lunes, 6 de julio de 2026

 INGLATERRA ENMUDECIÓ EL AZTECA

"Significa perder el habla de forma repentina, quedarse callado o guardar silencio en un momento determinado".
Bien dice el dicho: "la alegría del pobre dura poco". Sin duda, los que más alentamos a la selección de Inglaterra, después de los ingleses, por supuesto, fuimos los ecuatorianos, que saltamos hasta los tumbados, cuando el árbitro hizo sonar el pitazo final y con su mano derecha señaló el centro de la cancha: Inglaterra tres, México dos. Hasta aquí llegaron los hermanos "Charros", los "Chómpiras", los "Chilangos", los "Manos", los "Chaparros", los "Chavos".
Los comentaristas deportivos que se llenaron la boca hablando pestes de nuestra querida selección ecuatoriana, con una serie de opiniones negativas, burlescas, con ironía, sátiras, sarcasmo, ridiculizando a La Tri; los ingleses les devolvieron con la misma moneda, con la misma vara que mides serás medido, pero para los "aztecas" fue más doloroso porque les derrotaron en su mismísimo y legendario Azteca, o sea, en su propia casa, con estadio a reventar, con cancha inclinada, porque no es lo mismo ni justo, jugar en casa que en un estadio imparcial, de los tantos que se dispusieron para el desarrollo de la cita mundialista, en los tres países sedes: EEUU, Canadá y México. Pero, al fin y al cabo, el señor Infantino y su FIFA, son los ponen las reglas del juego, y ante semejante poder no hay nada que hacer, sino someterse a sus caprichos.
El poderoso Gianni Infantino, electo presidente de la FIFA en 2016, reelecto en el 2023 hasta el 2027, que tiene la suerte de asistir a casi todos los partidos, acompañado de invitados especiales como presidentes, reyes, exleyendas del rey de los deportes; nada ha dicho, hasta el momento, del juego sucio que aplicaron los mexicanos en contra de los ecuatorianos, hinchas, jugadores y dirigentes, previo a la cita y durante el encuentro.
Los más penoso fueron esas escenas protagonizadas por pésimos mexicanos agrediendo a nuestros compatriotas que llegaron al país hermano para alentar a su selección con pasión y mucho respeto para el rival.
Claro, Ecuador perdió, pero México se ganó una raya más a su desgastada y desdichada imagen a nivel mundial, por eso es que los ingleses tomaron todas las precauciones que no pudo tomar Ecuador, porque nunca nos imaginamos ese brutal recibimiento.
"El fanático no posee una idea: es poseído por ella".
El Observador


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