lunes, 3 de febrero de 2020

Paola Guzmán, la adolescente ecuatoriana que se suicidó tras sufrir abusos sexuales en su escuela y cuyo caso llegó a la CIDH

Petita AlbarracínDerechos de autor de la imagenCENTRO DE DERECHOS REPRODUCTIVOS Y CEPAM GUAYAQUIL
Image captionPetita Albarracín, la madre de Paola Guzmán, pidió justicia esta semana en la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
"Paola era una niña muy alegre, amorosa, querida por toda su familia y llena de sueños".
Así describe Petita Albarracín a su hija, Paola Guzmán, una joven ecuatoriana que quiso quitarse la vida al enterarse de su embarazo producto del abuso sexual que sufrió durante dos años en su colegio.
Como presunto responsable, las autoridades ecuatorianas investigaron a Bolívar Espín, quien entonces era vicerrector de la escuela Martínez Serrano, donde acudía Guzmán en Guayaquil
Guzmán, en cambio, no pasó de los 16 años, la edad que tenía el 12 de diciembre de 2002, cuando tomó pastillas de fósforo blanco o "diablillos", como se conocen en Ecuador, para quitarse la vida.
Los diablillos, que se utilizan en la pirotecnia, contienen una sustancia química muy tóxica y con altas posibilidades de causar la muerte si se ingiere.
Su madre, familia y amigas quisieron salvarla tras la ingesta del tóxico pero una sucesión de encubrimientos y omisiones hicieron que Paola perdiera la vida.
Luego de 18 años y sin culpables, el caso de Paola llegó a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) como el primero sobre violencia sexual en el contexto educativo.
Paola Guzmán a los 11 añosDerechos de autor de la imagenGENTILEZA PETITA ALBARRACÍN
Image captionPaola Guzmán cuando tenía 11 años.
Fue el martes. Los representantes del Estado ecuatoriano pidieron disculpas a Petita y a su otra hija, Denís, aunque no reconocieron responsabilidad en la falta de atención a Paola.
Petita quiere justicia por su hija.

¿Quién era Paola?

Paola Guzmán vivía con su hermana pequeña, su madre y abuela en un suburbio de la ciudad ecuatoriana de Guayaquil a principios de los 2000.
"Teníamos una vida tranquila. Había mucho amor y valores", describió Petita en la audiencia del martes pasado.
"Yo he sido madre y padre para mis hijas. He tenido que trabajar duro para que no les falte nada", contó la madre.
Entre los proyectos de Paola estaba conocer Nueva York donde vivía su tía y terminar la escuela secundaria.
"Quería ser secretaria para poder trabajar en una buena empresa", le dice la madre a BBC Mundo.
Pero en octubre de 2002, Petita comenzó a notar cambios en Paola.
"¿Mi hija qué te está pasando? ¿Tienes algún problema?", le preguntaba.
"'No, mamita' y me hacía bromas", relató.
Petita Albarracín en la audiencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.Derechos de autor de la imagenCENTRO DE DERECHOS REPRODUCTIVOS Y CEPAM GUAYAQUIL
Image captionEl caso de Paola Guzmán llegó a la Corte-IDH porque su familia no encontró justicia en Ecuador.
"Pero me di cuenta (de que algo pasaba) por unas llagas que le salieron (en el cuerpo). El médico me dijo que era psoriasis, que esa enfermedad brota cuando alguien tiene problemas o preocupación", describió.
La mujer contó que conoció al vicerrector del colegio cuando Paola tuvo una nota baja en un examen y acompañó a su hija para hablar con Bolívar Espín porque estaban dando oportunidades a alumnos con calificaciones bajas.
"Le dije que yo le podía poner un profesor en casa, pero creo que no le gustó. Entonces no la ayudó", relató Petita en la audiencia.

El trágico día

El 12 de diciembre de 2002, sonó el teléfono en la casa de los Guzmán Albarracín. Atendió una sobrina de Petita. De repente sus ojos se pusieron rojos.
"¿Qué pasa?", preguntó la mujer.
"Llamó una compañera que Paola tomó algo y que vayamos al colegio rápido. Con mis sobrinos tomamos un taxi y fuimos. Había un grupo de niñas afuera llorando y comentando, pero yo seguí de largo al rectorado a ver a mi hija. Y ahí vi como en un callejón a mi hija tirada en una butaca. En ese momento el vicerrector se acerca y me dijo: 'Coja a su hija y llévesela'", relató Petita casi al borde del llanto.
"'¡Mamita, mamita perdóname!', escucho que me dice ella".
Paola apenas podía caminar del dolor y decidieron llevarla al hospital. Según la familia, la joven no había recibido atención médica en la escuela.
"En el hospital la doctora me dice: 'Señora su hija tomó diablillos'", relató Petita.
Los diablillos sse encienden por un raspado violento y se usan en fiestas populares. Si se ingieren en cantidad pueden ser mortales.
Estas pastillas contienen fósforo blanco inorgánico en una concentración promedio de 20 miligramos por tableta, una dosis 50 a 60 mg es letal, según explicaron los peritos en la Corte.
Paola tomó 11 pastillas.
"Se trató de un caso grave de evolución rápida que llevo a una falla multiorgánica", dijo uno de los expertos en la audiencia.
La comunidad médica de Ecuador viene advirtiendo sobre la peligrosidad de este producto hace décadas ya que es de fácil acceso y los jóvenes lo utilizan para intentar suicidarse.
"Como debe haber estado desesperada mi hija por haberse tomado los diablillos", reflexionó Pepita.

"¿Por qué lo hiciste?"

La familia decidió llevar a Paola a una clínica privada. Pero el estado de salud de la joven empeoraba.
Captura de pantalla de la audiencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en la cual Petita Albarracín muestra una foto de su hija Paola.Derechos de autor de la imagenCORTE INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS
Image caption"El abuso que tuvo mi hija, todos lo sabían", dijo Petita Albarracín en la audiencia en la CIDH.
"Me decía mamita báñame, dame agua… (el fósforo blanco) ya le estaba quemando. Y yo no podía hacer nada", relató Petita con voz angustiada.
"Yo le preguntaba: '¿Por qué lo hiciste? ¿Algún enamorado? ¿Qué paso?'No mamá, no es nada", recordó la madre llorando en la sala de audiencias.
"Al día siguiente mi hermana se da cuenta que las uñas están moradas y me grita: ¡Paola se está muriendo!".
La llevaron a terapia intensiva. Paola murió el 13 de diciembre de 2002.

La verdad

Luego de 18 años de ese trágico hecho que cambió su vida por completo, Petita Albarracín recordó en la sala de la Corte-IDH el mismo dolor y llanto de ese día, y cómo se enteró de la verdad.
"Estábamos en la clínica con todas sus compañeras y entra una periodista gritando: '¿Quién es la mamá de Paola? Señora, usted tiene que denunciar a Bolivar Espín, el vicerrector, porque una compañera me llamó y me contó todo. Este hombre la acosaba, la violó y la embarazó'", narró.
"Me quede sorprendida de enterarme sobre tantas cosas que le estaban pasando a mi hija. Le dije al doctor que le haga un examen para ver si mi hija estaba embarazada", continuó.
Paola Guzmán a los 6 añosDerechos de autor de la imagenGENTILEZA PETITA ALBARRACÍN
Image captionPaola Guzmán cuando tenía 6 años.
Pero el cuerpo de Paola ya estaba en manos de los forenses y serían ellos los encargados de determinar si la joven estaba embarazada.
"Sin importarle el dolor que yo sentía, (el forense) me hizo entrar y vi a mi hija en una mesa desnudita y con su cuerpo todo abierto, sus órganos ahí…. Me enseñó una carne y me dijo: 'Este es el útero de su hija, no hay embarazo'", relató Petita con la voz entrecortada.
"En el medio de mi dolor, ¿cómo podía saber si eso era un útero?", se preguntó la madre. "Mi hija estuvo embarazada porque le enseño una prueba de un laboratorio particular a su compañera", añadió.
Petita cuenta que días antes de su muerte Paola le contó a sus amigas que estaba embarazada del vicerrector. Pero, las cosas irían a peor para la joven.
"El victimario le indicó que debía practicarse un aborto en el servicio médico del colegio, allí fue nuevamente víctima de violencia sexual pues el médico le condicionó el procedimiento a cambio de sexo", según el Centro de Derechos Reproductivos y el Centro Ecuatoriano para la Acción y Promoción de la Mujer CEPAM-Guayaquil, organizaciones que dan apoyo legal a Petita.
"El abuso que tuvo mi hija lo vivió ahí (en la escuela). Lo sabía el rector, las autoridades, los profesores, el alumnado, las compañeras y no me dijeron nada. Todos los sabían", se lamentó la madre.
Paola dejó dos cartas de despedida: una dirigida a su madre y otra a Bolívar Espín.
"La que se dirige a mi dice: 'Mamita, mamita, perdóname, cuida a mi ñaña (abuela) que yo te cuidaré desde el cielo'".
Después de haber leído ambas cartas, la madre afirmó que su hija sufría por culpa de Espín.
"Él abuso de su confianza. Ella tal vez lo vio como un superior, como un profesor. Pero él abusó, la manipuló. Mi hija tenía 16 años y este hombre tenía 65. Eso no es amor. Cuando ella estaba ahí tirada él tuvo que haberla amenazado para que no nos dijera nada. Eso ella se lo llevo a la tumba", retomó.

La investigación

Para esta mujer ecuatoriana, la muerte de su hija no solo desmoronó su vida sino que tuvo que salir a buscar justicia con los pocos recursos que tenía. Y no le fue fácil.
La muerte de Paola "derrumbó mi vida".
Petita Albarracín en la audiencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.Derechos de autor de la imagenCENTRO DE DERECHOS REPRODUCTIVOS Y CEPAM GUAYAQUIL
Image caption"Mi hija no habló porque estuvo manipulada y amenazada", dijo Petita Albarracín.
"Yo era una mujer pobre. Tuve que buscar abogados. Fui a la Defensoría del Pueblo, me apoyaron dos meses y me dejaron abandonada", contó.
"Fue una lucha terrible. Hice todo lo posible por mandarlo preso: fui a la fiscalía, al juzgado… hubo mucha humillación. No me atendían y los papeles los tiraban. 'Aquí no va a haber justicia, yo no puedo estar aquí', pensé".
En 2003, se inició una investigación en la fiscalía del Guayas, en el oeste de Ecuador, donde la defensa de Petita solicitó la prisión preventiva contra Espín, pero el juez negó el pedido.
Ese mismo año, la madre presentó una segunda demanda contra el vicerrector por daño moral ante la instigación al suicidio de su hija.
En 2004, la justicia dictó una orden de prisión preventiva contra Bolívar Espín pero éste se fugó. Luego fue llamado a juicio por los delitos de acoso sexual e incitación al suicidio. Sin embargo, tampoco apareció.
En 2005, fue sentenciado a pagar una indemnización de US$25.000 dólares por la demanda de daño moral presentada por la madre de Paola. Pero Espín siguió sin comparecer ante la justicia hasta que los delitos imputados en su contra prescribieron.
Activistas realizaron una protesta pacífica fuera del Ministerio de Educación, en Quito, mientras se desarrollaba la audiencia en la Corte Interamericana.Derechos de autor de la imagenAFP
Image captionActivistas realizaron una protesta pacífica fuera del Ministerio de Educación, en Quito, mientras se desarrollaba la audiencia en la Corte Interamericana.
Solo en el ámbito administrativo se logró una sanción por abandono del cargo como vicerrector.
"Nosotros agotamos todas las instancias. Hice lo que más que puede hacer una madre. Lamentablemente en Ecuador no se hizo justicia", dijo Petita.
"Él está libre y vivo, mi hija no. Trabaja en colegios particulares donde no lo conocen", afirmó.
Y aparentemente el caso del abuso a Paola no fue el único.
"Se llegó a saber que adolescentes que fueron abusadas por este señor que tuvieron que ser cambiadas de colegio y sus familias no quisieron contar lo que pasó", dijo a BBC Mundo Lita Martínez, directora del Centro Ecuatoriano para la Promoción y Acción de la Mujer (CEPAM) de Guayaquil y abogada de Pepita.
Petita Albarracín en la audiencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.Derechos de autor de la imagenEPA
Image caption"Este hombre destruyo la vida de mi hija, la mía y de mi familia", describió Petita en la CIDH.
Pero cuando se conoce la historia de Paola comenzaron a saberse de otros casos, aunque no hubo denuncias en la justicia.
"Una profesora había informado a las autoridades de Educación que este señor la había encerrado en una habitación, había tocado su cuerpo, la había acosado, pero no se hizo nada. Hubo un silencio cómplice de todas las autoridades", resumió Martínez.

Cambio de vida

"Este hombre destruyó la vida de mi hija, la mía y de mi familia", describió Petita en la CIDH.
"Fue una lucha tan dura que yo ya no quería seguir, pero tuve que hacerlo. Encontré buenas abogadas para seguir luchando porque mi hija fue una víctima", añadió.
Petita Albarracín junto al CEPAM de Guayaquil presentaron el caso en la Corte Interamericana de Derechos Humanos porque no encontraron la justicia que buscaban en Ecuador.
"Estuvimos en un acuerdo de solución amistosa con Ecuador durante muchos años pero no se pudo avanzar porque siempre había algún contratiempo", dijo Martínez, quien representa a Petita Albarracín desde 2005.
"Cuando hay impunidad y no hay justicia se deja un mensaje de permisividad para que este tipo de acciones puedan ser totalmente naturalizadas, avaladas, permitidas y sigan siendo parte de la cotidianidad que vivimos las mujeres en todos los países de América latina", reflexionó.

¿Qué dijo el Estado ecuatoriano?

Durante la audiencia en la Corte-IDH, Ecuador pidió disculpas a Pepita Albarracín y a su otra hija Denis.
Centro de Derechos Reproductivos y CEPAM GuayaquilDerechos de autor de la imagenCENTRO DE DERECHOS REPRODUCTIVOS Y CEPAM GUAYAQUIL
Image captionLos representantes del Estado de Ecuador pidieron disculpas a la familia de Petita Albarracín.
"Como representante del estado ofrezco a la señora Petita Albarracín y a Denis Guzmán las disculpas públicas por aquellas acciones u omisiones del Estado ecuatoriano que hayan ocasionado violaciones a los derechos de Paola Guzmán", dijo María Fernanda Álvarez, abogada representante del Estado de Ecuador.
Y también expresó sus disculpas "por aquellas acciones u omisiones del Estado ecuatoriano que hayan generado violaciones a sus derechos en la búsqueda por la verdad y el reconocimiento".
Sin embargo, los representantes de Ecuador no reconocieron responsabilidad en el caso de Paola. Algo que a la defensa llamó mucho la atención.
"Ofrecer una disculpa pública y luego no reconocer la responsabilidad de los hechos es por lo menos contradictorio. Nos causó mucha indignación", afirmó Martínez a BBC Mundo.
"Con sus mismos peritos nos permitió aclarar que hubo una desatención a Paola, que el haberse dado de otra manera había una probabilidad, aunque mínima, de que Paola aún estuviera con nosotros", agregó.
De todos modos, en su exposición, Ecuador reiteró "su compromiso de que los hechos de este caso no se vuelvan a repetir".

Búsqueda de justicia

"Yo espero de esta Corte haga lo que no ha hecho mi Ecuador porque no me dieron protección. No hubo justicia. Se lo dejo en manos de Dios y en su corazón", le dijo a los jueces mirándolos a los ojos.
Petita Albarracín en la audiencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.Derechos de autor de la imagenCENTRO DE DERECHOS REPRODUCTIVOS Y CEPAM GUAYAQUIL
Image captionPetita Albaracín espera que lo que le pasó a Paola, no le pase a otra niña.
Se espera que la Corte-IDH emita su falló al respecto en un año.
"Esto no me la va a devolver a mi hija. Pido justicia y reparación. Estoy cansada y enferma psicológicamente. Esto es lo último que hago por Paola"dijo Petita.
"Solo espero vivir una vida tranquila y que no le pase nada a mi otra hija que es la única que me queda", agregó.
Paola tendría hoy 33 años de edad.

domingo, 2 de febrero de 2020

La ONU acusa al Vaticano 

de encubrir a curas y permitir

 que siguieran abusando de 

menores

  • El Comité de la ONU sobre los Derechos del Niño ha denunciado "decenas de miles de casos" de abusos sexuales contra niño por parte de la Iglesia católica.
  • Pide a la Santa Sede que "retire inmediatamente" a todos los clérigos que se sepa o se tenga sospecha de que han cometido abusos.
  • Acusa al Vaticano de transferir a los abusadores a otras parroquias y países para encubrirles, una práctica que les permitió continuar abusando.
El representante de la Santa Sede ante Naciones Unidas, monseñor Silvano Tomasi (i), conversa con el fiscal en los casos de pedofilia de la congregación vaticana Charles Scicluna en Ginebra (Suiza).
El representante de la Santa Sede ante Naciones Unidas, monseñor Silvano Tomasi (i), conversa con el fiscal en los casos de pedofilia de la congregación vaticana Charles Scicluna en Ginebra (Suiza).
EFE/Martial Trezzini
El Comité de la ONU sobre los Derechos del Niño ha criticado este miércoles al Vaticano por no haber reconocido nunca "la amplitud de los crímenes" de abuso sexual contra niños por parte de sacerdotes, ni haber tomado medidas para poner fin a ellos.
Este comité ha pedido al Vaticano que "retire inmediatamente" a todos los miembros del clero de los que se sabe o se tiene sospecha de que han cometido abusos sexuales contra menores y que los entregue a las autoridades civiles.
Igualmente, señala que la comisión específica creada el pasado mes de diciembre por el Papa Francisco para este asunto debería investigar todos los casos de abuso sexual infantil así como la conducta de la jerarquía católica ante estos hechos.
El Vaticano tampoco tomó "las medidas necesarias" para proteger a los menores, según el informe sobre el cumplimiento de la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño por parte de la Santa Sede.
El órgano de la ONU denuncia también al Vaticano por la transferencia "de una parroquia a otra, o a otros países, de abusadores de niños bien conocidos, en un intento por encubrir sus crímenes", una práctica que ha sido "documentada por varias comisiones nacionales de investigación".
Según los expertos del Comité, "la movilidad de los responsables, que ha permitido a muchos sacerdotes mantenerse en contacto con niños y continuar abusando de ellos, sigue poniendo a niños en alto riesgo de abuso sexual en muchos países".
"Se ha reportado que decenas de responsables de abusos sexuales siguen en contacto con niños", insiste el informe, presentado casi dos semanas después de la comparecencia de altos representantes del Vaticano ante el Comité, como parte de un procedimiento al que se someten periódicamente los Estados que han ratificado la referida convención.
En su documento final sobre el Vaticano, el Comité se refiere a "decenas de miles de casos" de abusos sexuales contra niños por parte de miembros de las iglesias católicas que operan bajo la autoridad de la Santa Sede.
Preguntada acerca de cuántos casos se estaría hablando, la presidenta del Comité, Kirsten Sandberg, dijo que la información utilizada "proviene de numerosas fuentes, pero nadie ha puesto todos (los datos) juntos para tener una cifra concreta".
Otro aspecto que critica el Comité en sus conclusiones tiene que ver con que denunciar los casos descubiertos a las autoridades competentes "nunca ha sido obligatorio" y en ciertas circunstancias incluso se ha rechazado.
"En muchos casos, las autoridades de la Iglesia, incluido en la más alta jerarquía del Vaticano, se han mostrado reacias y, en algunos casos, han rechazado cooperar con las autoridades judiciales y comisiones de investigación", detalla.
Al respecto, Sandberg dijo que la delegación enviada por el Vaticano para la evaluación realizada en el Comité no ofreció datos sobre el número de casos en los cuales cooperó con las autoridades nacionales, a pesar de que debían contar con ellos.

Un intento de "interferir en las enseñanzas de la iglesia"

En su réplica, el Vaticano ha afirmado que estudiará minuciosamente las críticas publicadas en el informe, pero ha denunciado que "en algunos puntos" hay un "intento de interferir en las enseñanzas de la Iglesia".
Un comunicado de la oficina de prensa de la Santa Sede dice que "toma nota" del informe y que será "sometido a un minucioso estudio y examen en el pleno respeto de la Convención en los diferentes ámbitos presentados por el Comité, según el derecho y la práctica internacional, y teniendo en cuenta el debate público que se mantuvo el 16 de enero (en la sede de la ONU en Ginebra)".
Añade que la Santa Sede "lamenta ver en algunos puntos" del informe "un intento de interferir en las enseñanzas de la Iglesia católica sobre la dignidad de las personas y en el ejercicio de la libertad religiosa".

El informe no tuvo en cuenta a la Santa Sede

Por otra parte, el observador vaticano en Naciones Unidas, Silvano Maria Tomasi, aseguró este miércoles que el informe no ha tenido en consideración las explicaciones de la Santa Sede y que parece "como si estuviera ya preparado con antelación".
Tomasi hizo estas afirmaciones en declaraciones a la Radio Vaticana, a la que, además, afirmó que las críticas del organismo internacional han causado "sorpresa" en el Vaticano.
"La primera reacción es de sorpresa porque el aspecto negativo del documento que han realizado parece como si ya estuviera preparado antes del encuentro entre el comité y la delegación de la Santa Sede", explicó Tomasi, quien cree que el Vaticano ha ofrecido respuestas "detalladas y precisas" sobre la gestión de casos de abusos a menores que no han sido recogidas en el informe.

400 curas destituidos

Según informó a mediados de enero la agencia AP, durante el papado de Benedicto XVI se han apartado a casi 400 sacerdotes por casos de pederastia. Se trata de estadísticas de 2011-2012 que muestran un aumento sobre los 170 apartados en el periodo entre 2008 y 2009.
En el último año han salido a la luz varios casos. En 2013, por ejemplo, se dio a conocer el mayor escándalo en Estados Unidos en el que había implicado un español. José I. Ugarte, un sacerdote que abusó de niños en EE UU, figura entre los documentos que la archidiócesis de Los Ángeles publicaron, y en el que aparecen los nombres de más de 100 curas que abusaron sexualmente de menores de edad en su Iglesia local durante la década de 1980.
En Australia, una quincena de miembros de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios de la Iglesia católica fueron declarados sospechosos de pederastia en una investigación parlamentaria por casos denunciados entre 1940 y 1980. Mientras el caso del arzobispo Josef Wesoloski fue uno de los últimos en los que el Vaticano tuvo que mediar, destituyendo al nuncio apostólico en República Dominicana por las acusaciones de pederastia.
Los últimos escándalos llevaron al papa Francisco a aprobar una reforma del código penal de la Santa Sede y del Estado de la Ciudad del Vaticano que contempla, entre otras cosas, la introducción del delito de tortura y una amplia y mayor definición de los delitos contra menores, entre ellos la pornografía infantil y el abuso de menores. Ya el 15 de julio de 2010, Benedicto XVI dio una vuelta de tuerca en su lucha contra la pederastia y aprobó una reforma que introducía la ampliación de 10 a 20 años del tiempo para denunciar los abusos y la inclusión del delito de posesión de pornografía infantil.
Las víctimas de curas pederastas denunciaron que doce cardenales no podían ser papales por no afrontar con suficiente rigor este tipo de casos y rechazar reunirse con las víctimas. La Red de Supervivientes de Personas que sufrieron Abusos por Sacerdotes (SNAP) no incluyó en este listado a otros cardenales asociados con escándalos de abusos sociales como Roger Mahony, Conell (Irlanda), Brady (Irlanda), O'Brien (Escocia) o Sodano porque no estaban considerados entre los que tenían posibilidades para ser pontífice.

El Sistema va a caer pronto…. en todas partes

31.01.2020 - Reikiavik Pressenza Iceland
Este artículo también está disponible en: InglésFrancésCatalán
El Sistema va a caer pronto…. en todas partes
(Imagen de Federico Rotter)
Por Petur Gudjonsson
Hace algún tiempo escribimos sobre la diferencia entre el nuevo y el viejo paisaje mental, sugiriendo también que el paisaje antiguo está en vías de desaparecer, o si se quiere, que el sistema que conocemos está a punto de caer. (Pressenza 29.12)
Este proceso probablemente está más avanzado ahora en Chile que en otros países, es decir, el nuevo paisaje se está manifestando claramente allí.
Sin embargo, hay muchos que afirman que esto va a ser una tarea muy difícil porque la vieja guardia no se va a rendir así como así.
Tienen el dinero, las instituciones, el ejército, etc… Sí, parece difícil prever que caerá pronto. Sin embargo, si miramos la historia reciente, podemos ver que cuando la gente perdió la fe en el Sistema, nada pudo detener un levantamiento cohesor, como cuando cayó la Unión Soviética y el bloque de Europa del Este. Sólo unos meses antes de que eso sucediera, eran una potencia dominante. Estaba lejos de la imaginación de cualquiera que este gigante se disolviera así, allá por 1989.
Las razones para afirmar que el sistema podría caer pronto en Chile y en otros países son bastante simples. En primer lugar, la gente ha perdido la fe en el sistema. En segundo lugar, el sistema se muestra ineficiente e incapaz de resolver problemas urgentes como las amenazas globales debido al cambio climático. En tercer lugar, y tal vez lo más importante, cuando el nuevo paisaje se mueve como lo hace ahora mismo en Chile, encontramos una fuerza completamente diferente que está impulsando el cambio, como otra dimensión que está «ayudando» al proceso de liberación. (Pressenza 11/12.2019)
En todo el mundo la gente ha perdido la fe en la política, en el sistema judicial y en otras instituciones. Es probablemente bastante difícil gobernar cuando sabes que menos del 10 por ciento de tu gente te apoya. En un tiempo más estas cifras serán aún más bajas y los que están a tu lado pronto intentarán abandonar la nave, si pueden.
El colapso del sistema ocurrirá pronto en todas partes. Cuando el cambio esté a punto de ocurrir, la mayoría de la gente lo acogerá con agrado.
Sin embargo, habrá gran cantidad de codiciosos que sufrirán crisis existenciales, como las que se dan cuando alguien pierde su religión o una fuerte creencia. Sin embargo, sobrevivirán, después de todo es sólo una creencia, esto de poner el dinero por sobre todo lo demás. Es sólo una creencia, no es la realidad, y pueden vivir perfectamente bien sin ella.
En cuanto a los defensores de primera línea del sistema, la policía y el ejército, podrán reprimir sólo por un tiempo. En algún momento ellos, los opresores, se unirán a las protestas porque se les hará difícil reprimir cuando sus madres, padres, hermanos y hermanas formen parte del grupo de manifestantes, así que simplemente se harán a un lado, se volverán humanos y se sumarán.
Otra razón importante por la que el sistema se derrumbará es simple: es incapaz de resolver asuntos extremadamente urgentes, como el cambio climático. Parte de la solución climática requiere renunciar a muchas cosas. Además, pensar a largo plazo y no sólo en los próximos seis meses.
Es poco probable, casi imposible, resolver estos problemas urgentes dentro del sistema, cuya base es el paisaje obsoleto.
Así, la nueva generación ve que su futuro es bastante sombrío, incluso amenazador. Por ello están empezando a protestar en todo el mundo, porque sienten que su propio planeta puede resultar que no sea tan viable cuando ellos sean un poco más viejos. Sienten, y con razón, que a los del antiguo paisaje no les importa realmente resolver estos problemas, y mucho menos preocuparse por los jóvenes o por las generaciones futuras.
Muchos científicos proclaman que tenemos como mucho 8-10 años para arreglar las cosas relacionadas con el calentamiento global, así que tenemos que actuar rápido y drásticamente. Si no, el cambio climático será imparable.
Esto significa que el sistema tendrá que caer antes de entonces, muy probablemente en 3 a 5 años, porque tomará tiempo lograr cambios drásticos para hacer habitable este planeta.
La gente también se da cuenta de que este sistema, este paisaje ya obsoleto, es muy peligroso.
Está basado en la violencia. Sigue considerando que es «normal» lanzar bombas sobre la cabeza de las personas. O que está bien tener una industria de armas y no sólo en los EE.UU. y en Rusia, sino incluso en países pacíficos como Suecia. Las guerras son un buen negocio para los productores de armas…
Por supuesto, la mayor amenaza resulta de todas esas armas nucleares que rebalsan este mundo.
Las razones anteriores son muy fuertes pero quizás no son suficientes para que el Sistema caiga, en parte porque los gobernantes no están dispuestos a soltarlo. Y la gente puede no tener la resistencia suficiente para no cejar hasta que eso suceda.
El nuevo paisaje está en marcha, y aquellos que controlan el sistema fatalmente perderán porque están luchando contra una fuerza indestructible. Lo que está detrás del proceso positivo en Chile es esta fuerza invencible que entró en vigor hace unos meses y que sigue ahí.
Parece que esta «otra dimensión» es algo muy humano, muy fuerte y a la vez suave. Todos nosotros hemos tenido en algún momento la experiencia de ello, como cuando de repente nos sentimos como si fuéramos parte de algo, de todo.
Si muchas personas sienten esta dimensión, entonces se sienten apoyadas y son, de hecho, inconquistables. Además, no necesitan responder a la violencia con violencia, porque sienten que hay un impulso mucho más fuerte y siguen adelante con absoluta convicción.
Parece que el potencial de ese profundo cambio, de un nuevo paisaje, está a las puertas de todos los países. Inicialmente, la gente está protestando contra algo concreto o porque quiere algo en particular, pero tal vez este cambio no se trata sólo de resolver problemas urgentes.
Problemas como los relacionados con la injusticia social, las desigualdades económicas, el medio ambiente o la eliminación de las armas de destrucción masiva.
Tal vez este cambio tiene más que ver con algo mucho más grande, algo respecto del ser humano elevándose a otro nivel. O dicho de otra manera, estamos aquí tratando con algo esencial que está a la base del proceso humano.
Ha estado ahí desde el principio y ahora se está expresando, dando posibilidades de ir a un nivel diferente. Si eso es así, no hay forma de detenerlo, cualquier resistencia sería una pérdida de tiempo y energía.
Uno podría preguntarse si esta fuerza, esta otra dimensión, se ha manifestado antes. Sin duda lo ha hecho, pero siempre ha sido con el estandarte de la no-violencia. Cuando algunos han dicho a lo largo de la historia que Dios o Alá o los espíritus estaban de su lado cuando estaban a punto de masacrar a la gente, eso no era exactamente una manifestación de esta otra dimensión. Al contrario, era un indicador de un nivel muy bajo de funcionamiento que es posible también dentro de cada ser humano, pero que no tiene nada que ver con un paso evolutivo, nada que ver con esta otra dimensión.
Tal vez en la India, en la lucha inicial por la independencia, donde Gandhi condujo a su pueblo de forma no-violenta para expulsar a los británicos, eso se hizo como manifestación de esa otra dimensión.
La violencia que se produjo inmediatamente después de la independencia durante la guerra civil, es algo que puede ocurrir en cualquier lugar si no se tiene conciencia de lo que hay en la base de este proceso de liberación, comprendiendo de dónde viene y hacia dónde va.
Ha habido muchos intentos a lo largo de la historia de crear un mundo diferente. En el camino de la evolución humana vemos avances extremadamente positivos que fueron superados. Parece, sin embargo, que ninguno de esos esfuerzos se ha convertido finalmente en lo que la otra dimensión «quiere» o intenta, que es un mundo realmente humano: donde la prioridad es el estar despierto y sentirse parte integral del cuerpo humano. Y sí, sin miedo al paso final, ser capaz de ver y estar seguro de la continuidad, es decir, ser inmortal.
Si la gente que está en medio de un nuevo paisaje se sintoniza con la otra dimensión, entonces se vuelve absolutamente invencible. Si no lo hacen, bueno, el sistema continuará. O bien el paisaje antiguo será reemplazado por uno nuevo o permanecerá. Si esta sintonía con la otra dimensión no se da, entonces desafortunadamente los efectos positivos no durarán mucho tiempo.
En otras palabras, el sistema no caerá automáticamente. No existe tal cosa como tener a la otra dimensión «asegurándonos» que se desintegre. Parece que tenemos que sintonizar y también trabajar sobre nuestro propio miedo y con eso no habrá nada que pueda detener esta fuerza positiva de cambio.
Uno podría preguntarse, y razonablemente, ¿qué se puede hacer para asegurar que el sistema caiga en todas partes?
Para que ese cambio se produzca rápidamente, lo que se necesita es que un gran número de personas que entiendan la importancia de sintonizar con la otra dimensión estén en todos los países, en todas las regiones, en todas las ciudades durante los próximos años. Personas que compartan sus conocimientos y experiencias sobre la otra dimensión con los demás. Entonces, sí, la gente será invencible en todas partes y el sistema caerá sin problemas como lo hicieron en su momento la Unión Soviética y el bloque de Europa del Este.
Si fuéramos un poco más a fondo y preguntáramos qué es exactamente lo que «quiere» la otra dimensión, la mejor manera de obtener una respuesta sería formular la pregunta y esperar una respuesta. Tal vez la respuesta tenga que ver con el hecho de que ya es hora de que el ser humano empiece a funcionar bien y deje de sufrir y de no tener Sentido. Tal vez quiere que seamos lo que podemos ser, dejando caer todas las barreras y sintiendo la grandeza que hay dentro de cada uno de nosotros y en nosotros como un todo, como un cuerpo, el cuerpo humano.
Es casi inimaginable lo que sucedería si todo el sufrimiento desapareciera, lo que sucederá si todos perdemos el miedo a desaparecer, el miedo a la muerte, entendiendo que el sufrimiento es sólo un indicador que nos dice que hemos cerrado el futuro. Dejamos de sufrir cuando abrimos el futuro completamente.
Por lo tanto, tenemos un hermoso futuro al que mirar hacia adelante. Ese futuro sucederá porque el paisaje antiguo no interferirá ya con esa visión, se disolverá pronto.