LIBERTAD DE PENSAR Y HABLAR
El régimen de la "robolución ciudadana" persiguió con armas coercitivas la libertad de expresión de los ciudadanos, con el fin de silenciar la opinión y la crítica hacia el oprobioso ex dictador y contumaz delincuente Correa y toda su caterva de funcionarios esbirros, serviles, sumisos, obedientes y rastreros que mostraban fidelidad a su amo en el cumplimiento de sus órdenes.
Sin embargo, durante el período del melifluo y chistoso licenciado títere, los dos años del mentiroso y cínico "zapatitos rojos", y el período actual del dictadorzuelo "Bonoa" que se halla encaramado en el poder por casi tres años, todos estos se han llenado la boca para vociferar a los cuatro vientos que se han constituido en firmes defensores de que el pueblo tenga la libertad de pensar y hablar. Lo que no saben, o no les conviene comprender, a estos sujetos, los anteriores y el actual, es que el ciudadano altivo y libérrimo por antonomasia rechaza de plano que un gobierno cualquiera se precie de ser un repartidor de derechos. El derecho a la libertad es una cualidad inmanente al espíritu de la persona, y nada ni nadie puede otorgar o conculcar a su arbitrio tal principio vital.
Los derechos le pertenecen al hombre: nacieron con él, viven con él, morirán con él... Los derechos no se mendigan; se exige su cumplimiento. Los derechos no son potestad de ningún gobierno; son inmanentes e inalienables en el espíritu del ser humano.