Así terminan los corruptos, después de haber disfrutado a lo grande del poder político. Esta es Cilia Flores, ex primera dama de Venezuela. Junto con su esposo, Nicolás Maduro, están presos en los Estados Unidos. Pero faltan muchos más de ese tristemente célebre equipazo que saqueó los recursos del país. Mientras el pueblo moría de hambre, el equipazo disfrutaban de banquetes costosísimos, un chef internacional les servía los potajes, bebían como los dioses del Olimpo, y se creían inmortales. Pero les llegó la hora. Hoy el hermano pueblo, clama justicia por el incalculable daño hecho a cientos de miles de familias que quedaron en la miseria, cientos de miles que emigraron en busca de mejores días, y cientos de miles que fueron asesinados por el equipazo de feroces delicuentes de cuello blanco, que todavía permenecen disfrutando de las delicias del poder, ahora bajo la presidencia de la siniestra Delcy Rodríguez y todos los sicarios que la rodean, con el visto bueno del Tío Sam.
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