jueves, 22 de octubre de 2026

 UNIVERSIDAD DEL AZUAY: GANAR NO BASTA, HAY QUE UNIR

Chalco ganó con el voto ponderado. López obtuvo el 69,3 % de los votos por estamentos publicados. La victoria electoral no puede convertirse en una licencia para ignorar a la mayoría discrepante.
La Universidad del Azuay acaba de cerrar una elección marcada por una profunda polarización. José Chalco ganó la rectoría, pero la magnitud de la división plantea un desafío ineludible: ¿será el rector de todos o únicamente de quienes respaldaron su lista?
LAS CIFRAS HABLAN
José Chalco, de Nuestra UDA, obtuvo el 52,2 % del voto ponderado, frente al 47,8 % de Sebastián López, de Todos Somos UDA.
Sin embargo, los votos por estamentos publicados registran 2.224 votos para López y 984 para Chalco: 69,3 % frente a 30,7 %.
Ambos resultados corresponden a formas distintas de contabilización. La ponderación determina al ganador oficial; la distribución por estamentos revela una brecha que merece explicación. Ignorarla sería confundir una victoria electoral con un cheque en blanco.
LAS DENUNCIAS EXIGEN RESPUESTAS
Ocho docentes presentaron una denuncia ante el Consejo de Educación Superior (CES), que solicitó información y un informe técnico-jurídico a la UDA. Los cuestionamientos incluyen las reglas electorales, las designaciones de profesores titulares y su posible incidencia en el padrón.
Esto no demuestra que hayan existido irregularidades. Pero tampoco justifica silenciar las preguntas. La transparencia no consiste en negar las dudas, sino en responderlas con documentos, argumentos y decisiones verificables.
La comunidad universitaria merece conocer los hechos y las conclusiones de las instancias competentes. La confianza no se impone: se construye.
CHALCO DEBE UNIR A LA UDA
El nuevo rector tiene obligaciones que van mucho más allá de administrar su victoria:
* UNIR, NO DIVIDIR: gobernar para toda la comunidad, sin exclusiones ni revanchismos.
* GARANTIZAR EL PLURALISMO: proteger la diversidad de pensamiento y el debate académico.
* DEFENDER LA LIBERTAD DE OPINIÓN: revisar las restricciones denunciadas y corregir las que se comprueben injustificadas.
* ACTUAR CON TRANSPARENCIA: esclarecer los cuestionamientos y rendir cuentas sin evasivas.
Una universidad que teme la discrepancia traiciona su esencia. La crítica no es una amenaza: es indispensable para el pensamiento libre.
Chalco ganó la elección. Ahora debe demostrar que puede liderar también a quienes no votaron por él. La polarización no desaparecerá con discursos, sino con decisiones que recuperen la confianza y garanticen derechos.
La rectoría se conquista en las urnas; la autoridad moral se construye respetando al discrepante. La gestión anterior deja una lección que no debe repetirse.
¡CHALCO, LA UDA NO NECESITA UN VENCEDOR QUE EXHIBA SU VICTORIA, SINO UN RECTOR CAPAZ DE RECONCILIARLA!
Porque ganar una elección es alcanzar el poder; unir una universidad es demostrar que se merece ejercerlo.
Dr. Fernando Arias


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