lunes, 5 de enero de 2026

 Cristian Cobos Guillén

⚠️ Cuenca después del feriado: una conversación que ya no puede esperar 🏛️✨
Cuenca volvió a llenarse. Y eso, en principio, es una buena noticia.
Hoteles activos, restaurantes con movimiento, calles llenas de vida y redes sociales diciendo lo hermosa que es nuestra ciudad 📸❤️
Pero cuando baja la emoción del feriado, queda una pregunta incómoda:
👉 ¿Estamos recibiendo visitantes… o estamos dejando que la ciudad se nos desordene?
Cuando el éxito se nos puede ir de las manos 🚦
El turismo mal manejado no se nota de golpe. Se va colando poco a poco:
Plazas históricas convertidas en ferias improvisadas 🎪
Carpas sin ningún criterio estético en espacios patrimoniales 🏘
Parlantes, carros con música a todo volumen y ruido sin control 🔊
Visitantes que sienten que “todo vale” porque nadie pone límites🤚
Y cuando el mensaje es ese, el respeto se diluye.💨
Muchas ciudades hermosas del mundo ya pasaron por esto. Venecia, Barcelona o Dubrovnik entendieron tarde que llenarse sin reglas termina vaciando de sentido al destino. Por eso hoy ponen límites, ordenan el espacio público y cuidan su identidad, no por capricho, sino por supervivencia urbana.🌐
Cuenca no necesita más turistas, necesita mejores reglas 🧭
Aquí es donde entran las ordenanzas, pero dichas en palabras simples y claras:
📌 Ordenar no es prohibir
Es definir dónde sí y dónde no. No todo puede pasar en el Centro Histórico. Hay espacios que deben cuidarse más que otros.
📌 El comercio también debe verse bien
Quien venda en espacios patrimoniales debe hacerlo con puestos bonitos, limpios, sobrios y acordes a la ciudad. No con carpas improvisadas que rompen toda la estética.
📌 El ruido también es contaminación
Una ciudad patrimonial no puede convertirse en una discoteca ambulante. La música fuerte no es sinónimo de alegría; muchas veces es falta de control.
📌 Fechas pico necesitan reglas especiales
En feriados largos debe haber límites claros: menos puestos, mejor distribuidos; horarios definidos; control real, no solo en papel.
¿Y las autoridades qué pueden hacer desde ya? 🏛️🤝
No se trata de grandes discursos, sino de acciones concretas:
✅ Trabajar con especialistas en gestión turística, cultural y patrimonial, comerciantes y vecinos.
✅ Definir zonas claras para ferias temporales y otras para conservación estricta.
✅ Exigir criterios mínimos de diseño, limpieza y orden visual.
✅ Controlar el ruido como se controla el tránsito.
✅ Pensar el turismo con datos y planificación, no solo con improvisación.
Una verdad incómoda, pero necesaria 💭
Si el centro se ve desordenado, el visitante se comporta como si estuviera en cualquier parte.
Si el centro se ve cuidado, la gente lo respeta.
Cuenca no es una ciudad para el consumo rápido ni para el ruido sin sentido. Es una ciudad para caminarla, mirarla, escucharla y sentirla.
💚 Cuidarla no es ser exagerados. Es tener visión.
Porque el turismo que no se gestiona hoy, se convierte mañana en el problema que nadie sabe cómo arreglar.


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