EL DÍA QUE LA FUERZA PÚBLICA INCURSIONÓ EN LA UNIVERSIDAD DE CUENCA
Por Jaime Cedillo F.
"La autonomía universitaria es el principio que garantiza la independencia política, administrativa y académica de las universidades, permitiéndoles autogobernarse, gestionar recursos y definir planes de estudio sin interferencia externa. Incluye libertad de cátedra, investigación y la elección libre de sus autoridades".
Como un homenaje al Día Mundial de la Libertad de Prensa, me voy a referir a un "acontecimiento" lamentable que sucedió días atrás, cuando la fuerza pública, irrumpió con violencia en los predios de la Universidad de Cuenca, provocando a estudiantes y profesores, con motivo de la visita protocolaria de la señora vicepresidenta de la república, María José Pinto.
Sea cual sea el motivo, si era protocolo de acompañamiento técnico o para reforzar la cooperación interinstitucional, tal como reza un escueto boletín de prensa, sin firma de responsabilidad, que circuló horas después del enfrentamiento y acoso, de parte, supuestamente, de no sabemos quién.
Pero no solamente fueron intimidados los estudiantes y profesores, que defendieron la autonomía universitaria, sino también los representantes de los medios de comunicación que acudieron a cubrir la incursión de militares y policías, no uno ni dos, un pelotón de fusilamiento, increpando a los periodistas y comunicadores, para que se retiren, que los documentos, que la identificación, que las malas caras, que los empujones, que aquí mandamos nosotros.
Tanta alaraca, tanto ruido, por una simple visita de la vice Pinto, por qué tanto relajo, por qué tanta furia, por qué la provocación cuando las actividades se desarrollaban con normalidad, por qué la segunda mandataria, tenía que ir a la visita escoltada de la fuerza de seguridad, armados hasta los dientes, o es que estamos viviendo una dictadura civil, con nuevo dueño de todos los poderes. No bastaba su guardia personal y punto. Si a eso le llaman democracia, estamos requete "jodidos" ( se utiliza comúnmente para expresar frustración, desfavorecimiento, o para describir una situación difícil de resolver, derivando del verbo "joder"".
Señor rector de la Universidad de Cuenca, economista, Rodrigo Mendieta, la comunidad universitaria y la opinión pública en general, estamos esperando que dé la cara, que explique si autorizó o nó, la violación de los predios universitarios, ha propósito de la fatídica visita protocolaria de la señora representante del gobierno del "Nuevo" Ecuador, que en poco tiempo en funciones, va dejando una estela de decepciones, desaciertos, dudas, y declaraciones absurdas, como aquella perla que se mandó cuando dijo que los ecuatorianos tenemos la culpa para qué nos enfermamos (hablando de la moribunda situación de las casas de salud pública, a nivel nacional).
Señor rector, por qué hasta la presente fecha no ha abierto la boca para rechazar ese acto bochornoso, humillante, vergonzoso. Sabemos que estuvo ausente aquel nefasto día, en donde su vicerrectora académica, encargada del rectorado, posó muy sonriente para la foto del recuerdo con la ingrata visitante, mientras afuera ardía Troya.
En dónde quedó el discurso de campaña y posesión, donde decía que su gestión será la "reafirmación de un proyecto académico y social sustentado en la ética, el diálogo y la transformación colectiva.
"Que la educación es la herramienta más poderosa de transformación social, y que la universidad cumple el rol de brújula de los pueblos".
En dónde quedó el compromiso "con la resistencia universitaria como una acción de justicia y dignidad". Fueron sus palabras, su compromiso con la comunidad universitaria (estudiantes, profesores, personal administrativo). Seguiremos esperando una explicación, de frente, mirando a los ojos, porque el que nada debe, nada teme.
El Observador
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