domingo, 23 de agosto de 2026

 "YO NOMBRO AL QUE ME DA LA GANA"

"El mal ejemplo cunde» es un conocido refrán popular que significa que las acciones malas o indebidas se imitan y se extienden con mucha más rapidez que las buenas. La gente tiende a copiar la falta de ética o las malas costumbres al ver que otros las hacen sin recibir castigo"
Por Jaime Cedillo F.
La designación del señor Martín Sánchez, como director de Cultura del Municipio de Cuenca, ha levantado una serie de cuestionamientos y críticas en la comunidad cultural de la ciudad.
La responsabilidad recae directamente en la alcaldesa subrogante Marisol Peñaloza, por cuanto es ella la que pone el visto bueno final para nombrar a sus colaboradores directos. Cómo puede ser posible que para un cargo de tanta responsabilidad vaya una persona que ni siquiera ostenta un título universitario, es simplemente, despreciar y menospreciar a profesionales con título de tercer y cuarto nivel, que se han formado en universidades locales, nacionales y extranjeras; pero son decisiones políticas, en donde cuentan más las argollas, los resultados suelen ser lamentables. "El primer acto de corrupción de un funcionario es aceptar un cargo para el que no está preparado".
Pero no es la primera ni será la última vez que la politiquería haga y deshaga a su antojo con el manejo de la cosa pública, con los nombramientos de libre remoción. El antecesor de Peñaloza, o sea Zamora, dijo de la forma más irrespetuosa y despreciable: "yo nombro al que me da la gana", eso expresó frente a la mayoría de inútiles concejales (levantamanos). Nombró de directora de comunicación a una gastrónoma, cuando dentro de la propia administración municipal hay eficientes profesionales de la comunicación social, con maestrías (no todos, porque también hay burócratas buenos para nada).
Ya sabemos cuáles fueron los resultados de esa política insana de comunicación, no para informar como la ciudadanía se merece, sino para derrochar el dinero a manos llenas con contratos inflados, direccionados, a la voz del carnaval, muchos al margen de la ley, sin respaldos. Se entregaron cientos de miles de dólares con adjudicaciones ilegítimas, por tráfico de influencias, manipulando requisitos, y claro, como en arca abierta el justo peca, vaya que pecaron sin medir consecuencias. La Contraloría está auditando esa farra de "pactos" bajo la mesa.
La señora alcaldesa Peñaloza, también se dio el lujo de nombrar a un ingeniero agrónomo, como director de la Fundación Municipal Turismo. Se merece Cuenca, el turismo, la cultura, esto, creemos que no, son decisiones equivocadas, porque tanto el turismo como la cultura, necesitan gente especializada en cada área, y los que están al frente de las dos importantes direcciones, no tienen ni la formación académica ni la experiencia necesaria para ubicar a la cultura y al turismo en el sitial que se merece Cuenca, Patrimonio Cultural de la Humanidad.
El Observador pidió la opinión de ciudadanos respetables, intelectuales, para conocer qué piensan sobre estas desacertadas decisiones. A continuación los pronunciamientos de la Historiadora, doctora Ana Luz Borrero, y del Museógrafo, licenciado René Cardoso Segarra:
Me parece deplorable la nominación del señor Martín Sánchez a la dirección de Cultura del Municipio de Cuenca.
Hay muchas razones:
Desde que ganó las elecciones para director de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, Núcleo del Azuay, cabe recordar a la ciudadanía, que ganó con votos que él consiguió de “gestores culturales” inscritos por él, desde su cargo en el Teatro Carlos Cueva, y que no poseían los méritos para ello, eran jóvenes estudiantes de colegios de la ciudad, entre ellos del Técnico Salesiano, que llegaron a formar parte del padrón electoral de manera misteriosa.
Con esos votos ganó la primera vez a una lista sólida presidida por Iván Petroff; dificultades para imputar, hicieron posible su triunfo, un triunfo poco claro. Luego ya en ese cargo trató de perseguir y desatender a la mayoría de los antiguos miembros de la Casa de la Cultura, muchos de ellos, no volvieron para nada, pese a haber dado importantes aportes a esta institución.
Hizo todo lo posible por generar un pésimo ambiente para elegir sus únicas propuestas. Luego cometió un terrible error al creerse propietario del Archivo Histórico Nacional sede Cuenca. De mero custodio pasó a sentirse propietario. Razón por la cual procedió a firmar un convenio con los mormones, es decir, con la filial de esta Iglesia “Family Search”, que no es una organización sin fines de lucro como afirman, para permitir la digitalización de todo el archivo que es patrimonio cultural del Estado, de Cuenca, de los cuencanos y el país, sin que estén claras las obligaciones y responsabilidades, convirtiéndose esto en una pérdida del dominio de este patrimonio que viene desde 1563 hasta 1950.
Cuando realizamos una acción de protección para salvaguardar este patrimonio, conjuntamente con el Lic. René Cardoso y el abogado doctor Felipe Durán, los amicus curiae y la Corte nos dio la razón. Así que en agosto de 2025 ganamos el caso, sobre este particular dijimos que estamos de acuerdo, aceptamos y defendemos totalmente la sentencia del Tribunal Penal del Cantón Cuenca, que con fecha 8 de agosto del 2025, a las 16h14, dictó la sentencia en al caso asignado con el No. - 01904-2025-00036, donde acepta la Acción de Protección y declara la nulidad del “convenio” suscrito por el Director de la Casa de la Cultura Benjamín Carrión, Núcleo del Azuay, Martín Sánchez Paredes y con FamilySearch International.
Las razones son claras, sobre todo por la vulneración de los derechos constitucionales, y en base a la inalienabilidad del Patrimonio documental del Archivo Histórico Nacional, que se custodia en Cuenca por esta institución, y que forma parte de la red de archivos nacionales, bajo la coordinación del Archivo Histórico Nacional. Un convenio que como señalamos con anterioridad no cumple los requisitos para ser considerado como tal, tampoco cumple con las normas de la legislación ecuatoriana.
Nos respaldamos en los informes de las curadoras y restauradoras, que analizaron una muestra de los libros y los conjuntos documentales que fueron “digitalizados”, mientras ejecutaban el descuidado convenio, e incluso ya dictada la sentencia, con lo que la Casa de la Cultura Ecuatoriana, Núcleo del Azuay, al tener bajo su custodia bienes patrimoniales y culturales, que forman parte el importante acervo del Archivo Nacional de Historia, esta Institución pública faltó a su deber como responsable de bienes bajo la responsabilidad del Estado, deberes que aunque hayan apelado a la Corte, no deben ser eludidos por esta institución, creemos firmemente que debe estar siempre presente en su accionar las siguientes consideraciones, completamente alineados a los criterios técnicos y sensibles, apegados a la Ley y a la norma, en relación a los bienes que salvaguarda.
Luego ante una apelación de Family Search, a través de un abogado apellidado Cisneros desde Quito, volvimos al Tribunal de Apelaciones, a segunda instancia, a demostrar que teníamos la razón, porque en tan alto tribunal la sentencia fue favorable para nosotros los que defendemos el patrimonio cultural de la ciudad, de la región y del país.
Allí quedó claramente establecido en la sentencia, que lo actuado por el señor Martín Sánchez, no era lo correcto.
Utilizó en su momento horas de horas en redes sociales para desacreditarnos y tratarnos de manera muy grosera. Alguien que tenga una formación académica sólida y que tiene méritos para estar en altos cargos culturales, no lo haría.
En la apelación también ganamos. Para mayo de este año los tribunales de apelación nos dieron la razón. Actuaron por el
lado de los demandantes como abogado el doctor Felipe Durán y como demandante Ana Luz Borrero; se presentó solo el
abogado de la Casa de la Cultura Ecuatoriana Núcleo del Azuay, y el abogado Cisneros por Family Search.
OTRA QUEJA
Redujeron, en la época de Sánchez, a la mínima expresión el número de funcionarios que cumplían una labor enorme cultural en ese espacio. Cerraron las puertas y desatendieron la Biblioteca de la Casa de la Cultura, la Hemeroteca, dejaron de publicar sus sólidas revistas, y lo que es peor, querían cerrar el Archivo. La galería de arte y publicaciones desatendidas, parece que los libros no son de su interés, tal vez solamente la danza tradicional. Que en sí mismo es importante, pero que no debería ser la única actividad que sí llamará su atención durante su larguísimo periodo.
Dra. Ana Luz Borrero.
HISTORIADORA
Confundieron la bulla y el desorden multitudinario con la cultura. Las borracheras en masa, con cultura. Los conciertos pachangueros, con cultura. Y según ellos, quienes reclamaban ese derroche y descontrol, debían quedarse en sus casitas. El grito de guerra era “a reventar el centro histórico”. Un grupo de ciudadanos nos atrevimos a dirigir una carta respetuosa, propositiva, a la máxima autoridad municipal. Nunca nos respondió. La reacción del alcalde, en un medio radial, fue la de calificarnos de giles. Y de estos desafueros con dineros públicos sabía muy bien la actual alcaldesa de la ciudad.
Las consecuencias están a la vista: el desmantelamiento de las partidas dedicadas a la gestión municipal de la CULTURA, entendida como tal la inversión en museos, bibliotecas, centros culturales, casas patrimoniales, auspicio a eventos de calidad como el teatro, la música, las artes visuales, las artesanías y artes populares, etc. Y ojo, esta crónica enfermedad financiera de la cultura no es solamente del GAD Municipal de Cuenca, pues todos sabemos que la misma situación de calamidad económica la tiene también la Casa de la Cultura, Núcleo del Azuay. Para muestra basta ver el estado de deterioro de su edificio, incluyendo su teatro; la imposibilidad que tuvo de gestionar un museo bajo su custodia, y hasta la casi entrega de su Archivo Histórico a una entidad extranjera.
La señora alcaldesa tuvo la oportunidad única, antes de nombrar a un nuevo director de cultura, de evaluar la real situación cultural de la ciudad, sus necesidades más urgentes, las responsabilidades institucionales, la concreción de un plan o estrategia para el diseño de políticas culturales. De estos análisis, estoy seguro, hubiese salido un modelo ciudadano de gestión cultural que señale metas compartidas claras y concretas de las instituciones culturales existentes, de la academia, de la empresa privada y la de los propios ciudadanos; además, de identificar una forma administrativa diferente a la actual “Dirección de Cultura”, con mayores fortalezas de gestión financiera, inversiones en capacitación de su personal, acciones técnicas en museos y bibliotecas, proyectos de investigación, gestión de nuevos públicos.
Poner en viejas casillas enmohecidas a improvisadas caras, no cambiará en nada la situación precaria actual, peor si consideramos que pronto se vienen las elecciones seccionales y el nuevo alcalde llegará con su propio “equipazo”.
Lcdo. René Cardoso Segarra
Museógrafo



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