DEFENDAMOS NUESTRO PATRIMONIO ARQUITECTONICO HISTORICO; LA EX ESCUELA SAN JOSÉ DE LOS HERMANOS CRISTIANOS DE LA SALLE.
CARTA ABIERTA A LA CIUDADANÍA CUENCANA
A la ciudadanía cuencana, a las autoridades municipales y a todos quienes reconocen el valor de nuestra memoria histórica:
Con profunda preocupación, quienes amamos y defendemos el patrimonio de nuestra ciudad levantamos nuestra voz ante la intervención que se pretende realizar en el histórico edificio de la antigua Escuela de San José de La Salle, inmueble que, de manera equivocada, suele ser denominado únicamente como el "ex colegio Febres Cordero".
Este edificio no es una estructura cualquiera. Forma parte de la memoria colectiva de generaciones de cuencanos; constituye un referente arquitectónico, educativo y cultural que testimonia una época fundamental de la historia de nuestra ciudad. Su valor trasciende lo material: en sus muros habitan recuerdos, vivencias y una identidad que pertenece a todos.
Resulta preocupante que el proyecto de reconstrucción o remodelación planteado para este inmueble no haya sido debidamente socializado con la ciudadanía ni con los sectores especializados en conservación patrimonial. Una intervención de esta magnitud exige transparencia, participación y un amplio debate técnico y ciudadano. El patrimonio no puede decidirse a puertas cerradas.
De acuerdo con la información que ha trascendido, el proyecto actual alteraría sustancialmente la esencia arquitectónica del edificio, modificando elementos que constituyen precisamente aquello que le otorga autenticidad e importancia histórica. Restaurar no significa transformar radicalmente; rehabilitar no implica borrar la huella del pasado. El verdadero sentido de la conservación patrimonial es proteger, respetar y transmitir a las futuras generaciones los valores que hacen únicos a estos bienes culturales.
Por ello, exhortamos respetuosamente a la Municipalidad de Cuenca a que sea la primera institución en dar ejemplo del cumplimiento de los principios de protección patrimonial que la propia ciudad ha defendido durante décadas. Cuenca, reconocida nacional e internacionalmente por la riqueza de su patrimonio, no puede permitirse que una intervención pública se convierta en un precedente que debilite la integridad de sus bienes históricos.
Solicitamos:
La socialización pública e integral del proyecto, poniendo a disposición de la ciudadanía los estudios técnicos, planos y criterios que sustentan la intervención propuesta.
La apertura de espacios de diálogo con especialistas en patrimonio, arquitectos, historiadores, exalumnos, vecinos y organizaciones ciudadanas.
La revisión del proyecto a fin de garantizar que cualquier intervención respete la autenticidad, volumetría, materiales y características arquitectónicas esenciales del edificio.
Que prevalezca el interés colectivo sobre decisiones apresuradas que podrían ocasionar una pérdida irreparable para la memoria urbana de Cuenca.
Defender el patrimonio no significa oponerse al progreso. Significa comprender que el desarrollo auténtico es aquel que dialoga con la historia, la respeta y la integra. Una ciudad que renuncia a su memoria termina perdiendo parte de su alma.
Hoy hacemos un llamado sereno, pero firme, a la conciencia ciudadana. El antiguo edificio de la Escuela de San José de La Salle no pertenece únicamente a una administración de turno; pertenece a la historia de Cuenca y a las generaciones que la construyeron y la habitarán en el futuro.
Que el respeto al patrimonio sea una responsabilidad compartida y un compromiso irrenunciable.
Porque conservar nuestra historia es preservar nuestra identidad.
Atentamente,
Ciudadanos comprometidos con la defensa del patrimonio arquitectónico y cultural de Cuenca.
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