CADA DÍA DESTRUYEN NUESTRO PATRIMONIO CULTURAL QUE ES DE LA HUMANIDAD
Por Jaime Cedillo F.
Conjuntamente con el doctor Felipe Díaz Heredia, acudimos a la sala de sesiones de los concejales del municipio de Cuenca, atendiendo una invitación de la licenciada María Augusta Peñafiel, concejal, para escuchar las explicaciones que dieron tanto el director de Áreas Históricas y Patrimoniales, arquitecto Xavier Aguirre Vargas, como el arquitecto Geovanny Moscoso Rivera coordinador de Planificación del Patrimonio, sobre los lamentables casos de destrucción de dos casas patrimoniales en el centro histórico, la una ubicada en la calle Bolívar, entre las calles Padre Aguirre y General Torres; y, la otra, en la calle Juan Jaramillo, entre las calles Luis Cordero y Borrero.
Semanas atrás presentamos por las redes sociales la denuncia respectiva, con textos y fotografías sobre estos injustificables atentados al patrimonio cultural edificado, pudiendo comprobar que la dirección de Áreas Históricas y Patrimoniales, actúa sobre los hechos consumados, es decir, cuando las viviendas han sido derrocadas, empieza el proceso de juzgamiento y sanciones a los autores. Pudimos comprobar que es un largo e interminable proceso burocrático, como todo papeleo que se tramita en la administración municipal, muchas de las veces termina con una insignificante multa para el infractor, como en el caso del inmueble de la calle Bolívar, que la comisión sancionadora, impuso 30 mil dólares. Y, quién sanciona a la comisión sancionadora por esa ínfima multa...Qué es para un empresario 30 mil dólares de multa, nada, pelo de cochino.
A cambio de 30 mil dólares, que ingresan a las cuentas de la paupérrima administración, en esta ciudad, se destruyen casas patrimoniales (las joyas de la corona), a vista y paciencia de todo el mundo, que se cruza de brazos frente a una política de hechos consumados, de hacerse de la vista gorda, porque con dinero y los intereses voraces de "empresaurios"" que cuentan con la complicidad de funcionarios que miran a otro lado, que se lavan las manos, y luego, se tiran la pelotita entre unos y otros, hasta que todo ha quedado en cenizas, paulatinamente, de administración municipal en administración municipal, Cuenca va dejando de ser patrimonio cultural de la Humanidad, para convertirse en cascarones (mentiras cerdozas, como decía Hernán Crespo Toral), al observar con profunda tristeza e impotencia, como van quedando las casas históricas, las que nos dieron el título, en fachadas, dejando los frentes, para engañarnos, pero la realidad es que destruyen la arquitectura interior, para imponer estructuras de hierro y paredes de cemento.
Y, en dónde están, una vez más, los defensores del Patrimonio Cultural de la Humanidad, por qué no hablan, porque no dicen nada, porque hablan y gritan, sólo cuando les conviene; en dónde están los profesionales arquitectos-patrimoniales; en dónde están las universidades que se llenan la boca diciendo que son parte de la sociedad; qué ha dicho el Instituto Nacional de Patrimonio Cultural (si todavía existe), en dónde está el Colegio de Arquitectos; y, el resto de concejales alzamanos, dedicados a disfrutar de las delicias del poder corrupto y corruptor.
Con mucho dolor e indignación, escuchamos decir al director de Áreas Históricas, que pidieron permiso para retirar una "covacha" del huerto de la casa patrimonial de la calle Bolívar, y luego se dieron cuenta que la "covacha" ha sido toda la vivienda, otrora, morada de ilustres cuencanos, que ya dimos cuenta en el reportaje publicado con la ayuda del doctor Felipe Díaz.
Cómo exponer todo esto ante la ciudadanía y dar a conocer la gravedad de lo que está sucediendo.
Terminada la reunión, le pregunté al doctor Díaz Heredia: ¡Defraudado! ¿cuál es su lectura?
¿Cómo concientizar a la población de que nuestro patrimonio está desapareciendo ante la vista y presencia de las autoridades llamadas a precautelar?
Siento una profunda defraudación e impotencia al ver cómo se pierde parte de nuestra historia, cultura e identidad sin acciones claras ni respuestas firmes de quienes tienen la responsabilidad de protegerla.
Es urgente informar, documentar y levantar la voz de manera organizada y responsable para que la ciudadanía comprenda que no se trata solo de bienes materiales, sino de memoria, pertenencia y legado para las futuras generaciones.
La indiferencia también destruye. Por eso debemos unir esfuerzos, visibilizar los hechos, exigir transparencia y promover conciencia social antes de que las pérdidas sean irreversibles.
Resulta incomprensible y doloroso que arquitectos reconocidos, profesionales formados para preservar el valor histórico y urbano de la ciudad, participen o avalen acciones que degradan irreversiblemente nuestro patrimonio. No se puede hablar de desarrollo cuando lo que existe es destrucción, abuso e irrespeto por la historia de una ciudad que pertenece a todos.
Cada día la agresión patrimonial se vuelve más desafiante, más grosera, más descarada e ilegal. Y mientras ciudadanos denunciamos, documentamos y advertimos, las instituciones responsables permanecen inmóviles, insensibles y ausentes.
¿Qué más tiene que desaparecer para que reaccionen? ¿Cuánto patrimonio más debe perderse para que las autoridades entiendan la gravedad de lo que está ocurriendo?
La ciudadanía no puede normalizar esta devastación. Callar hoy es convertirse en cómplice mañana.
Cuenca no puede seguir siendo entregada a intereses que destruyen su esencia histórica y cultural bajo la indiferencia institucional.
Exigimos responsabilidad, transparencia y acciones inmediatas. El patrimonio no se recupera una vez destruido. Lo que hoy permiten demoler, mañana será una pérdida irreversible para las futuras generaciones.
Significado de covacha: "Construcciones temporales o rústicas levantadas con materiales de desecho como latas, plásticos, cartones y ramas, levantadas sobre pisos de tierra o madera. Una covacha es un término que se utiliza generalmente para referirse a una cueva pequeña, una habitación oscura e incómoda, o una vivienda muy pobre y precaria. En el contexto ecuatoriano y latinoamericano, la palabra tiene matices locales muy específicos".
"SER HONESTO ESTÁ BIEN, PERO SER ÍNTEGRO, ES OTRO NIVEL. PORQUE HACER LO CORRECTO AÚN CUANDO NADIE TE ESTÁ MIRANDO, TE DEFINE COMO UNA PERSONA EJEMPLAR".
EL OBSERVADOR