias ya están aquí:
-Los casquetes polares se están fundiendo
-Los glaciares se están retirando
-Aumenta el nivel del mar
-El agua ya escasea en muchos lugares del mundo, por lo que la vegetación va desapareciendo y esto a su vez provoca más hambruna
-Las enfermedades tropicales como el paludismo se están extendiendo
-Muchas especies vegetales y animales no podrán sobrevivir a esos cambios y se extinguirán
El cambio climático afectara a todas las naciones, pero los países en desarrollo son los más vulnerables, ya que a menudo dependen de actividades sensibles al clima como la agricultura y no disponen de mucho dinero para adaptarse a las consecuencias de estas variaciones térmicas y de los fenómenos climáticos.