domingo, 26 de julio de 2026

 Ecuador Eterno

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Inmunidad por Receta: El Milagro del Alcalde Enfermo

Los alcaldes para mandar e insultar son más bravos que gallo de pelea, para rendir cuentas se convierten en la obra cumbre de la fragilidad humana.
Ahí se acabó la prepotencia, el grito en el despacho y la soberbia de redes sociales. Basta que la justicia les toque la puerta para que sufran una metamorfosis instantánea y revivan el clásico juego de infancia: ¡pare, pare, hágase la estatua! Son igualitos a la zarigüeya cuando se mete al gallinero, se roba todos los huevos y, apenas le piden cuentas, se tira al suelo y se hace la muerta.
Es un milagro de la medicina criolla adaptado a cada estilo. Allá en Cuenca, Cristian Zamora salta con la piel de sensibilidad extrema apenas le cuestionan una coma, desaparece del mapa y hasta es capaz de organizar misas para que se produzca el milagro de su terrible salud; mientras que, bajando a la Costa, Aquiles Álvarez cae preso y mágicamente se enferma de gravedad, exigiendo ser trasladado para operarse de urgencia en la clínica pituca de su entera preferencia. Pero al recordarle que los PPL deben ser atendidos en un hospital público y que se baje de su nube privada, grita milagrosamente: ¡no, no, no, ya no me duele nada!
Tienen la salud de un atleta olímpico para insultar, gobernar y despotricar, pero la resistencia de un cristal veneciano a la hora de devolver cuentas claras. ¡Menos mal que la justicia es ciega, porque si tuviera vista, ya nos habrían cobrado hospitalización por tanto alcalde enfermo incurable de última hora!


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