miércoles, 3 de junio de 2026

 



Comisión técnica recomendó no contratar a Progen, pero Ecuador firmó primer contrato por casi USD 20 millones

Una comisión técnica recomendó no avanzar con la contratación, pero la empresa terminó adjudicándose la repotenciación de la central termoeléctrica Catamayo.

Pese a que una comisión técnica de la Empresa Eléctrica Regional del Sur recomendó no firmar contratos con la compañía estadounidense Progen, las autoridades terminaron adjudicándole un proyecto. Fue, además, la primera ocasión en que la empresa incluyó la figura del pago de anticipos, mecanismo que posteriormente replicó en los contratos de Salitral y Quevedo.

El caso Progen continúa dejando más preguntas que respuestas. Incluso la Fiscalía aún no ha logrado esclarecer varios aspectos relacionados con las contrataciones realizadas durante la emergencia eléctrica de 2024.


Ahora se conoce que John Mainning, uno de los CEO de Progen, supo en enero de 2024 sobre las oportunidades de negocio que podían surgir en Ecuador. Entonces envió una carta de representación a Juan Pablo Burgos, representante de la empresa All Energies.

“Con la excelencia y amplia experiencia en el sector energético los convierten en el socio ideal para introducir y respaldar nuestros productos estrella en el mercado ecuatoriano”, señala el documento.

La propuesta estaba relacionada con la repotenciación de la central termoeléctrica Catamayo, incluyendo almacenamiento de combustible, equipos auxiliares y la puesta en marcha de unidades de generación para la Empresa Eléctrica Regional del Sur.

Según la oferta, Progen proporcionaría generadores nuevos, instalados en un solo contenedor y con las características requeridas por el Estado ecuatoriano. Alex Cabrera, funcionario de All Energies, promocionaba el paquete de dos generadores por USD 19,8 millones.

El 2 de abril de 2024, Progen ratificó la representación otorgada a All Energies. Sin embargo, apenas tres días después, el 5 de abril, Juan Pablo Burgos y su equipo recibieron un correo electrónico informándoles que dicha autorización había sido revocada.

“Les rogamos que acepten este correo electrónico como notificación de que su condición de representante autorizado de Progen ha sido rescindida oficialmente. La carta adjunta, ‘Carta de Representación Autorizada de Progen [3459]’, ha perdido su validez inmediata”, indicaba el mensaje.

Para entonces, en el sector eléctrico ya existía preocupación por una inminente crisis energética. El escenario se agravó antes del 16 de abril de 2024, fecha en la que Roberto Luque asumió el Ministerio de Energía.

Desde ese momento, Progen empezó a mantener conversaciones al más alto nivel y los trámites para la contratación comenzaron a avanzar. Byron Benalcázar, subsecretario de Generación y Transmisión, emitió un pronunciamiento favorable para la repotenciación de la central Catamayo. Posteriormente, el contrato fue firmado por el gerente Richard Vaca con el visto bueno de José de Oliveira, asesor jurídico del Ministerio de Energía, a quien el ministro Luque había encargado el seguimiento de los procesos de emergencia.

De esta manera, Progen consiguió en menos de dos meses su primer contrato en Ecuador por aproximadamente USD 20 millones, pese a las advertencias sobre un presunto sobreprecio cercano al 30 %.

En paralelo, los esposos Karla Saud y José Manrique —quien, según Byron Orozco, exgerente de Termopichincha, se presentaba en el sector eléctrico con el nombre de Walter Suárez— ya conocían detalles de los contratos que el Estado se preparaba para firmar.

Finalmente, Progen se estableció formalmente en Ecuador el 18 de julio de 2024. Un mes antes, el ministro Roberto Luque se había reunido en Estados Unidos con John Mainning y Karla Saud.



 


 Últimas Noticias

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En medio de un nuevo escándalo que sacude la Asamblea Nacional, la asambleísta Diana Jacome ha sido señalada como figura central en el presunto encubrimiento del robo de Progen, uno de los casos de corrupción más sonados de los últimos tiempos.
Según audios de jacome y la ministra Ines Manzano que circulan con fuerza en redes y medios digitales, Jacome habría utilizado su posición para obstaculizar las investigaciones y proteger a los responsables del desfalco, ganándose el calificativo de “asambleísta corrupta” por parte de sus críticos. Mientras sus defensores guardan silencio o minimizan los señalamientos, la opinión pública exige respuestas claras y una investigación exhaustiva que determine si la legisladora abusó de su investidura para favorecer intereses particulares en detrimento de la transparencia y los recursos públicos.
Semanas atras el presidente Daniel Noboa enfatizó que el sacaría de la cárcel a Luque si lo metían preso


 


 JUEZ DEL TCE RECIBE PRESUNTA AMENAZA DE MUERTE

Una presunta amenaza de muerte enviada desde México habría sido dirigida al juez del TCE Joaquín Viteri.


 Trump podría ganar un importante aliado en las próximas elecciones de Colombia

Abelardo de la Espriella, un candidato de línea dura de la derecha que se enfrenta a un rival de izquierda en una segunda vuelta presidencial, ha prometido aplastar a los narcotraficantes.
Luis Ferré-Sadurní
Por Annie Correal y Luis Ferré-Sadurní
Annie Correal y Luis Ferré-Sadurní cubrieron la elección colombiana desde Bogotá y Barranquilla.
2 de junio de 2026
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El presidente Donald Trump dejó claro lo que quería cuando reunió a líderes conservadores latinoamericanos en Florida el pasado mes de marzo. Al prometer que, juntos, habrían de “erradicar los cárteles criminales que plagan nuestra región”, Trump dijo a los líderes que solo necesitaba una cosa.
“Necesitamos su ayuda”, dijo. “Díganos dónde están”.
Trump podría ganar ahora un aliado en un país que, según los expertos, es el más importante para esa misión fuera de México: Colombia.
Abelardo de la Espriella, un abogado penalista sin experiencia política que se hace llamar “El Tigre”, aventajó el domingo a su rival conservador en las elecciones presidenciales de Colombia y pasó a la segunda vuelta.
Se enfrentará el 21 de junio a un senador de izquierda del partido del presidente Gustavo Petro. Además de construir 10 megacárceles, De la Espriella ha prometido que aplastará a los grupos de traficantes armados de su país.
“Vamos a enfrentar, a derrotar y a castigar a los enemigos de Colombia que quieren destruir nuestra patria”, dijo De la Espriella en un discurso pronunciado en Barranquilla tras los resultados.
Por el contrario, su oponente político de izquierda, Iván Cepeda, defensor de los derechos humanos desde hace mucho tiempo, ha advertido contra el uso excesivo de la fuerza militar y ha denunciado lo que denomina “la fracasada guerra contra el narcotráfico”, que, según dijo, ha hecho poco por frenar el comercio mundial.
Si gana De la Espriella, sería un triunfo para Trump en la región, dijo Gimena Sánchez, directora para los Andes de la Oficina de Washington para América Latina, que calificó a Colombia de “aliado número uno para Estados Unidos”.
Colombia es el mayor productor de cocaína del mundo y el hogar de varios grupos de traficantes importantes que el gobierno de Trump ha designado como organizaciones terroristas.
A medida que los grupos armados luchan por el control de las rutas de la cocaína y las minas de oro ilegales, también se han desbordado a través de las fronteras de Colombia hacia Venezuela, Ecuador y Brasil, países de tránsito clave para la cocaína.
De la Espriella enfocó su campaña en la promesa de tomar medidas drásticas contra los grupos, así como de reprimir la delincuencia urbana, en lo que, según los expertos, equivale a una mezcla de Trump y el presidente de El Salvador, Nayib Bukele.
Ha propuesto construir 10 megacárceles privadas “en la mitad de la nada” y ha planteado la idea de promulgar una legislación “temporal” que otorgue a su gobierno amplios poderes para encerrar a más delincuentes, lo que ha provocado comparaciones con el estado de excepción que El Salvador y Ecuador han utilizado para desplegar al ejército contra los miembros de las bandas.
De la Espriella ha prometido bombardear los “campamentos narcoterroristas” el primer día y recuperar el control del gobierno en las zonas de conflicto en un plazo de 90 días.
También ha prometido perseguir la producción de coca, y calificó a la cocaína de “fuente primigenia de todas las formas de violencia”, y ha dicho que erradicará más de 330.000 hectáreas de plantaciones de coca —una superficie del tamaño de Rhode Island— con la reanudación de la fumigación aérea, una técnica que se prohibió después de que fuera relacionada con riesgos para la salud. (Ha dicho que utilizará un producto químico más seguro).
Colombia ha sido históricamente uno de los aliados más estrechos de Estados Unidos en América Latina. Aunque la colaboración ha continuado, los expertos afirman que Petro, el primer dirigente de izquierda de Colombia, tensó esa relación, al denunciar como “asesinato” los ataques de Trump a barcos frente a las costas de Sudamérica que, según él, transportan drogas.
“Estados Unidos no hizo muy privado que quiere un nuevo presidente en Colombia que siga lo que Estados Unidos quiere en la región”, dijo Sánchez, al describir que la prioridad del gobierno de Trump es conseguir nuevos socios en un “esfuerzo de cooperación en materia de narcoseguridad” en toda la región.
A través de una coalición militar recién formada para erradicar los cárteles, Estados Unidos está tratando de persuadir a sus aliados en Latinoamérica para que permitan ataques militares en conjunto con Estados Unidos contra grupos delictivos dentro de sus territorios, según ha informado The New York Times.
De la Espriella ha sugerido que, aunque no permitiría operaciones militares estadounidenses en suelo colombiano —una línea roja para muchos gobiernos de la región—, sí incluiría a Colombia en la alianza, que incluye a casi 20 países latinoamericanos.
El ascenso de De la Espriella representa un desplazamiento en la región de los políticos conservadores tradicionales hacia figuras alineadas con el movimiento MAGA, que promueven la militarización de las fuerzas del orden para responder a la preocupación de los votantes por la delincuencia, dijo Vanda Felbab-Brown, investigadora principal de Brookings Institution en Washington.
En la segunda vuelta de Colombia, se preguntará a los votantes: “¿Quieren ir esencialmente a toda marcha en la dirección MAGA? ¿Y a toda marcha en la dirección Bukele?”, dijo Felbab-Brown.
“De la Espriella”, añadió, “está en la extrema derecha de la derecha”.
Sus estrictas propuestas en materia de seguridad preocupan a algunos analistas, quienes afirman que políticas similares en El Salvador y Ecuador han dado lugar a abusos contra los derechos humanos.
De la Espriella también ha adoptado una postura contraria a los migrantes, y prometió deportar a los migrantes que cometan delitos en un país en el que ahora viven hasta tres millones de venezolanos. También ha adoptado posturas sociales conservadoras que resuenan entre muchos votantes de Colombia, un país de mayoría católica, como oponerse al aborto y al derecho de las parejas homosexuales a adoptar niños.
Se ha presentado a sí mismo como partidario de las empresas y del gobierno pequeño, al prometer —al igual que el presidente Javier Milei de Argentina— reducir de manera drástica el gasto público, recortar las normativas, eliminar los organismos gubernamentales “inútiles” y erradicar la corrupción.
El rival de De la Espriella, Cepeda, propone un enfoque totalmente diferente en materia de seguridad.
Cepeda, conocido sobre todo por su labor en la defensa de las víctimas del largo conflicto armado colombiano, ha dicho que protegerá a los colombianos de la violencia. Pero cerró su campaña diciendo que buscaría la paz y la reconciliación y detendría “el ciclo de las violencias” que durante décadas ha visto a las fuerzas de seguridad colombianas atacar a los grupos armados, con bajas masivas en ambos bandos.
No ha dicho que vaya a archivar el muy criticado plan de paz de Petro, “Paz Total”, y ha sostenido que los acuerdos negociados con los actores armados son la única forma de evitar más derramamientos de sangre. Los críticos han dicho que aliviar la presión militar sobre los grupos les había permitido expandirse.
Cepeda ha dicho que su propio plan de seguridad implicará una mayor inversión en las zonas de conflicto, el apoyo a los pequeños agricultores, la creación de empleo y la ayuda a las escuelas para evitar el reclutamiento de niños.
Al enfrentarse a Estados Unidos, Cepeda se aleja de Petro.
Petro discutió a menudo con Trump, pero al final le aseguró que su gobierno estaba llevando a cabo un ataque militar total contra los grupos armados. En una reunión en la Casa Blanca a principios de este año, transmitió que trabajar con Colombia era la mejor apuesta de Trump para lograr sus objetivos antinarcóticos en la región.
De la Espriella se ha inclinado por una imagen de línea dura, y ha dado discursos con el puño en alto. Pero ha rechazado las etiquetas ideológicas y ha dicho que no era “extremo” de la derecha, sino de “extrema coherencia”.
“Al final del día yo no estoy defendiendo ideologías. Yo estoy defendiendo valores y principios”, dijo en una entrevista reciente con un influente colombiano, y citó la familia, la libertad y la seguridad como pilares de su campaña.
Cepeda, por su parte, ha intentado poner en duda el mensaje de ley y orden de De la Espriella.
Al referirse a la carrera de De la Espriella como abogado penalista que representaba con frecuencia a clientes implicados en polémicas relacionadas con la corrupción y las drogas, Cepeda lo calificó de “estafador de estafadores”, que representa un “pasado parapolítico, narcotraficante, mafioso, plutocrático y corrupto”.
De la Espriella ha hecho caso omiso del escrutinio de su pasado y ha afirmado de manera repetida que nunca ha sido acusado de ningún delito y ha citado su carrera jurídica como prueba de su compromiso con el Estado de derecho.
Algunos colombianos dijeron estar preocupados por sus mensajes. Juli Salamanca, directora de un grupo de salud trans de Bogotá, dijo que apoyaba a Cepeda por temor a que De la Espriella pudiera erosionar las libertades civiles y poner en peligro derechos que tanto había costado conseguir.
“Representa todos los odios de la sociedad”, dijo.
Otros votantes no estaban de acuerdo. William Bohorquez, quien asistió a un acto de campaña de De la Espriella en Barranquilla el domingo por la noche, dijo que su candidato reconduciría el rumbo de Colombia tras años de liderazgo “a la deriva” bajo Petro, especialmente en su relación con Estados Unidos.
“Donald Trump ve que no hay interés del actual gobierno en acabar con el narcotráfico ni con los criminales”, dijo Bohorquez.
Y añadió: “Por eso, queremos que Abelardo actúe con mano dura contra la delincuencia y contra los grupos armados”.
Genevieve Glatsky colaboró con reportería desde Bogotá.
Annie Correal es corresponsal de Latinoamérica para el Times.
Luis Ferré-Sadurní es reportero del Times radicado en Bogotá, Colombia.


 CARTA A LA CONCEJAL DIANITA GONZÁLEZ

💛💔
Soy mujer. Soy cuencana. Y hoy no puedo callar.
Cuando un alcalde dice de las mujeres que “están enfermas”, cuando se refiere a nuestras luchas como “luchas de mujeres nisqué”, cuando una concejala denuncia haber sido halada del cabello, cuando nos dice “recaderas” porque no cree que tenemos nuestro propio criterio, no estamos hablando de política. Estamos hablando de violencia. Y la violencia tiene fecha, tiene actas, tiene sentencia.
Un Tribunal le dio la razón a Diana González, por fin siquiera a una. Una mujer que se atrevió a sostener su voz en un Concejo donde la regla parece ser callar. Y hoy, otra vez, se busca convertir a la víctima en la culpable.
Escuché al alcalde decir “nada ni nadie parará esta administración” y pensé en una verdad antigua que la Biblia repite muchas veces, cuando dice que la soberbia antecede a la caída. David, siendo apenas un joven pastor, derribó a un gigante que parecía intocable. No por su fuerza, sino porque la arrogancia, tarde o temprano, encuentra su límite. Lo que se levanta humillando a otros, no se sostiene.
Me pregunto, con respeto: ¿dónde están las que ayer marcharon? ¿Dónde quedaron las pañoletas y los manifiestos cuando la agredida es una mujer del lado “incómodo”? La coherencia, decían, era el principio de toda lucha.
Diana, no estás sola. Te respaldamos las mujeres que no necesitamos un tribunal para reconocer la violencia cuando la vemos, y que sabemos que ninguna arrogancia es eterna.
¿NOS DESAFIASTE?