viernes, 3 de febrero de 2017

Con más de un CENTENAR de firmas de respaldo ciudadano, ejerciendo el derecho de participación ciudadana y control social, presentamos al Rector de la Universidad de Cuenca, una solicitud en los siguientes términos. Estaremos a la expectativa de los resultados, y solicitamos que se sigan sumando a esta petición.
Cuenca, 26 de Enero del 2017
Señor Ingeniero
Pablo Vanegas
Rector de la Universidad de Cuenca
De mi consideración:
La Ley Orgánica de Educación Superior, de carácter humanista, cultural y científica, en concordancia con el Régimen del Buen Vivir, consagrado en la Constitución de la República del Ecuador, fue instituida, entre otros, con el objetivo de contribuir a la transformación de la sociedad, a su estructura social, productiva y ambiental, formando profesionales y académicos con capacidades y conocimientos que respondan a las necesidades del desarrollo nacional, y a la construcción de ciudadanía.
Algunos enunciados de la Ley Orgánica de Educación Superior:
El Art. 4, respecto al Derecho a la Educación Superior, contempla que: "(…) acceder a una formación académica y profesional con producción de conocimiento pertinente y de excelencia".
El Art. 5, sobre los Derechos de las y los estudiantes, señala que: "son derechos de los estudiantes, entre otros, el siguiente: b) "Acceder a una educación superior de calidad y pertinente(…)".
El Art. 6, sobre los Derechos de los profesores o profesoras e investigadores o investigadoras, señala, entre otros, el siguiente: g) "Participar en el proceso de construcción, difusión y aplicación del conocimiento".
El Art. 8, sobre los fines de la Educación Superior, entre otros, establece que: a) "Aportar al desarrollo del pensamiento universal(…)".
d) "Formar académicos y profesionales responsables, con conciencia ética y solidaria, capaces de contribuir al desarrollo de las instituciones de la República(…)".
El Art. 13, sobre las Funciones del Sistema de Educación Superior, instituye, entre otras, que: a) "Garantizar el derecho a la educación superior mediante la docencia, la investigación y su vinculación con la sociedad, y asegurar crecientes niveles de calidad, excelencia académica y pertinencia".
ñ) "Brindar niveles óptimos de calidad en la formación y en la investigación".
El Art. 93, sobre el Principio de Calidad, reza que: "El principio de calidad consiste en la búsqueda constante y sistemática de la excelencia, la pertinencia, producción óptima, crítica, la crítica externa y el mejoramiento permanente".
El Art. 151, sobre la evaluación periódica integral, revela que: "Los profesores se someterán a una evaluación periódica integral, según lo establecido en la presente Ley y el Reglamento de Carrera y Escalafón del Profesor e Investigador del Sistema de Educación Superior (…)".
Como es de su conocimiento, Señor Rector, conforme evidencia el detalle de Registro de Asistencia del Doctor Caupolicán Ochoa Neira, con cédula de identidad 0100870435, remitido por Usted al suscrito, mediante oficio No. UC-RC-2016-1373-O, de fecha 20 de Diciembre de 2016, cuya documentación adjunto; el referido profesional del derecho, Docente de la Facultad de Jurisprudencia de la Universidad de Cuenca, en el transcurso del período académico septiembre 2016-febrero 2017 (16 de septiembre de 2016 a 28 de noviembre de 2016), registra una superioridad de faltas de asistencia a dictar las cátedras a él asignadas; es así que, en lo que corresponde a horas NO LABORADAS, registra un total de 61 horas aproximadamente, frente a tan solo un total de 29 horas laboradas, llegando inclusive al extremo de no concurrir a dictar la cátedra por seis días consecutivos, sin justificación alguna, y en los días que asiste lo hace con frecuentes atrasos, lo que evidentemente constituye, a nuestro entender, una falta muy grave de las contempladas en el Art. 120 del Estatuto de la Universidad de Cuenca, que en literal c) dice: "Cometer actos graves de desprestigio o deslealtad contra los intereses o la dignidad de la Universidad”, que es sancionado con destitución; entre otros.
Sobre este engorroso tema, Señor Rector, vale destacar que en agosto del año 2005, la Revista El Observador (edición 29), cuyo ejemplar adjunto, hizo público una denuncia con medidas de hecho, generada por estudiantes de la Facultad de Jurisprudencia de la Universidad de Cuenca, reclamando las continuas faltas de asistencia del Dr. Ochoa Neira, a cumplir con su deber como catedrático en dicha facultad, actitud que ha sido y es característica del referido docente, que pone en evidencia la falta de probidad para coadyuvar a lograr niveles óptimos de calidad en la formación y en la investigación, a través de una educación pertinente y de excelencia, objetivo fundamental de la Educación en general, y de la Educación Superior, en particular.
Considerando que el hecho narrado constituye una falta muy grave, y que como reza el Art. 83.8 de la Constitución de la República del Ecuador: "Son deberes y responsabilidades de las y los ecuatorianos, sin perjuicio de otros previstos en la Constitución y la Ley (...) 8. Administrar honradamente y con apego irrestricto a la ley el patrimonio público, y denunciar y combatir los actos de corrupción (…)”; y, de que además, conforme lo establece el Art. 116 del Estatuto de la Universidad de Cuenca, que refiere que: "Los procesos disciplinarios se instauran de oficio o a petición de parte, a aquellos estudiantes, profesores e investigadores que hayan incurrido en las faltas tipificadas por la Ley Orgánica de Educación Superior y el Estatuto de la Universidad de Cuenca (...)"; solicito se proceda conforme lo estatuido en esta norma, y se establezca sin temores, lo que ha sido y es un “secreto a voces”, las responsabilidades y sanciones correspondientes a autores, cómplices y encubridores, sobre el hecho denunciado.
La Gloriosa Universidad de Cuenca, que el próximo mes de octubre, cumplirá 150 años de fundación, caracterizada por su calidad y excelencia, no debe admitir que actos reñidos con la moral y la ley, desprestigien la buena fama conquistada a lo largo de su fructífera vida institucional. Estamos seguros, Señor Rector, que a la presente se le dará el tratamiento que el caso amerita, respondiendo al interés público y no al interés individual y corporativo.
En virtud de que mi petición de fecha 5 de diciembre de 2016, no fue atendida conforme lo solicitado, se servirá disponer que se agregue el registro de firmas de asistencia del Dr. Caupolicán Ochoa Neira, del año lectivo inmediato anterior ( 2015 – 2016 ); así como, los informes que justifiquen su actividad como no docente, y los resultados de la evaluación periódica integral, durante los periodos señalados.
La presente la suscribo con firmas de respaldo.
Atentamente
Lcdo. Jaime Cedillo Feijóo
DIRECTOR DE LA REVISTA Y RADIO EL OBSERVADOR
c.c.
Decano de la Facultad de Jurisprudencia de la Universidad Cuenca.
Defensor del Estudiante de la Universidad de Cuenca.
Presidente de la FEUE, Filial del Azuay.
Presidente de la Asociación Escuela de la Facultad de Jurisprudencia de la Universidad de Cuenca.
Consejo de Participación Ciudadana y Control Social.
Comisión Anticorrupción del Azuay.
Colegio de Abogados del Azuay.
Medios de Comunicación.

 

ENCUENTRO POR EL AGUA Y LA PACHAMAMA.


 

esta mañana se inauguró en Cuenca (Salón de la Ciudad), el Encuentro por el Agua y la Pachamama, con la participación de representantes de Perú, Colombia, Bolivia
, Uruguay y Ecuador, bajo la organización de Kimsakocha, FOA, ECUARUNARI y la Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas. Los expositores son: Raúl Zibechi, Francois Houtart, Cristóbal Huaca, Jhanet Suárez y Mario Palacios. En este Encuentro, los candidatos a la Presidencia de la República del Ecuador, se han comprometido firmar un acta de compromiso ético de declaratoria libre de minería en fuentes de agua y páramos. Foto El Observador.

 
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Elogio de mi país
Yo amo mi país porque se lo merece. También lo odio, porque se lo merece. Pero sobre todo no permitiré que ningún iluminado descalificado, quiera ofender su pasado —ni su presente— de dignidad y de actos tan heroicos que da escalofrío recordarlos. No tienen autoridad moral y no tienen derecho para agraviar el país que, mal o bien, levantaron nuestros antepasados con enormes sacrificios y sin agachar la frente. Incluidos sus antepasados, revolucionarios de a mentiras.
01 de febrero del 2017
POR: Juan Carlos Calderón
Director de Plan V, periodista de investigación, coautor del libro El Gran Hermano. 
Denostar de un país, de su pasado —con el afán de querer hacer brillar el dudoso presente— es irrespetar su memoria; es irrespetar a todos los que vivieron y murieron por él".
Leo una carta abierta del ex secretario nacional de Ciencia y Tecnología, René Ramírez, a los jóvenes ecuatorianos. Palabras más menos les habla de los logros de la reforma universitaria en la cual él ha sido el principal gestor y propagandista. Sus argumentos se sustentan en algunas cifras y creo que es legítimo que él defienda su trabajo, a pesar de que las evidencias hablan de más de 400 mil jóvenes desplazados de la educación superior en este periodo. Algo está fallando en el sistema que defiende Ramírez, como para tener tal contingente de jóvenes en edad de estudiar y de producir y que no están ni en lo uno ni en lo otro.  Sin embargo, el tema es motivo de debate entre quienes critican al sistema implantado y quienes lo defienden.
A lo que me quiero referir, dentro de la misma carta, es al argumento repetitivo —por lo comparativo— de Ramírez frente a lo que la universidad ecuatoriana era antes del 2007 y ahora. Lo califico de repetitivo porque este argumento no es solo de Ramírez sino que se ha convertido en el karma de los jerarcas de la auto llamada revolución ciudadana: antes de ellos, este país no existía, era tan paupérrimo que no sabemos cómo pudo llegar al 2007 sin desaparecer. Ergo, la universidad que evoca Ramírez antes de su gestión era lo peor del mundo. Y yo le pregunto, y pregunto a los denigradores del país de antes del 2007: ¿dónde estudiaron ustedes, que resultaron tan brillantes? ¿Dónde estudiaron sus padres y madres? ¿Cómo fue que este país del que tanto reniegan pudo llegar a ser grande como dicen que es? Me dirán: en la década ganada. Y yo responderé: un país no se transforma en una década, es obra de generaciones. Son generaciones, son décadas las que lleva a una sociedad a un estado de perfeccionamiento tal que le impida un retroceso.
El de Ramírez y sus colegas es el peor y más mezquino de los argumentos. Denostar de un país, de su pasado —con el afán de querer hacer brillar el dudoso presente— es irrespetar su memoria; es irrespetar a todos los que vivieron y murieron por él. Es ofender el esfuerzo, sacrificio de nuestros padres y abuelos y bisabuelos, que fundaron un amasijo de pequeñas repúblicas comarcales y le dieron un sentido de nación. Es más, nos dieron varias naciones cuya diversidad es un motivo de orgullo. Un país que no solo ha sobrevivido —contra todo pronóstico— sino que puede incluso pensar en un destino.
En cuanto al tema concreto de la universidad, Ramírez habla de que antes de la fundación de este paraíso universitario —donde, repito, más de 400 mil jóvenes, sobre todo pobres, no pueden entrar— la cosa era terrible. Había que hacer colas interminables en las universidades públicas, madrugar por un cupo o en su defecto ir a las universidades de garaje que pululaban en cada esquina y es la responsable de haber regalado títulos y otras maravillas.
Bien, yo como muchos miles de mi generación nos formamos en esas universidades públicas. No ingresé haciendo cola en la Universidad Central, en la Escuela de Periodismo ni entré por ser pana del rector. Es más, no conocía al rector. En la década de los años 80, la Central era un hervidero político. Chinos versus cabezones y por ahí hacían calor los socialistas, miristas y cristianos revolucionarios. También estaban los de Alfaro Vive infiltrando asociaciones escuelas para reclutar a jóvenes a la lucha armada urbana. Cuando fue el momento de salir a la calle en contra del gobierno de León Febres Cordero y sus escuadrones volantes no lo dudamos ni un instante. Con banderas, piedras, y en caso extremo con voladores, molotovs y miguelitos. Esas generaciones universitarias —de las peores según Ramírez—defendimos con los dientes, a costa de golpes y algunas torturas, la democracia y los derechos humanos. ¿Dónde estaban René Ramírez y compañía? No lo sabemos.
En lo académico no esperábamos mucho de nuestros maestros, pero nos daba igual porque estábamos ahí para aprender. Hubo maestros mediocres y otros excepcionales, como todo en la vida. Pero entendíamos que la universidad no nos iba a dar todo lo que necesitáramos para nuestro oficio. Así que muchos ya empezamos a trabajar en los medios privados (también en los alternativos y populares. Créanlo revolucionarios de a luca: cuando el país estaba en la época de las cavernas —antes de que llegara vuestra epifanía— había una vigorosa prensa sindical y popular) y  aportábamos con nuestros escasos conocimientos que nos daba esa universidad —de a perro, como dicen los revolucionarios— para apoyar las luchas de los movimientos sociales e indígenas. Y, claro, tuvimos una generación de maestros que nos enseñaron a leer y a escribir, y con los cuales nos enredábamos en debates ideológicos y políticos interminables (sí, eso se podía hacer la Universidad Central antes de la Iluminación de la RC) sin que el resultado fuera la expulsión, el juicio penal o el escarnio por cadena nacional. Aprendimos poco o mucho del periodismo y la comunicación social. Pero, sobre todo, aprendimos una moral y una ética políticas, aprendimos a luchar por nuestros ideales, a conocer la historia, a debatir el presente, a empujar el futuro.
De esas aulas, como de las aulas de muchas facultades y universidades públicas, salieron profesionales dignos, valientes y capaces que forjaron este país con honestidad y mucho sacrificio. De esas aulas salieron nuestras banderas que muchos no arriaríamos nunca y que otros escondieron por vergüenza.
Este país, antes del 2007, fracasó y se cayó muchas veces. Y se levantó más veces aún. Sus élites fueron los que traicionaron al pueblo ecuatoriano, confundieron el servicio público con el saqueo (eso continua en la "década ganada"), hicieron leyes a su medida, mataron y desaparecieron gente, dieron golpes económicos. Pero no nos arrebataron el país; los más luchamos y siempre lo hicimos flotar y lo vimos renacer en cada elección y en cada gran gesta popular y luego morir en el intento.
Este fue y sigue siendo el país de mis padres y de mis abuelos. Estos eran agricultores, arrendaban tierras para trabajar, uno en Loja y otro en Calacalí. Tuvieron muchos hijos y vivieron dignamente. Nos enseñaron con el ejemplo, no robaron un centavo a nadie, no hicieron daño a nadie. Y nos legaron un país. Este país que revolucionarios de pacotilla pretenden denostar con mezquindad, soberbia e injusticia.
Yo no estoy orgulloso de los logros de nuestra generación. Debimos (debemos) esforzarnos más, esmerarnos más, amar más a nuestro país. Un país complejo, a veces ingobernable, pero cuyo pueblo dio grandes muestras de generosidad y nobleza, con curas amantes de los pobres, con cantores valientes, con poetas maravillosos, con ingenieros que levantaron las carreteras —por donde la revolución ciudadana puso capas de cemento con sobreprecio— hicieron hidroeléctricas y edificios; con pueblos indígenas que nos redimieron de nuestra humana miseria mestiza. Un país con militares ilustrados que perdieron y ganaron batallas, pero que murieron con nuestra bandera entre los dientes. O perdieron ojos y piernas, y familias. Un país de migrantes que prefirieron arriesgar la vida por las aguas del Pacífico y huir a Europa tras el atraco bancario antes que quedarse a robar. Migrantes que levantaron al Ecuador, que salvaron al Ecuador de su peor momento con las remesas fruto de largas jornadas de trabajo, pero sobre todo fruto del dolor del exilio y la ausencia. Un país de Guayasamines, de Kingmans, de Carriones. El país de César Dávila Andrade, de Jorge Carrera Andrade, de Pablo Palacio. ¿En cuáles universidades de cuarta categoría se habrán formado ellos?
(No defenderé un pasado de oprobio en el cual las élites trataron a nuestra heredad como su hacienda particular. Me temo que ese pasado de infamia es un presente igual donde sus nuevas élites, de otro cuño, una élite burocrática y amoral y sinvergüenza, sigue tratando al Ecuador como su hacienda. Solo han cambiado el discurso).
Este país nos pertenece. No tiene dueños. No debe tener dueños. Este país tiene un destino, el que podamos construir juntos. Y ese destino será habitado por nuestros hijos y nuestros nietos. Y espero que podamos heredarles un presente de dignidad, de respeto, de valores humanistas. Independiente de quien gane las elecciones, el destino del país que merecemos no depende de los políticos sino de todos sus hijos.
Yo amo mi país porque se lo merece. También lo odio, porque se lo merece. Pero sobre todo no permitiré que ningún iluminado descalificado quiera ofender su pasado —y su presente— de dignidad y de actos tan heroicos que da escalofrío recordarlos. No tienen autoridad moral y no tienen derecho para agraviar el país que, mal o bien, levantaron nuestros antepasados con enormes sacrificios y sin agachar la frente. Incluidos sus antepasados, revolucionarios de a mentiras. 

jueves, 2 de febrero de 2017

Un concurso viciado por falta de transparencia, irregularidades y corrupción debe ser suspendido indefinidamente

105
En abril de 2016 Arcotel convocó a un concurso público para la concesión de 1472 frecuencias de radio y televisión en todo el país, lo que constituye el 65% de todo el espectro radioeléctrico disponible. Pese a la trascendencia e importancia de un proceso de este tipo, ARCOTEL y CORDICOM han actuado con opacidad, negando incluso el derecho ciudadano a la veeduría, y han dejado a su paso inconsistencias, irregularidades e incluso un caso de corrupción que involucra a un miembro del Consejo de Regulación.
Arcotel registró ante un notario público un total de 1476 solicitudes (1050 para radio FM, 72 para radio AM y 354 para televisión abierta). Sin embargo, al momento de anunciar los resultados finales aparecen 1486 frecuencias registradas. Es decir, existen 10 solicitudes más añadidas en medio del proceso y que además no contaron con un registro formal para su aceptación dentro del concurso.
Medios de comunicación con gran trayectoria y renombre como Teleamazonas, Radio Visión, Exa-Democracia, JC Radio la Bruja y Radio Eres, están en inminente riesgo de perder sus frecuencias, debido a que sus competidores, principalmente, son radios comunitarias. La reglamentación aplicable, que bonifica a medios comunitarios, se contrapone a los artículos 107 y 105 inciso 3 de la Ley Orgánica de Comunicación, al desconocer el puntaje adicional que debería otorgarse a los medios por su experiencia e inversión.
Es necesario mencionar además que el proceso, en lugar de cumplir con la tan mencionada democratización, ha dado paso a concentración de medios. Uno de los personajes claves favorecidos en el concurso es el magnate mexicano de medios, Ángel González, conocido como el “Fantasma”. Cabe recalcar que el “Fantasma” González ya es dueño del 25% de las frecuencias del Ecuador y ahora, directa e indirectamente, aspira a obtener 104 frecuencias más, con lo que tendría más de la mitad del espectro total.
Mientras el concurso tenía lugar, se denunció también que el ex-asesor de la Vicepresidencia de la República y Consejero del Cordicom, Marcos Párraga, actualmente, solicitaba dinero a cambios de frecuencias que se encontraban en proceso.
Un proceso de este tipo, de conformidad con los estándares internacionales sobre la materia, no debió darse en medio de un proceso electoral por el evidente riesgo de que se convierta en una herramienta de premiar o castigar a medios por su afinidad con el Gobierno. Es claro que, por la falta de transparencia y todas las irregularidades que han tenido lugar en el concurso, la libertad de expresión está seriamente amenazada.
Con estas consideraciones, solicitamos la suspensión indefinida del concurso de frecuencias hasta que un nuevo Gobierno y una nueva Asamblea Nacional tomen decisiones definitivas sobre el mismo.
Se suscriben:
  • Guillermo Lasso (Creo-Suma)
  • Paco Moncayo (Acuerdo Nacional por el Cambio)
  • Washington Pesántez, (Unión Ecuatoriana)
  • Cynthia Viteri (Partido Social Cristiano)
  • Patricio Zuquilanda (Partido Sociedad Patriótica)
FUENTE: FUNDAMEDIOS

Otro asalto al IESS: se esfuman $2.507 millones



por José Hernández
1 Feb, 2017 Amos Amos Ecuador 0


El gobierno al fin desaparece la deuda en salud que tiene con el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social: $2.507 millones se evaporaron de las cuentas del IESS como por arte de magia. Esto se hizo en septiembre de 2016, según registra el “balance de comprobación del fondo de seguro de salud”. En el de agosto aparecen los $2507 millones en la casilla “Deuda del gobierno”; en el balance de septiembre ese valor es cero.




No es un error. En el mismo balance no se observa incremento alguno en los fondos disponibles ni en los bienes inmuebles. Tampoco un crecimiento en inversiones. Sencillamente la deuda del gobierno en salud, por atención de los jubilados y enfermedades catastróficas, se evaporó de las cuentas del IESS. Sus activos pasaron de 6.011 millones en agosto a 3.703 millones: Los pasivos que sumaban $2765 millones en agosto, descienden a $1720 en septiembre y el patrimonio que aparecía con $2.240 millones en agosto es, en septiembre, de apenas $844 millones.
Igual ocurre con las cuentas por cobrar: en agosto suman 5.400 millones; en septiembre bajan a $3.017 millones. Se dirá que este no es un documento aprobado y auditado por el Consejo Directivo del IESS (donde hay miembros que no aprobarán esa jugada con el sello de Richard Espinosa). Pero este es un documento oficial, con cuentas consolidadas y firmados por el director del Seguro de Salud. En agosto, cuando la deuda figuraba, el balance está firmado por Luis Eduardo Pavón, director del seguro de Salud Individual y Familiar, y Patricia Reyes Navarro, Jefe de la Unidad Financiera el seguro de Salud Individual y Familiar. En Septiembre, cuando la deuda desaparece, firman un director nuevo, Sergio Jurado Villavicencio, y Rammy David Harnisth Noboa, encargado de la subdirección Financiera. Ellos son expertos, al parecer, en desaparecer $2507 millones en un acto de prestidigitación contable.
Lo increíble de este asalto gubernamental al IESS es que lo hacen funcionarios del IESS en total consonancia con la decisión del Presidente de no dar un centavo a esa institución. En el caso de deuda por prestaciones de salud, el correísmo ha sostenido –falazmente porque la Ley de Seguridad Social es taxativa– que no puede pagar por falta de un reglamento. Es imposible determinar –sostiene– un procedimiento y montos o porcentajes de esas contribuciones que debe el Estado. No obstante, la deuda existe, ha sido reconocida y ha venido siendo contabilizada desde el 29 de mayo de 2008 cuando Fausto Ortiz, entonces ministro de Finanzas, firmó un “Convenio de Compromiso de Pago” con Fernando Carpio, entonces Director General del IESS.
En el punto 7 de ese convenio se lee: “El Estado ecuatoriano por intermedio del Ministerio de Finanzas del Ecuador reconoce y se compromete a pagar los valores que adeuda el Estado por atenciones médicas a los jubilados del Seguro General, los mimos que se determinarán hasta el 31 de diciembre de 2008 y se sumarán a los capitales en deuda”.
El 16 de julio de 2010, Patricio Rivera, ministro de Finanzas, y Fernando Guijarro Cabezas, entonces director del IESS, repitieron el ejercicio en el “Acta de Compromiso de Pago”: Finanzas se comprometió a cancelar los valores adeudados al IESS: “así mismo por atenciones médicas en los años 2008, 2009 que asciende aproximadamente (4Pelagatos redondea la cifra) a $151 millones anuales”. De nuevo, no hay un monto consolidado pero se reconoce la deuda que fue creciendo con la masificación de los servicios prestados por el IESS.
Esa deuda fue incluso objeto de un examen especial por parte de la Dirección de Auditoría de Desarrollo Seccional y Seguridad Social de la Contraloría General del Estado. En su informe del 5 de enero de 2015, recomendó que se envíe al Ministerio de Finanzas la información de la deuda que el Estado tiene con el IESS por las atenciones a los jubilados del Seguro General Obligatorio. La Contraloría pidió que esas cifras sean integradas al Presupuesto General del Estado para que así se cumpla con los convenios de pago firmados por Fausto Ortiz y Patricio Rivera. En esa deuda se detallan los saldos acumulados de balances al 31 de mayo de 2014. El total suma $1.875.785.776,53 y coincide con este gráfico que figura en el Informe de Labores de 2014 de Felipe Pezo, representante del sector empresarial en el IESS.
Lo que sigue hace parte del surrealismo tropical. El IESS envió al ministro de Finanzas el informe de la Contraloría pidiendo una Comisión Interinstitucional analice y valide las cifras de la deuda. El 9 de julio de ese mismo año (2015), el director del IESS (en este caso un encargado, Camilo Torres Rites) informa a la Contraloría la conclusión, penosamente redactada, del trabajo de la Comisión Interinstitucional conformada por el delegado del IESS y el delegado del Ministerio de Finanzas: “No existe deuda u obligación que se haga exigible, por la falta o vigencia de un Reglamento a la Ley de Seguridad Social, tal como lo establece la propia Ley de Seguridad Social, de la cual no es legal hacer una determinación de montos o porcentajes de la contribución de prestaciones de salud”. Se niega la deuda, pero se da por sentado el monto de $1.875 millones hasta 2014.
Ahora ya no es solo el gobierno el que se escuda tras la falta de un reglamento para negar la deuda. También lo hacen los funcionarios del IESS, sin que Richard Espinosa, su principal, haya dicho lo contrario. ¿Y por qué no hay reglamento? Porque desde el 4 de febrero de 2009, un proyecto reposa en la oficina del Presidente, quien, además, tiene la facultad privativa de expedir los reglamentos necesarios para que se apliquen las leyes. En definitiva, Correa decidió incumplir los compromisos del Estado con el IESS que, en el caso del Fondo de Salud, suma $1.875 millones más lo acumulado en 2015 y 2016. Y ahora Sergio Jurado Villavicencio y Rammy Harnisth Noboa le dan gusto desapareciendo $2507 millones de los balances.
El IESS, como es obvio, debe continuar prestando sus servicios a los jubilados y pacientes con enfermedades catastróficas. Pero como no tiene esos recursos, sigue gastando sus ahorros.

EEUU entrega a Galo Chiriboga la información sobre los sobornos de Odebrecht

El Fiscal Galo Chiriboga, en foto de 2014, subida a Flickr por Daniel Solórzano.
WASHINGTON (AP) — El fiscal general de Ecuador dijo que el gobierno de Estados Unidos le entregó el miércoles información relacionada sobre los sobornos por 33 millones de dólares que la constructora brasileña Odebretch pagó a funcionarios de la nación andina para obtener contratos públicos multimillonarios.
Nos dieron información básica con la que estamos empezando a trabajar“, dijo el fiscal general ecuatoriano Galo Chiriboga, en referencia a la reunión que sostuvo horas antes en Washington con el subprocurador adjunto de Justicia, Bruce Swartz, con quien acordó crear un equipo binacional de investigación.
Chiriboga explicó a The Associated Press que el secreto sumarial que protege a las investigaciones en Estados Unidos y en Ecuador le impide identificar públicamente a los sospechosos señalados por las autoridades estadounidenses. Sin embargo, agregó que la investigación conjunta, en la que participarán 13 funcionarios estadounidenses y 15 ecuatorianos, permitirá “proveer información que no sólo va a dar nombres, sino cuentas corrientes y todas las operaciones irregulares que en este proceso se han presentado“.
Chiriboga explicó que si bien su despacho ha allanado oficinas de la empresa brasileña, incautado computadoras y documentación financiera, hasta el momento no ha practicado arresto alguno. “No tenemos detenidos todavía, y esperamos tenerlos cuando las evidencias que estamos obteniendo durante este proceso de investigación lo permita”, indicó.
De acuerdo con el Departamento de Justicia estadounidense, la constructora brasileña aceptó que pagó jugosas sumas en sobornos en varios países de América Latina y África para hacerse de contratos públicos multimillonarios. A funcionarios de Ecuador entregó 33,5 millones de dólares.
Odebrecht construyó diversas obras de infraestructura en Ecuador desde finales de la década de 1980 hasta el año pasado. El gobierno del presidente Rafael Correa impulsó obras por alrededor de 1.600 millones de dólares con esa empresa.
Chiriboga dijo que aprovechó su encuentro con homólogos estadounidenses para pedirle celeridad a los 16 pedidos de extradición cursados por Quito. El funcionario rehusó identificar a las personas requeridas y las describió como relacionadas a violaciones de derechos humanos y de corrupción.
“Somos un país que ha cooperado en forma eficaz en temas relacionados a drogas y lavado de activos, y por lo tanto aspiramos a recibir el mismo trato”, agregó el fiscal general, quien planea pernoctar en la capital estadounidense hasta el sábado.