CUANDO SE CREÍAN INTOCABLES
"Sin justicia, qué otra cosa es el Estado, sino una gran banda de ladrones".
Por Jaime Cedillo F.
Miren nomás, cuántos años de prisión van acumulando los que ayer se creían intocables, los amos del universo, los que se organizaron para saquear al país de la manera más brutal, en la década robada. El desfalco fue incalculable. Se tomaron todos los poderes del Estado, para hacer de las suyas. Pero como no hay deuda que no se pague ni plazo que no se cumpla, la justicia los va condenando uno por uno, van cayendo los delincuentes de cuello blanco, van pagando por las fechorías que cometieron en perjuicio del pueblo ecuatoriano.
Empezando por el capo de capos, el que se esconde en el ático para vomitar pestes, cada día está más loco, más desaforado, más desenfrenado. Ahora te toca a tí "Su Majestad", la justicia te pisa los talones.
El "Chueco", segundo al mando de la pandilla, está bien recluido. Pretendió escapar con la complicidad del gobierno corrupto de AMLO, pero el plan falló. Tiene para una larga estadía en prisión.
El otrora socio de la organización, acaba de ser sentenciado a cinco años de cárcel por cohecho. La carita de yo no fuí no le sirvió porque se demostró que su grupito familiar se benefició de los sobornos. Un buen tiempo se dieron una vida de lujo en el extranjero, pero se les acabó la dicha y la felicidad.
El "poderoso" secretario, se desplomó en las redes de la justicia, fue sentenciado a ocho años de prisión, por el caso Sobornos. Este "angelito" correísta, obtuvo la prelibertad en 2023.
Los ñaños están prófugos, autoexiliados, se hacen llamar perseguidos políticos, pero en realidad son descarados ladrones de los recursos del Estado. Se metieron al bolsillo el dinero ajeno, y se mandaron a cambiar, ni el grillete lo detuvo a uno de los broders.
El que fue deportado desde Estados Unidos de Norteamérica, llegó encadenado, fue su último vuelo, ahora pagará por una larga lista de delitos cometidos cuando ejerció el poder con saña, persiguió a los opositores de la mafia política, dentro y fuera del país. Se creía más poderoso que "Su Magestad".
El "Valija" permaneció un buen tiempo huido hasta que prescribió el delito y regresó, creyendo que está libre de toda culpa, ya veremos, hay que darle tiempo al tiempo.
La "Caranqui", también se fue en su momento a esconder, se autodesterró, volvió más llenita de lo que se fue, pero que no se olvide que la justicia tarda pero llega.
En fin, los de "manos limpias, mentes lúcidas y corazones ardientes", están todos, toditos, todos, haciendo cola, pronto les llegará su turno. Paciencia, todo a su debido tiempo.
El Observador
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