POR QUÉ LA INDIFERENCIA DE LAS AUTORIDADES?
Reciba un cordial saludo, Jaime.
Quiero expresarle mi profunda preocupación por la falta de respuesta del Departamento de Áreas Históricas. Han transcurrido varias semanas desde la reunión mantenida con los directivos de esa dependencia y, hasta la fecha, no existe un pronunciamiento oficial ni una acción concreta frente a la demolición de un inmueble patrimonial en la calle Bolívar.
La pregunta es inevitable: ¿hasta cuándo se pretende mantener este silencio? Cada día de inacción debilita la confianza en las instituciones encargadas de proteger nuestro patrimonio y proyecta la imagen de que un hecho de esta gravedad puede quedar sin consecuencias.
Valoro el seguimiento que usted ha dado a este caso. Sin embargo, considero que el debate debe ir más allá de la respuesta emitida por la Dirección de Áreas Históricas y centrarse en el alcance jurídico del Oficio Nro. DGAHP-1299-2026.
La Dirección sostiene que, en aplicación de la Ley Orgánica de Transparencia y Acceso a la Información Pública (LOTAIP) y de la Ley Orgánica de Protección de Datos Personales, únicamente puede entregar documentación anonimizada. No obstante, cuando está de por medio la demolición de un bien patrimonial, el interés público exige analizar si esa interpretación es la correcta o si está restringiendo, más allá de lo previsto por la ley, el acceso a información relevante.
Lo que se solicita no es conocer datos personales ni interferir en un procedimiento administrativo. Lo que corresponde es conocer qué actuaciones se han realizado, qué decisiones se han adoptado, si se han determinado responsabilidades y cuál es el estado real del proceso. Esa información permite verificar si las instituciones están cumpliendo con el deber que les impone la ley.
Más preocupante que el contenido del oficio es el prolongado silencio institucional. Hasta hoy no existe una explicación clara sobre las medidas adoptadas ni sobre el avance del procedimiento administrativo. Esa falta de respuestas solo alimenta la percepción de impunidad y debilita la credibilidad de las instituciones llamadas a proteger nuestro patrimonio.
Por ello, Jaime, le solicito muy respetuosamente que continúe dando seguimiento a este caso y requiera una respuesta inmediata del Departamento de Áreas Históricas. Su labor periodística resulta fundamental para que este hecho no quede relegado al olvido y para que las autoridades actúen con la responsabilidad que la gravedad del caso exige.
No podemos permitir que la demolición de un bien patrimonial termine convertida en un expediente más. Lo ocurrido demanda respuestas, responsabilidades y decisiones concretas.
Felipe Díaz Heredia
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