DIGNOS REPRESENTANTES DE LA INCULTURA
Por Jaime Cedillo F.
En los últimos días estos tres "personajes" correístas han ocupado importantes espacios en los medios comunicación y en las redes sociales, han sido tendencia, se han ganado un lugar de privilegio por sus deméritos, por utilizar un lenguaje vulgar para hacerse respetar ante la opinión pública.
La Luisa, conocida en el mundo de la farándula politiquera como la "Mojigata", repartía consejos y se arrodillaba para invocar que es una cristiana, eran tiempos de campaña electoral, donde todo vale; pero de la noche a la mañana, esa imagen cambio. En el recinto de la "democracia" convocó a sus coidearios, a sus cómplices, para acusar a los funcionarios de la Fiscalía y Policía especializada, de hijos de ...por haberse atrevido a ingresar en una fría madrugada a su domicilio, dentro de una investigación, por presunta delincuencia organizada. Lo que más le duele, es que le hayan sorprendido a la "Manaba" en ropa de domir, sin las esponjas. La Fiscalía descubrió que no ha sido "Manaba" sino "Esponjas". No todo lo que brilla es oro, las apariencias engañan.
El otro episodio que ha indignado al pueblo, se hizo público a través de las redes: Un "caballero" de nombre Roberto Cuero, asamblesísta correísta, extraficante de tierras y exgobernador de la Perla, y su "digna" esposa, la "dama" de nombre Jacqueline Hurtado, también correísta, que tuvo el deshonor de ser parte de una red de extorsionadores cuando ocupó el cargo de comisaria en Guayaquil, en tiempos siniestros de la revolución ciudadana, primero permaneció en la clandestinidad, para luego presentarse ante las autoridades, que emitieron la orden de prisión preventiva, para salir en libertad pagó una fianza de 10 mil dólares.
Estos "personajes" se hicieron famosos, no por respetar las leyes y a las autoridades, todo lo contrario, arremetieron con furia en contra de personal militar que cumpliendo con su deber, realizaban un control estricto a todo vehículo que circulaba, pidiendo documentos y revisando el interior de los automotores. En eso, aparecen Robert y Jacqui, sacando a relucir lo más granado y selecto de su vocabulario procaz; agrediendo verbal y físicamente a los señores militares, que no hacían otra cosas sino cumplir con su obligación. Qué te pasa hijo de la gran...con quién crees que te has medido, a mi hijito, sangre de nuestra sangre, el más amado, el que está siguiendo nuestro ejemlo de respeto y humiltad, no lo tocas. La Jacqui, sacó toda su artillería pesada, y Robert la secundaba, con más furia, con más odio, cada uno más insolente.
Entendemos que la Institución de las Fuerzas Armadas, a través de sus superiores, presentaron la respectiva denuncia ante la Fiscalía, para que proceda con una investigación, y que la justicia se encargue de sancionar de manera ejemplar a estos inmundos "personajes", caso contrario, seguiremos hundiéndonos en la fango de la corrupción, de los antivalores:
"Los antivalores son actitudes, creencias o conductas negativas, inmorales y dañinas que se oponen a los valores éticos y sociales, como el respeto, la honestidad o la solidaridad. Estas prácticas degradan a la persona, causan sufrimiento y dificultan la convivencia armónica, promoviendo el egoísmo, la injusticia y la violencia en la sociedad".
El Observador
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