jueves, 9 de abril de 2026

 Perspectiva Diaria

 

El patrimonio de Arturo Félix Wong, actual embajador de Ecuador en Colombia, registró un incremento significativo en los últimos tres años, alcanzando un crecimiento cercano al 248 %, según las declaraciones patrimoniales disponibles en el portal de la Contraloría General del Estado.
El funcionario ingresó al sector público el 24 de noviembre de 2023 como secretario general de la Administración Pública y Gabinete de la Presidencia, un día después de la posesión de Daniel Noboa. En ese momento, reportó un patrimonio de 45.109 dólares, con apenas 5.101 dólares en cuentas bancarias, la mayoría en entidades de Estados Unidos, además de bienes de hogar valorados en 40.000 dólares y sin deudas registradas.
Menos de un año después, al concluir su gestión en agosto de 2024, su patrimonio ascendió a 97.508 dólares. En ese periodo, aumentaron sus depósitos tanto en la banca ecuatoriana como en la estadounidense, mientras que el valor de su menaje de casa también se incrementó. No obstante, al pasar por el Ministerio de Gobierno, su patrimonio se redujo a 70.308 dólares, con una disminución notable en sus fondos en el sistema financiero nacional.
Posteriormente, durante su etapa como consejero en la Embajada de Ecuador en Colombia entre noviembre de 2024 y enero de 2025, su patrimonio volvió a crecer hasta los 83.008 dólares. En ese lapso, se registró un aumento en sus ahorros dentro del sistema bancario ecuatoriano.
El salto más relevante se produjo tras su designación como embajador el 20 de enero de 2025. Su última declaración refleja un patrimonio superior a los 157.000 dólares, sin deudas reportadas y sin constancia de su más reciente declaración del impuesto a la renta.
Este incremento se explica principalmente por la adquisición de un vehículo valorado en 55.000 dólares, el aumento de sus depósitos en cuentas nacionales e internacionales y la incorporación de nuevos bienes, como mobiliario en su residencia en Colombia. Además, el diplomático mantiene fondos en Estados Unidos y reporta cuentas en Colombia, consolidando así el crecimiento sostenido de su patrimonio.


 

Racismo en el fútbol: ¿cómo escapar del “retraso” del periodismo deportivo al cubrir un fenómeno antiguo y persistente?

Kirvin Larios

En febrero pasado la prensa futbolera de España y Latinoamérica dejó por un instante de hablar de fútbol. En el partido que disputaban el Real Madrid y el Benfica en Lisboa como parte de las eliminatorias de la Liga de Campeones, aficionados y comentaristas se concentraron en un hecho que no ocurrió, como era común, en las gradas, sino en el campo de juego: Vinicius Júnior, delantero brasileño y uno de los mejores futbolistas actuales, recibió un presunto insulto racista por parte de un jugador rival, el argentino Gianluca Prestianni, que se cubrió la boca con la camiseta. El árbitro activó el protocolo antirracista de la UEFA, la asociación de fútbol europea, y el juego se detuvo unos minutos. 

"Lo que he visto es muy claro: el número veinticinco ha dicho cinco veces a Vini ‘eres un mono’”, afirmó el francés Kylian Mbappe, el otro delantero estrella del Real Madrid. Posteriormente, en la cuenta de Instagram de su equipo, Prestianni negó haber emitido insultos racistas. Como consecuencia de los hechos, este 25 de marzo el Órgano de Control, Ética y Disciplina de la UEFA sancionó al estadio del Benfica con un cierre parcial el próximo año para competiciones europeas, y multó al club portugués por el “comportamiento racista y/o discriminatorio de sus aficionados”, quienes hicieron gestos simiescos en las gradas. El mismo órgano no ha determinado si hubo o no insulto racista por parte de Prestianni, que no jugó el partido de vuelta en Madrid por acumulación de tarjetas amarillas.

Ahora –y casi siempre–, un asunto apremiante que salta a la vista es la calidad del cubrimiento deportivo. Inclinado casi solo al entretenimiento, este periodismo ha sido cuestionado por su exceso de opinión y su escaso interés por desentrañar los desmanes de la industria deportiva. ¿Qué cabe esperar al ver el racismo en el campo de juego? La investigación ‘Racismo no es deporte’ –un análisis de 2025 sobre la cobertura periodística en el caso de racismo contra Vinicius en España y Brasil–, señala que en los medios ha habido un “tratamiento episódico”, que se limita al ámbito deportivo o personal y evita abordar el carácter estructural del racismo. Una de las conclusiones de las investigadoras Carla Felix Baiense (Universidad Federal Fluminense) y Antonia Olmos Alcaraz (Universidad de Granada) es que en los medios analizados de ambos países “el racismo es mostrado como un problema puntual y, sobre todo, un  problema  de  ‘los  otros’  (los  otros  violentos, los otros ideológicos, los del otro país/región, etc.). No hay un reconocimiento del racismo como una cuestión sistémica y, como consecuencia, no se reconoce  la  necesidad  de  combatir  el  racismo  como  una responsabilidad colectiva”. 

Este tipo de cobertura tiende a repetirse con cada controversia. “Nuestra sensibilidad con respecto a temas como el racismo aumentó en los últimos años, pero una vez más el fútbol demuestra que llega tarde a todas las revoluciones”, escribió el exjugador y campeón mundial Jorge Valdano en su columna de El País a propósito del caso. Cabe preguntarse si el periodismo deportivo no está llegando también tarde a un fenómeno que lleva años ignorándose, abordándose de forma accidental o reduciéndose a sanciones ejemplarizantes. Después del partido del Real Madrid y Benfica, el exportero paraguayo José Luis Chilavert fue citado en múltiples medios por sus declaraciones en contra de Vinicius Jr. y Mbappé, a quien cuestionó por vivir “con un travesti”. Algunos medios desaprobaron sus críticas al tiempo que le daban resonancia a un discurso que podría sonar común en una tribuna de fútbol, no en una transmisión radial. 

Análisis del cubrimiento deportivo: retraso, justificación de ataques racistas y olvido 

En la Red Ética consultamos con tres periodistas especializados en periodismo deportivo o en el cubrimiento periodístico con enfoque antirracista. El periodista brasileño Pedro Borges, confundador y director de Alma Petra, un medio especializado en temas raciales, cree que Vinicius Júnior y otros jugadores han sido determinantes en “la mejora” de la cobertura del racismo en la prensa deportiva, pero existe todavía “un camino largo por recorrer”. 

“El periodismo deportivo está retrasado”, agrega Borges. “La cobertura de la prensa deportiva ha mejorado en algunos aspectos de manera global, pero todavía está muy por debajo”. La cobertura cultural, política y de derechos humanos está por delante de la deportiva, dice. Esto se debe, en parte, a que la cobertura deportiva está ligada al entretenimiento y a su compromiso con las marcas.  

Borges observa dos tipos de conductas en los medios de comunicación: por un lado, hay un periodismo que cubre los hechos de violencia, condena el racismo y ofrece una perspectiva basada en derechos humanos; por otro, algunos periodistas se enfocan en una celebración de gol de Vinicius Jr. y dicen que la hace para “provocar”. 

Según Borges, así se elabora una especie de “justificación para los ataques racistas que recibe”, como si dijeran: “él tampoco es un santo”. ¿Acaso esperan que un jugador permanezca quieto tras anotar un gol?, se pregunta. “El gol es el momento cumbre” del fútbol, dice Borges. “Vinicius Júnior es un hombre negro brasileño, criado en Río de Janeiro, en una región que tiene una cultura marcada por el samba, que forma parte de la cultura negra brasileña. Entonces Vinicius Júnior va a sambar, a bailar, a danzar. No es una provocación, es una celebración”.

Según Karen Ariza, periodista deportiva colombiana y fundadora de Tribuna Krizol –una plataforma que busca documentar y conectar el deporte en Colombia–, en algunos programas de televisión deportivos se emplean “formatos parecidos al chisme del momento y se olvida fácilmente lo que se discutió la semana pasada”. En ellos “hay debates, pero únicamente sobre las tácticas del juego y el estilo de los jugadores”. Los “enfrentamientos a lo sistemático se evitan a propósito para no incomodar influencias poderosas”, añade. Ariza dice que “el deber de los medios es buscar referentes del tema que nos ayuden a entender mejor”. Y le llama la atención que en redes sociales la discusión se reduzca a especular sobre qué tan creíble es Vinicius, en “una paradoja sobre víctimas y victimarios” que remite a las reacciones sobre la violencia y el acoso a las mujeres. Al goleador brasileño “también lo llaman niña, llorón, histérico y exagerado constantemente”, dice Ariza.

¿Cómo replantear la cobertura deportiva y abordar el racismo?

Nombrar el racismo

El periodista y cronista colombiano Sinar Alvarado, que se ha enfocado en la cobertura del ciclismo para medios como The New York Times, dice que el periodismo tiene que “nombrar el problema sin buscar sucedáneos o eufemismos”. “Hay que hablar de racismo”, enfatiza. “Es un fenómeno antiguo y vigente en todas las sociedades de América Latina; lo sufren los mestizos, los negros, los marrones, los morenos o los pardos en muchas esferas”. Para esta población, existe un enorme desbalance en el acceso a la educación y al trabajo. Y por eso “son relativamente afortunados los negros que logran éxito deportivo, dinero, relevancia o poder”. Pero “el racismo es tan estructural y tan común que incluso estos privilegiados lo siguen padeciendo”.

Abordar el deporte como fenómeno, no solo el debate de la jugada

Alvarado dice que el periodismo de fútbol tiene “la tarea de alejarse de lo frívolo, el debate de la jugada o cuántos millones pagaron por fulano para pasarlo de un equipo a otro”. Debe analizar el fútbol como lo que es: “un fenómeno social, cultural, político, financiero, una industria global que tienen muchos tentáculos. Hay que contarlo y cubrirlo con ambición y no quedarse en lo anecdótico y superficial”. Y esto implica abordar “desde la corrupción que existe en el fútbol y está muy extendida en el mundo, hasta los problemas en los que los grandes jugadores, incluso los más privilegiados y famosos y millonarios, sufren maltratos o discriminación”.

Más reportajes y profundidad 

Pedro Borges recomienda a los periodistas “huir de lo convencional y de lo que ya se hace”. La prensa deportiva “ha sido muy pobre, se ha dedicado casi exclusivamente a la cobertura de resultados de partidos”. Y el fútbol es un deporte popular y con capacidad de movilización: “Se utiliza en la política, está dentro del contexto social y político de todos los países”. 

Para alejarlo del espectáculo y del entretenimiento, Borges tiene una alternativa concreta: los reportajes, que se han visto opacados por el predominio de la opinión. “Hemos visto cada vez más un periodismo que profundiza poco, hace una investigación como máximo de bastidores, de conversación con directivos y con atletas. Necesitamos profundizar en la cobertura deportiva”. Esto implica “producir más reportajes deportivos, no solo de grandes contextos de clubes, de partidos, de juegos o de torneos, sino que consigamos ver más allá de lo obvio del deporte, ver los negocios turbios y las violencias que atraviesan el deporte. Vale la pena que el periodismo deportivo se dedique cada vez más al reportaje, con una mayor profundidad”, insiste.

Hacer crónicas de los grandes eventos

En vísperas del mundial de fútbol en Estados Unidos, México y Canadá, Ariza dice que sigue “faltando investigación en el periodismo deportivo, sobre todo para descubrir cómo se mueven los acuerdos que no son públicos o del todo transparentes para el fanático. Nos hacen falta las crónicas de grandes eventos deportivos”, agrega.

Valorar la conexión del público con el deporte 

“El deporte nos ayuda a conectar con sentimientos y emociones de todo tipo”, afirma Ariza. “Por ese carácter de descubrimiento y expansión, el periodismo deportivo debería enunciarse como un espacio que nos permita combatir la discriminación, recordar lo que es importante y ojalá aprender cosas nuevas”. Su premisa para un periodismo deportivo “es seguir pensando en los deportes como una manera de conectar con el mundo y de descubrir culturas ajenas y desconocidas”.

Ariza pone de ejemplo el Clásico Mundial de Béisbol que recientemente ganó Venezuela a Estados Unidos, en Miami. “El propio Donald Trump tuvo que admitir que Venezuela fue mejor que el poderoso equipo estadounidense, lleno de estrellas de la MLB. A su manera, insinuando que el país sudamericano debería ser el 51 estado de los Estados Unidos, Trump no deja de lado su visión imperialista. Pero ganar es ganar, y en un contexto profundamente xenofóbico en aquel país, el triunfazo venezolano es una cachetada al fascismo”, concluye. 


Se reunieron los exjugadores del Cuenquita, con motivo de la gratísima visita del recordado y querido José María Gatti, el talentoso volante argentino, que vistió los colores del Deportivo Cuenca los años 1973, 74, 75 y 76. En total han sido cinco vicecampeonatos y un campeonato del fútbol profesional en el año 2004, los títulos obtenidos por el "Expreso Austral".
José María, vive actualmente en Las Vegas-EEUU, junto a su esposa y dos hijos , nacidos en esta bella e incomparable tierra morlaca. Bien por la iniciativa, por el reencuentro, por el inmenso cariño que le guardan al extraordinario jugador y ser humano, sus excompañeros de aquellos años dorados del equipo colorado, que tantas alegrías nos brindó y nos sigue brindando a sus fieles hinchas. A todo señor, todo honor. La visita del caballero José María y el triunfo del Cuenca sobre el equipo brasileño Santos, son regalos inolvidables, que se guardan en nuestros corazones.
En la gráfica, sentados (de izq. a derecha): el "Pescado" Zúñiga, Sotelo, Wilson "Tiriza" Muñoz, Fabián Serrano, JOSÉ MARÍA GATTI, el "Chocolate" Mora, y Fernando Sotomayor.
De pie (de izq. a derecha): J. L. Cuesta, el "Gato" León, "Jocho" Coronel, Pedro Espinoza, Edgar Zúñiga, Luis Arciniégas, Polo Román y René "Pesca" Castillo.

El Observador. 


 Qué tal, lo veo pero no lo creo. Un Lucio Gutiérrez, vendiendo su partido político al mejor postor, con el cuento de una supuesta unidad, de que es hora de tender puentes, dejar a un lado los resentimientos, vengan todos, los que son y los que no son, los buenos, los malos y los feos, sean de derecha, centro o izquierda, en política todo vale, si hasta se ve tostar granizo.

Muero en el intento, dirá otra vez, si no logra unir el agua con el aceite, a tirios y troyanos, al final, lo que le intresa es pescar algo en medio de las aguas turbulentas de la poliquería mafiosa nacional, cuando los intereses personales, están por encima del bienestar del pueblo. Pobre Ecuador, hundido en la mazmorra de la corrupción, con "políticos" que son capaces de pactar hasta con el mismo demonio. Pobre Lucio. El Coronel sí tiene quien le escriba.
El Observador


 IESS: entre la irresponsabilidad política y el riesgo sistémico de la seguridad social.

Resulta difícil discernir si las decisiones que afectan al Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) responden a la incompetencia administrativa o a una lógica deliberada de deterioro institucional. En ambos casos, el resultado es el mismo: el debilitamiento progresivo de una de las principales garantías de protección social del país.
La gestión pública reciente evidencia una preocupante tendencia hacia la deshumanización de la política, donde la búsqueda de beneficios inmediatos —individuales o corporativos— se impone sobre el interés colectivo. Este comportamiento se traduce en prácticas administrativas marcadas por la improvisación, la opacidad y la erosión de principios fundamentales como la ética pública y la responsabilidad estatal.
En este contexto, el Gobierno ha impulsado, a través del Banco del IESS (BIESS), el programa hipotecario “Credicasa” con una tasa de interés del 2,99 %, presentada como la más baja en la historia del sistema financiero ecuatoriano. Si bien la medida busca facilitar el acceso a vivienda y dinamizar la economía, también ha generado serias preocupaciones en sectores técnicos y académicos.
Diversos especialistas advierten que esta tasa resulta antitécnica y podría comprometer la sostenibilidad de los fondos de pensiones y cesantía, al no garantizar niveles adecuados de rentabilidad frente al riesgo asumido. En efecto, la ampliación de plazos hasta 30 años y el financiamiento de hasta el 100 % del valor de la vivienda incrementan la exposición financiera del sistema.
Más allá del beneficio inmediato para ciertos sectores, la medida plantea un dilema estructural: ¿puede una política pública orientada al acceso social sacrificar la estabilidad financiera de una institución que sostiene a millones de afiliados y jubilados? La respuesta exige un análisis técnico riguroso y una conducción política responsable, elementos que parecen ausentes en la actual toma de decisiones.
La subordinación de criterios financieros a intereses políticos coyunturales no solo evidencia debilidad institucional, sino también una preocupante falta de visión de largo plazo. La seguridad social, por su naturaleza, requiere sostenibilidad intergeneracional; cualquier alteración en sus fundamentos compromete no solo el presente, sino también el futuro de quienes dependen de ella.
Incluso sectores tradicionalmente afines a enfoques de mercado han expresado inquietudes frente a estas decisiones, lo que refleja la magnitud del riesgo percibido. No se trata, por tanto, de una disputa ideológica, sino de una advertencia técnica sobre el posible deterioro de un sistema clave para la cohesión social.
En conclusión, el problema del IESS no radica únicamente en errores administrativos, sino en una crisis más profunda de gobernanza, donde la ausencia de ética pública, planificación y responsabilidad amenaza con transformar una institución solidaria en un instrumento de riesgo financiero. La defensa de la seguridad social exige, hoy más que nunca, lucidez técnica, compromiso político y una ciudadanía vigilante. Es imperativo unificar fuerzas en la defensa del patrimonio de los trabajadores.


 Desde el 6 de abril de 2026, la Refinería de Shushufindi opera a la mitad de su capacidad por un mantenimiento en una de las plantas, mientras la Refinería Esmeraldas opera al 41% de su capacidad tras el incendio del 1 de marzo.


 La cara oculta de la Luna como nunca antes la habías visto.

Estas nuevas imágenes revelan cráteres gigantes, cuencas profundas y detalles que durante décadas permanecieron ocultos.