Apenas un día después de calificar el trabajo de los periodistas independientes como una “estúpida labor de estúpidos”, Rosario Murillo cambió el tono de su discurso y llamó a “pensar” a quienes, según ella, viven sin amor ni paz.
El mensaje contrasta con las descalificaciones que pronunció apenas 24 horas antes contra la prensa independiente, a cuyos periodistas también llamó “ciegos, sordos, mudos e insensatos”.
El giro ocurre mientras periodistas nicaragüenses continúan trabajando bajo censura, persecución, amenazas y exilio, y en momentos de renovada presión internacional sobre la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
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