LOS IMPEDIDOS DE NOBOA Y SUS MINISTROS CON CORONA
La designación de Jaime Bernabé Erazo como nuevo ministro de Salud este 20 de abril de 2026 no solo es el sexto relevo en una cartera agonizante, sino que repite un guion de irregularidades que ya es insignia de este gobierno.
A pocas horas del anuncio, el portal del Ministerio del Trabajo confirmó el requisito no oficial para ser ministro de Noboa: un impedimento legal (mora patronal con el IESS). Bernabé, quien ya fue removido del IESS en 2024 tras solo 27 días por omitir sus vínculos con empresas proveedoras de salud, ingresa al gabinete con una mancha administrativa que, en teoría, le prohíbe ejercer cargos públicos según la LOSEP.
Este "déjà vu" administrativo nos remite de inmediato al caso de Álvaro Rosero en noviembre de 2025. En aquella ocasión, el impedimento de Rosero se evaporó en menos de 24 horas tras presuntas presiones al entonces director regional del Trabajo para que "limpiara" el sistema en tiempo récord.
Pero hoy, la maquinaria del ministro Harold Burbano ha pulverizado sus propios récords: en menos de seis horas, el historial de Bernabé fue "saneado", confirmando que la ley se ajusta al capricho presidencial.
El ejemplo más cínico de este uso selectivo es el de Alexandra Villacís. Mientras a los ministros de Noboa se les "arreglan" las deudas en horas, Villacís fue bloqueada durante semanas por un impedimento del SRI. Incluso con una sentencia judicial de habeas data a su favor, el Ministerio del Trabajo se dio el lujo de desobedecer a una jueza hasta que Villacís, agotada, renunció. Solo seis días después de su salida, el sistema mágicamente se actualizó y le otorgó el certificado limpio.
Burbano, señalado por el exdirector regional de Trabajo, Christian Marín, de haber ejercido presiones para beneficios políticos, gestiona el sistema de impedimentos con dos carriles: rapidez para los amigos y parsimonia para los incómodos. Al parecer, el círculo de Noboa siempre tiene el carril libre hacia el poder.
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