Para una superpotencia como Estados Unidos, Groenlandia es un blanco fácil. Con una modesta población de 57 000 personas, esta nación, mayoritariamente inuit, resiste en el Ártico desde hace más de un milenio.
Pero pese al enorme desequilibrio de poder, no se están dejando intimidar y están defendiendo el derecho a decidir sobre el futuro de su territorio.
Es el momento de demostrarles nuestra solidaridad y salir en defensa de los valores que cimentan la paz en el mundo: el derecho a la autodeterminación, la soberanía nacional y el respeto de todos los pueblos. Nada menos. |
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