jueves, 30 de julio de 2015

Una inusual luna azul iluminará el cielo este viernes

Una inusual luna azul iluminará el cielo este viernes
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Este viernes 31 de julio se producirá un fenómeno que no se repetirá hasta 2018. Se trata de “la luna azul”, un fenómeno astronómico que no se manifiesta desde el 31 de agosto de 2012 y que se repetirá en tres años.
Se trata de la segunda luna llena visible en un mismo mes, lo que se da producto de las diferencias entre nuestro calendario y el lunar.
El cliclo de la luna llena es cada 29,5 días aproximadamente, nuestro calendario tiene una duración entre 28 y 31 días, dependiendo del mes y el año. Esto produce que cada tres años coincidan dos lunas llenas.
Es importante destacar que la luna no se ve realmente azul, pues para que esto ocurra, la atmósfera tendría que estar influenciada por cenizas y humo, tal como ocurrió en 1883 luego de la explosión del volcán Krakatoa, en Indonesia.

¡BRAVO MANÁ! Cristina Kirchner expulsó de la casa rosada al vocalista de Maná porque le cantó las 4 verdades acerca de Chávez

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¡BRAVO MANÁ! Cristina Kirchner expulsó de la casa rosada al vocalista de Maná porque le cantó las 4 verdades acerca de Chávez
@DolarToday / Jul 29, 2015 @ 5:00 pm
La presidenta de Argentina, Cristina Kirchner, expulsó de la casa rosada al vocalista de Maná, Fher Olvera, por comentarios  realizados por el cantante en contra del fallecido presidente de Venezuela, Hugo Chávez.
Así lo reveló el mexicano en una entrevista concedida a El Clarín, donde aseguró que sus palabras molestaron a la jefa de Estado, pero que su deber como artista es decirle la verdad a los políticos.
“Creo que hablé mal de un candidato de izquierda [diciendo que era] como un caudillo, como lo era Chávez. A ella no le gustó mucho que hablara así. Le dije: ‘Es lo que yo pienso y aquí hay que tolerar las posiciones de cada quien’. Como no le gustó mucho el comentario, bueno, ya sabes…”, relató el intérprete.
A pesar del episodio, Fher sigue siendo un fuerte crítico de las posturas políticas, y también se expresó con respecto a las declaraciones del empresario Donald Trump sobre los mexicanos.

“No tuvo ningún límite ni ética. Está pisoteando a todo un pueblo. Me dio mucha rabia al principio y después entendí que ese tipo es una persona muy ignorante”, sentenció.

“Marido es, que pegue nomás


Por Xavier Peña Aguirre

Ayer me reí por varios minutos al ver un video en que Rafael Correa, totalmente calmado, hablaba en una cuña de televisión en su primera campaña presidencial con una vocecita aguda, parecida a la de Alvarito Noboa, como rogándole al elector por su voto. Decía el entonces candidato, entre otras cosas, que no nos dejemos engañar, que él no va a subir el gas, que no va a quitar el subsidio a los pasajes del transporte público y que además bajará el IVA del 12 al 10 % para atraer inversión extranjera. Ante este sesgado discurso, en el video, el “innombrable” es enviado al palo mayor del barco, a donde seguramente muchos ecuatorianos queremos mandarle. El video es un montaje del personaje de la “Vecinita” diciendo una frase muy fuerte que le cae como anillo al dedo al mentiroso.
Es sorprendente que todavía haya gente que le crea al Presidente, aún viendo y escuchando que se enreda todos los días en sus propias mentiras, sin embargo esto puede obedecer a una situación muy simple que recae en el campo de la Psicología humana, es como en los matrimonios en donde hay un marido o una mujer dominante que minimiza a su pareja o a sus hijos y que sistemáticamente les denigra, les insulta, haciéndoles creer incapaces, les menciona sus defectos y les somete a sus designios. A eso se me parece la relación entre Correa y sus seguidores, a un hogar disfuncional, en donde solamente una parte tiene la razón y la otra la defiende hasta la muerte. En este “matrimonio” además la mentira es pan de todos los días y ambas partes mienten, la una para tapar sus propios defectos y la otra se engaña a sí misma y a los demás, para encubrir al mentiroso, como con vergüenza propia y ajena.
Tanto llegan a creer en su pastor los borreguitos, que para ellos no hay nadie más que pueda gobernar el país, al punto que ni ellos mismos creen en sus propias capacidades. Me hace acuerdo de lo que decía alguna vez una esposa maltratada, “marido es, que pegue nomás”, como convencida de que esa es la vida que le tocó vivir y que no haya nada mejor para ella, tal vez resignada a que su marido lleve las riendas de su vida, porque ella piensa que no puede hacerlo sola.
Recordemos cuando los quiteños le impidieron a Correa aterrizar su avión en el aeropuerto de Tababela, éste, al enfrentarse por primera vez a una situación de esta naturaleza, salió al día siguiente en cadena nacional desde el balcón del Palacio Presidencial frente a unas dos mil personas (en su mayoría funcionarios públicos de su gobierno, más unos mil miembros de la fuerza pública) sudando, estaba más alterado que nunca, tenía una mezcla de miedo e ira, temblaba y decía que si sus seguidores tuvieran automóviles no solo harían una caravana como la del día anterior en su contra, sino que llenarían todas las calles de la Capital para respaldarlo.
En este incipiente discurso se vislumbró el trato que le da Correa a sus propios seguidores, a quienes les tildo de “chiros”, les denigró diciéndoles que ni siquiera tienen auto y recalcó que solamente quienes tienen dinero son sus opositores y que además ellos, los pobres, siempre estarán con él, es decir, que les auguró que seguirán siendo infortunados, lo cual por cierto también es mentira, porque la mayoría de funcionarios públicos han pasado a formar parte de la clase adinerada del país.
Así mismo, en sus múltiples intervenciones semanales por varias ocasiones Correa ha dicho que únicamente el 2 % de los ecuatorianos tienen dinero, que son “pelucones” y que todos los demás somos unos pobres giles que jamás formaremos parte de ese 2 %. Claro está, el hombre es realista y nos está diciendo en forma subliminal que nos dirigimos hacia el despeñadero, y seguramente se salvarán solo ese 2 % de ser afectados por una crisis que parece inminente.
Así que ya sabemos por donde va esta “revolución ciudadana”, invocando ideologías caducas, empobreciéndonos más, dividiéndonos, lavándonos el cerebro con publicidad engañosa y denigrándonos sistemáticamente a los opositores y a los propios seguidores del Correismo.
Ahora ya tenemos una explicación de lo que sucede con los incondicionales portavoces del “iluminado” No perdamos el tiempo discutiendo con ellos, están adoctrinados y no son capaces de actuar por sí mismos, su amo les ordena que decir y como actuar para que no pierdan sus privilegios

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Siembra y cosecha

MILAGROS AGUIRRE

Dicen los abuelos que quien siembra vientos, cosecha tempestades. Las semillas del encono han sido esparcidas desde hace más de 400 semanas, sistemáticamente y en casi todos los rincones del país. Los simientes del desprecio de unos hacia otros están echados, regados a diario mediante los discursos altisonantes, salpicados de incontinencia verbal y matizados con propaganda, música y fiesta, para disimular. Esas semillas están compuestas de la descalificación y el descrédito de unos hacia otros, del prejuicio, de la intolerancia, del irrespeto, del abuso, de la corrupción, de la división, de los intereses individuales, de quienes están con los gobernantes o están contra ellos. Esas semillas de animadversión se han transformado en palabra. Palabra que se repite una y mil veces hasta volverse verdadera, única, irrefutable. Y repetida, por cierto, hasta el hartazgo. Quizá, por ventura, esas semillas no hayan caído en tierra fértil. Ojalá que el viento se las lleve lejos y que no hayan echado raíces demasiado profundas. Ojalá que en esa cosecha, el fruto, que se ve apetitoso para el poder, no sea un fruto venenoso y mortal. Ojalá que las consecuencias de esa siembra de resentimiento y antipatía no sean muertos y heridos en las jornadas de protesta que se acercan. Si así fuera, volverían un lugar desierto e inhóspito un país que ha sido multicolor y, sobre todo, que ha sido de paz entre sus gentes. Si así fuera, ¿quién se hará responsable de semejante cosecha? Habrá que podar las malas hierbas de la testarudez, del fanatismo, de la ceguera, falta de escucha. Habrá que extirpar las raíces de los delirios de persecución, de la desconfianza. Quitar de en medio las herramientas del espionaje y la pesquisa para ver enemigos donde no los hay; la intemperancia y el abuso para que no sean éstas el germen de la violencia. Ojalá que la cosecha luego de estos años de siembra, no sean las tempestades, los rayos y truenos, las inundaciones o sequías. Habrá que hacer una minga para sacar las malas hierbas y las malas vibras del país, cortar de raíz el miedo a expresarse y decir lo que se piensa, el desprecio de unos hacia otros, la bronca y la rabia, para sembrar nuevamente semillas de paz, tolerancia, respeto, diálogo intercultural, reconocimiento de las minorías, justicia, equidad, respeto a los derechos y a las libertades. De hacerse esa minga nacional se necesitará de buenos jardineros, con visión de futuro, con buen abono, preparados para esa poda y para una nueva siembra, con nuevas semillas. Consecuentes. Respetuosos. Capaces de dialogar. Capaces de mirar al otro sin descalificarlo. Capaces de dejar intereses individuales a un lado para poder conversar sobre el modelo de jardín que se quiere construir y sobre las plantas y arbustos que se deben sembrar.

¿Incluyente esto?


MARTÍN PALLARES


La actitud con la que el correísmo actúa frente al sombrío horizonte de la economía es la del combatiente vencido que va a firmar la rendición sin querer ver ni aceptar la magnitud de la derrota y que no atina sino a repetir, como autómata enajenado, un mantra. En este caso el mantra es, como se escucha en foros y en la prensa, “pero este gobierno ha sido incluyente”. Pero aceptar que este Gobierno haya sido incluyente sería injusto porque nada más excluyente que un Estado secuestrado por el caudillo y sus incondicionales. No es incluyente, por ejemplo, haber nombrado, como Fiscal de la Nación, a quien tiene vínculos familiares y de amistad con el caudillo sino que incluso fue abogado patrocinador de su demanda contra un banco. No es incluyente, entre tantas otras cosas, conformar un Consejo de Participación que elige a los más importantes órganos controladores del Estado, con miembros cuya independencia frente al Poder Ejecutivo está más que puesta en duda. Eso es, en verdad, burdamente excluyente. No es incluyente un sistema parido por una Asamblea Constituyente que se declaró de poderes absolutos a pesar de que nadie le extendió un mandato para tal cosa. Nada menos incluyente que un gobierno que decide ante sí y por sí que la administración de los fondos de los profesores cambie de manos o que se quede arbitrariamente con las utilidades que legalmente tenían los trabajadores de las empresas de telefonía celular. Es groseramente excluyente, más bien, que el caudillo use fondos del Estado para financiar un espectáculo sabatino, desde donde insulta a quienes no piensan como él. No es incluyente que haya un Gobierno que no informa sobre cómo gasta en sus medios de comunicación, a los que ha puesto el mote de “públicos” sin que siquiera en el nombramiento de sus directores participe la sociedad. Y, además, porque, se quedó ilegítimamente con los medios que se incautó a un grupo de banqueros para hacer de ellos órganos desvergonzados de propaganda. Es excluyente porque en su proceso de endeudamiento con la China, el Gobierno no ha publicado las condiciones en los que se pactaron los préstamos. Que haya habido gestos incluyentes como el de mejorar las condiciones de contratación de las empleadas domésticas o que se hayan ampliado los servicios de salud y seguridad social, no hace a un sistema incluyente. Un Estado que es secuestrado por el caudillo y los suyos es lo más excluyente posible, y eso se demuestra cuando se trata de reformar la Constitución para reelegir al caudillo entre las cuatro paredes de una Asamblea cuya única fuente de inspiración son las urgencias de este. Que este sistema se quede gratuitamente con la impronta de “ser incluyente” sería insoportablemente injusto. E incorrecto, que es lo peor.

Canciller titular y temporal

ALFREDO NEGRETE 

En el interior de organismos como Unasur, Alba y la propia OEA que diagramó Insulza bajo los arquetipos chavistas, debió o debería haber parecido insólito que el canciller de un Estado autónomo, soberano y bolivariano deje su cargo y ocupe otras funciones administrativas, políticas o sanitarias internas de su país. Es difícil que la historia registre que Armand-Jean du Plessis de Richelieu haya sido encargado de los canales de la Francia en esa época en que se construía a sangre y fuego el Estado Francés o, que en siglo XX el Secretario de EE.UU, John Foster Dulles en plena guerra fría, abandone la ofensiva intervencionista en el continente para ocuparse del tema de los migrantes. Al mismo tiempo, algún motivo de preocupación en los escenarios habrá causado que un embajador ante las Naciones Unidas sea desplazado de tal rango a desempeñar la cancillería del país que él representa en el organismo mundial. Para desbrozar la sorpresa hay que explicar que el país no sufre una guerra civil, desastre natural o amenaza externa. Esta nación ya sufrió cruentos episodios bélicos en la frontera sur, dos veces al fenómeno El Niño y siempre es amenazada por la furia indescriptible de sus volcanes, empero el motivo del enroque de tan altos funcionarios de nuestra política exterior tiene una explicación más doméstica. Por el momento las artes y habilidades del canciller titular- no el temporal-, deben ser usadas en el ámbito político interno. Se lo requiere de manera urgente para que reviva el movimiento del gobierno que entró en terapia intensiva a un año de las elecciones nacionales. Deberá empezar con una limpieza a fondo de la bancada legislativa del gobierno que carece de prestancia y personalidad política elemental, como corresponde a los representantes de ese nivel. En cuanto al canciller temporal deberá ser difícil desarrollar sus funciones en medio de las diatribas semanales y en otras oportunidades que con furor el primer mandatario agrede a su hermano candidato presidencial. Una cosa es haberlas oído en la sede la ONU en Nueva York y otras, a pocas cuadras en el sillón diplomático del Castillo de Najas, hasta que se pueda dar de alta al partido verde del gobierno. Las tareas del canciller titular deberán concentrarse en un punto álgido y prioritario; de lograrlo con éxito, la misión estará cumplida y regresará a su sillón con el oropel y la fama propia de un 'Premier'. Así le sucedió cuando logró entronizar a un polémico funcionario ecuatoriano en la Corte Interamericana de los Derechos Humanos. Con singular astucia manejó a los países dependientes del chavismo y consiguió una nominación que contradijo la tradición de la Corte desde 1969. En el caso actual parece que fue llamado a construir o reforzar el blindaje que requiere el proceso de las mal llamadas “enmiendas” constitucionales y así alcanzar el podio para la Revolución del siglo XXI: la reelección presidencial indefinida. ¿La oposición seguirá entretenida en lo de la herencia y la plusvalía?