Han pasado 30 años, Ivonne del Rocío Cazar Ramírez sigue desaparecida.
Ivonne llegó al sector a bordo del vehículo del catedrático Pablo C., acompañada por su compañera Helen M. Según las versiones recogidas durante la investigación, pidió que la dejaran en la esquina para caminar aproximadamente 60 metros hasta su vivienda.
Nunca llegó.
El guardia del barrio, Nelson G., fue una de las últimas personas que aseguró haberla visto. Según su testimonio, Ivonne caminaba hacia su departamento llevando una cartera y un abrigo.
Al día siguiente, aquellas pertenencias aparecieron afuera de la vivienda.
Una mujer joven, cuya identidad no habría sido establecida, dijo haberlas encontrado y las entregó en el lugar. Pero existía un detalle desconcertante: durante la madrugada había llovido y tanto la cartera como el abrigo estaban secos.
El círculo universitario
Ivonne era tesorera de la Asociación Escuela de Derecho de la Universidad del Azuay.
#JoséSerranoSalgado, quien décadas después ocuparía cargos como ministro del Interior y presidente de la Asamblea Nacional, era entonces dirigente universitario y presidente de esa asociación. Su entonces esposa, María Verónica Tama Vintimilla, era cercana a Ivonne y aparece dentro del expediente judicial.
José Serrano nunca fue sindicado dentro del proceso por la desaparición de Ivonne Cazar.
Sin embargo, su nombre aparece en testimonios del expediente por su cercanía con el entorno universitario de la joven.
El padre de Ivonne, Alcides Cazar, declaró el 2 de abril de 1996 que Serrano les había insistido en realizar difusión pública de la desaparición para evitar que ocurriera algo similar al caso de los hermanos Restrepo.
Una resolución judicial fue particularmente crítica con las actuaciones realizadas después de la desaparición.
La Segunda Sala de lo Penal del Azuay señaló que no existió una investigación seria, técnica y oportuna y cuestionó que las diligencias se hubieran desviado del objetivo principal: encontrar a Ivonne.
La investigación también contempló la posibilidad de que, durante aquellos aproximadamente 60 metros entre el lugar donde fue vista y su vivienda, Ivonne hubiera subido al vehículo de alguna persona conocida.
El expediente acumuló testimonios, contradicciones, sospechas y versiones que durante años no permitieron establecer qué ocurrió aquella noche.
Un expediente que terminó archivado
El proceso permaneció prácticamente paralizado desde febrero de 1998.
Finalmente, el 20 de enero de 2014 se dictó el sobreseimiento definitivo a favor de los tres entonces sindicados y el expediente fue enviado al archivo.Pero el caso volvió a abrirse.
En marzo de 2016, la Fiscalía del Azuay retomó las investigaciones después de recibir información remitida desde la Fiscalía del Guayas. Durante otro proceso judicial habrían surgido testimonios relacionados con la desaparición de Ivonne.
Aun así, tres décadas después, su paradero continúa siendo un misterio.
¿Por qué vuelve a hablarse de Ivonne?
En agosto de 2026, el nombre de José Serrano volvió al centro de la atención nacional después de ser deportado desde Estados Unidos y trasladado a la cárcel de máxima seguridad #ElEncuentro, donde cumple prisión preventiva dentro de un proceso completamente distinto: la investigación por la presunta autoría intelectual del asesinato de Fernando Villavicencio.
Su situación judicial actual no implica ninguna responsabilidad de Serrano en la desaparición de Ivonne Cazar. Sin embargo, la exposición pública del exministro ha provocado que nuevamente circulen referencias a aquel capítulo ocurrido durante sus años universitarios.
Y quizá ese sea el punto verdaderamente importante: Ivonne no puede desaparecer también de la memoria. Treinta años después, la pregunta continúa intacta:
¿Qué ocurrió con Ivonne durante aquellos 60 metros que separaban la esquina de la puerta de su casa?
Fuente: Ecuador Eterno
No hay comentarios:
Publicar un comentario