viernes, 23 de octubre de 2026

 

El agua ya no alcanza dice la ONU: el mundo frente a una bancarrota hídrica global

Lagos, ríos y acuíferos se agotan a un ritmo alarmante. Esto significa la bancarrota hídrica global, según la ONU.


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El mundo ha entrado en una nueva etapa que los científicos ya no describen como una simple crisis, sino como una bancarrota hídrica global. Así lo advierte un reciente informe de la Universidad de las Naciones Unidas, que señala que la humanidad está utilizando el agua a un ritmo mucho mayor del que la naturaleza puede reponer.

A diferencia de una emergencia temporal, la bancarrota implica una condición estructural: incluso si se toman medidas de mitigación, muchas regiones deberán adaptarse a vivir con menos agua de forma permanente.

cráter de agua subterránea en área de cultivo
El 50 % de los grandes lagos del mundo han perdido agua desde principios de los años 90. Foto: cortesía Instituto para el Agua, el Medio Ambiente y la Salud de la Universidad de las Naciones Unidas (UNU-INWEH)

¿Qué significa exactamente “bancarrota hídrica”?

El concepto funciona de forma similar a una economía personal en números rojos. La naturaleza aporta “ingresos” de agua mediante la lluvia, la nieve y el deshielo, pero el planeta está gastando más de lo que recibe.

La sobreexplotación de ríos, lagos, humedales y acuíferos subterráneos —sumada al aumento de temperaturas y sequías provocado por el cambio climático— ha creado un déficit hídrico que sigue creciendo.

El resultado ya es visible: cuerpos de agua que se encogen, acuíferos en declive, terrenos que se hunden y un avance acelerado de la desertificación.

Según el informe Global Water Bankruptcy: Living Beyond Our Hydrological Means in the Post-Crisis Era, el mundo ha entrado en una etapa post-crisis en la que la sobreexplotación y la degradación de los sistemas hídricos han provocado pérdidas irreversibles del capital natural que sostiene el agua. México y Estados Unidos figuran entre los países donde este fenómeno ya es visible, con impactos estructurales en regiones como el suroeste estadounidense y el norte mexicano.


Las cifras que confirman el colapso

Los datos del informe son contundentes:

  • Más del 50 % de los grandes lagos del planeta ha perdido agua desde 1990
  • El 70 % de los principales acuíferos está en declive a largo plazo
  • Una superficie de humedales casi del tamaño de la Unión Europea ha desaparecido en 50 años
  • Los glaciares han perdido alrededor del 30 % de su volumen desde 1970

Incluso en regiones con relativa abundancia, la contaminación reduce la cantidad de agua apta para consumo humano.


Ciudades al límite y regiones en riesgo

La bancarrota hídrica ya no es una advertencia futura. Sus efectos se sienten hoy en distintas partes del mundo:

  • Kabul podría convertirse en la primera ciudad moderna en quedarse sin agua
  • Ciudad de México se hunde hasta 50 centímetros al año por la sobreexplotación de su acuífero
  • El río Colorado, en Estados Unidos, enfrenta disputas constantes por un caudal cada vez menor
  • Oriente Medio y el norte de África viven un estrés hídrico extremo
  • Regiones del sur de Asia dependen de acuíferos que se agotan rápidamente

Según los expertos, muchos acuerdos de distribución del agua se basan en condiciones climáticas que ya no existen.


Un problema humano, no solo ambiental

Las consecuencias no son solo ecológicas. Se estima que casi 4 mil millones de personas enfrentan escasez de agua durante al menos un mes al año.

Aun así, el informe advierte que en muchas regiones el agua sigue tratándose como un recurso infinito, permitiendo el crecimiento urbano y agrícola sin considerar los límites reales del entorno.

“El sistema parece funcionar… hasta que deja de hacerlo”, alertan los investigadores.


¿Qué se puede hacer ante la bancarrota hídrica?

Reconocer la gravedad del problema permite cambiar el enfoque: pasar de respuestas de emergencia a estrategias de largo plazo. Entre las principales acciones propuestas destacan:

  • Transformar la agricultura, el mayor consumidor de agua del mundo
  • Implementar sistemas de riego más eficientes
  • Mejorar el monitoreo hídrico con inteligencia artificial y sensores remotos
  • Reducir la contaminación del agua
  • Proteger humedales y acuíferos subterráneos

Limitar el calentamiento global también será clave para frenar el deterioro del ciclo del agua.


Un recurso que puede unir en un mundo fragmentado

Pese al panorama alarmante, los autores del informe destacan un punto de esperanza: el agua es un tema que trasciende fronteras políticas y puede convertirse en un puente de cooperación global.

Reconocer la bancarrota hídrica no significa resignarse, sino aceptar la realidad para tomar decisiones difíciles que protejan a las personas, las economías y los ecosistemas antes de que el déficit sea irreversible.

 CUIDEMOS JUNTOS EL PAISAJE Y EL FUTURO DE PAUTE

Pedimos que se suspenda el proyecto de gran altura en Uzhupud mientras se revisa la legalidad de sus autorizaciones.
Paute es nuestro hogar y un lugar al que muchas personas vuelven por su belleza, su tranquilidad y su gente. Sus campos, montañas y ríos forman parte de nuestra identidad y de lo que queremos dejar a las próximas generaciones.
Hoy nos preocupa la construcción de un proyecto residencial de gran altura en el sector de Uzhupud, parroquia Chicán, con sesenta departamentos y espacios comerciales, incluido un supermercado. Una intervención de esta magnitud podría transformar de manera permanente el paisaje rural y afectar la vida de quienes habitan y visitan la zona.
Por eso, vecinos y personas vinculadas a Paute estamos uniendo nuestras voces para pedir que las autoridades actúen con transparencia, escuchen a la comunidad y hagan respetar las normas que protegen nuestro territorio.
¿QUÉ NOS PREOCUPA?
El reclamo presentado ante el Municipio cuestiona una resolución que habría permitido construir hasta quince niveles en un sector rural donde, según los fundamentos del reclamo, la normativa permite dos pisos. También solicita revisar si esta decisión contó con los instrumentos de planificación y el sustento técnico exigibles, así como la legalidad del permiso de construcción y de la parcelación del terreno.
Necesitamos respuestas claras y documentadas sobre los efectos que un proyecto de esta escala puede tener en el paisaje, el ambiente, la movilidad y los servicios de la zona.
Creemos que las decisiones que pueden cambiar nuestro territorio para siempre merecen una revisión seria y una comunidad informada.
¿QUÉ PEDIMOS?
Solicitamos al GAD Municipal de Paute y a las autoridades competentes:
Que dispongan, como medida provisional, la suspensión del permiso de construcción y la paralización de la obra mientras se resuelve la revisión solicitada.
Que revisen la legalidad de la resolución que permitió la mayor altura, del permiso de construcción, de la parcelación y de los demás actos relacionados; y que declaren su nulidad si corresponde conforme a derecho.
Que hagan pública la documentación que sustenta las autorizaciones y expliquen cómo se han considerado los posibles impactos del proyecto.
Que escuchen a la comunidad y den una respuesta fundamentada a los reclamos presentados.
Tu adhesión suma
Adherirte es acompañar una petición ciudadana para cuidar el paisaje rural de Paute y exigir que las decisiones sobre su futuro respeten la ley.
Esta iniciativa se apoya en nuestros derechos a presentar peticiones a las autoridades, participar en los asuntos que nos afectan y defender un ambiente sano. Queremos que quienes vengan después de nosotros también puedan disfrutar del Paute que hoy amamos.
Tu voz puede ayudar a cuidarlo.
Cuidemos Uzhupud


 Oficio Nro. CES-PRO-2026-0803-O 

Quito, D.M., 22 de octubre de 2026 

Señor Doctor Francisco Rodrigo Salgado Arteaga 

Rector UNIVERSIDAD DEL AZUAY 

En su Despacho 

De mi consideración: Reciba un cordial saludo por parte del Consejo de Educación Superior. Como es de su conocimiento, mediante Oficio CES-PRO-2026-0752-O de 25 de septiembre de 2026, esta Procuraduría, de conformidad con la facultad prevista en el artículo 169, literal n) de la Ley Orgánica de Educación Superior (LOES) solicitó la Universidad del Azuay (UDA): “(…) remita a esta Procuraduría un informe técnico-jurídico sobre los hechos expuestos por los ciudadanos Carlos Iván Cordero Díaz, Tarquino Orellana Serrano, Remigio Auquilla Lucero, Germán Zúñiga Cabrera, Paúl Cordero Díaz, Leonardo Bustos Cordero, Eduardo Sempertegui Cañizares y Santiago Mora Espinoza, con la debida documentación certificada que lo sustente, entre la cual, deberán constar los documentos requeridos por los peticionarios; (…)”. 

Al respecto, en mi calidad de Procurador del CES, manifiesto: El artículo 353 de la Constitución de la República del Ecuador (CRE) establece: “El sistema de educación superior se regirá por: 1. Un organismo público de planificación, regulación y coordinación interna del sistema y de la relación entre sus distintos actores con la Función Ejecutiva”. En el artículo 169 de la misma Ley se contemplan las atribuciones y competencias de este Organismo, siendo parte de estas: “(…) g) Expedir la normativa reglamentaria necesaria para el ejercicio de sus competencias y lograr el cumplimiento de los objetivos establecidos en el Plan de Desarrollo de la Educación Superior (…) k) Imponer sanciones a las máximas autoridades de las instituciones del Sistema de Educación Superior, que transgredan la presente Ley, sus reglamentos y los estatutos de las Instituciones de Educación Superior de ser el caso, previo el trámite correspondiente; se garantiza el derecho de repetición a favor de la instituciones de Educación Superior (…) n) Monitorear el cumplimiento de los aspectos académicos y jurídicos de las Instituciones de Educación Superior (…) r) Las demás atribuciones establecidas en esta ley y las que requiera para el ejercicio de sus funciones en el marco de la Constitución y la Ley (…)”. 

El CES mediante Resolución RPC-SE-06-No.016-2023, expidió el Reglamento para el Ejercicio de la Potestad Sancionadora de este Organismo (REPS), cuyo objeto consiste 1/3 * Documento firmado electrónicamente por Quipux Oficio Nro. CES-PRO-2026-0803-O Quito, D.M., 22 de octubre de 2026 en: “regular la potestad sancionadora del Consejo de Educación Superior (CES), el régimen de las infracciones administrativas según lo previsto en la Ley Orgánica de Educación Superior (LOES), su Reglamento, los estatutos de las instituciones de educación superior (IES) y demás normativa que rige al Sistema de Educación Superior, las sanciones aplicables y el procedimiento administrativo sancionador en observancia del debido proceso y demás derechos y garantías consagrados en la Constitución de la República del Ecuador”. El numeral 3 del artículo 8 del REPS tipifica como una infracción leve: “No remitir la información solicitada para fines institucionales por cualquiera de los organismos públicos del Sistema de Educación Superior, en el ámbito de sus competencias, en los plazos o términos previstos para el efecto”. 

El Estatuto Orgánico por Procesos del CES, en su subnumeral 3.1.1, respecto a las atribuciones y responsabilidades de la Procuraduría, entre otras, prevé: “(…) e) Coordinar el requerimiento de la información a las IES para efectos de análisis legal (…)”. 

En virtud de lo expuesto, considerando que hasta la presente fecha no se ha recibido respuesta alguna por parte de la UDA respecto a lo planteado dentro del Oficio CES-PRO-2026-0752-O, realizo una insistencia al mismo, solicitando que en el término máximo de tres (3) días contados a partir de la notificación del presente Oficio, se remita a esta Procuraduría toda la información requerida con los debidos sustentos documentales.   Adjunto al presente encontrará una copia digital del documento en referencia. 

Con sentimientos de distinguida consideración. 

Atentamente, 

Documento firmado electrónicamente Mgs. Sebastián David Santacruz Ochoa PROCURADOR  

Referencias: - CES-PRO-2026-0752-O 

 Sentido Común Liberal

LOS CONCEJALES DE LA RC EN CUENCA… ¿QUÉ HICIERON EN 3 AÑOS? 🤔
Son 4 los concejales de Revolución Ciudadana en el Concejo de Cuenca. Revisamos su trabajo de 2023 a 2026:
🔹 Manuel Alvarado: defendió los conciertos de Zamora y su propuesta «Alimentadores Rurales» quedó en comisión. Fiscalización: ninguna.
🔹 Mónica Pesántez: impulsa una ordenanza de salud que sigue en proceso. Fiscalización: ninguna.
🔹 Iván Abril: votó a favor en lo clave, incluido el Presupuesto 2026. Fiscalización: ninguna.
🔹 Román Carabajo: no consta producción alguna en 3 años.
Ninguno fiscalizó al alcalde. Los únicos votos contra el Presupuesto 2026 fueron de González y Peñafiel — que no son de la RC.
¿Oposición… o adorno? 🤔
Fuente: datos verificados por internet por Sentido Común Liberal. 👉 Sigue la página: si un dato está mal, avísanos y lo corregimos.


jueves, 22 de octubre de 2026

 CAYÓ LA "MACHETERA"

Por Jaime Cedillo F.
Luisa dormía plácidamente, soñando en los próximos viajes por el mundo, disfrutando de las comidas y bebidas exóticas, bailando como solo ella sabe hacer, siempre con esa risita sarcástica, burlona, nerviosa; sin imaginarse que sería su última noche en su recinto de Canuto. Junto a su lecho, reposaban el sombrero, las botas de caucho, y el machete, que siempre llevaba al cinto, para las largas y agotadoras jornadas de zafra. Es que la Luisa sí se ganaba cada centavo con el sudor de la frente, no como otros que se pasan la gran vida en los exilios dorados, disfrutando de las fortunas que se llevaron del desmantelado país.
Era la madrugada del jueves 22 de octubre del año que transcurre, todo era tinieblas, apenas se escuchaba unos leves susurros del viento, a lejos un eco débil de un perro ladrando, nada mismo se movía, sería el presagio de lo que se venía inmediatamente.
Un piquete de agentes de la Fiscalía, armados hasta los dientes, interrumpieron el sueño de la bella durmiente, con un golpe estruendoso en la puerta, que hizo sacudir los cimientos de la rústica vivienda de la "montubia", y de un salto ya estaban en el interior procediendo con la ley en la mano: le mostraron la orden escrita y firmada por un juez, dentro de un proceso de investigación penal. Señora Luisa queda usted detenida. Procedieron a leerle sus derechos según el artículo 77 de la Constitución de la República y el Código Orgánico Integral Penal (COIP).
Señora Luisa González, usted tiene:
Derecho al silencio: Nadie está obligado a declarar en su contra.
Derecho a un abogado: A contar con la asistencia de un defensor público o privado desde el primer momento de la detención.
Derecho a ser informado: Conocer de manera clara los motivos de la detención y los cargos o hechos que se le atribuyen.
Derecho a comunicarse: A notificar a un familiar o a una persona de su confianza sobre su aprehensión.
Se prohíbe el aislamiento o la incomunicación del detenido.
A ser presentado ante una autoridad judicial competente en un plazo máximo de 24 horas para la respectiva audiencia de calificación de flagrancia o legalidad.
La noticia cayó como un balde de agua helada entre sus coidearios, partidarios, seguidores (entiéndase borregos), prófugos de la justicia, encarcelados, procesados penalmente por una cadena interminable de delitos que deberán responder ante la justicia, cometidos mientras saqueaban con el cuento de las "manos limpias, mentes lúcidas y corazones"ardientes". De uno en uno van cayendo, mientras les llega el turno, sigan vociferando con la cantaleta de "somos perseguidos políticos".
No son perseguidos políticos, son peligrosos delincuentes de cuello blanco, que se aprovechan de la buena fe del pueblo honesto y trabajador, para robar el sagrado dinero asignado a las instituciones públicas para obras. Para los "zánganos" es legal cobrar coimas, vacunar, extorsionar, armar contratos direccionados con sobreprecios, fingir eventos que nunca se dieron, contrabandear combustibles con subsidios, pagar sueldos dorados a una caterva de "asesores" fantasmas, montar troll center, etc. etc. etc.
"Donde todos aplauden, casi nadie piensa".
El Observador


 La Policía de Ecuador detiene a la excandidata presidencial del correísmo Luisa González.

EFE

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Luisa González, excandidata presidencial del correísmo en las dos últimas elecciones celebradas en Ecuador en 2023 y 2025, fue detenida en la madrugada de este jueves por la Policía Nacional, a escasas cinco semanas de la celebración en el país andino de elecciones locales.

La detención se produjo en Canuto, la localidad rural de la provincia de Manabí donde se crió y creció González, según confirmó la división zonal de la Policía en esa jurisdicción sin dar mayores detalles, ya que el operativo fue realizado por agentes enviados directamente desde la capital, Quito.

González se encuentra investigada por la Fiscalía por la supuesta financiación irregular de sus campañas electorales, motivo por el que fue inhabilitada para ser candidata en los próximos comicios locales, al mismo tiempo que la Revolución Ciudadana, el partido del expresidente Rafael Correa (2007-2017), fue suspendido e impedido de participar en las elecciones.

Tras el allanamiento de su domicilio en enero, González rechazó las acusaciones y dijo que se trata de una persecución contra la oposición. “La Revolución Ciudadana y Luisa González no hemos recibido un solo centavo ni de Venezuela ni de ningún cartel, ni de nadie”, dijo en conferencia de prensa.

La Fiscalía informó a través de las redes sociales que en la madrugada de este jueves ejecutó junto a la Policía tres órdenes de detención para formular cargos ante la Justicia por lavado de dinero en las provincias de Manabí y Pichincha, cuya capital es Quito, sin especificar si entre los arrestos está la excandidata González.

El Ministerio Público apuntó que, en el marco del caso denominado ‘Laberinto’, investiga “presuntas irregularidades en el financiamiento político y el gasto electoral en publicidad durante la campaña presidencial de 2023, por inconsistencias en los aportes y el origen lícito de los recursos”.

La voz de alerta la dio el expresidente Correa a través de un mensaje en la red social X. “Apresaron a Luisa González. ¡YA BASTAAA!!!! Ecuador Vencerá”, escribió Correa sin más detalles.

Fuentes del correísmo consultadas por EFE tampoco han dado más detalles sobre el pronunciamiento de Correa.

A inicios de este año, González fue imputada dentro del denominado caso ‘Caja Chica’, en el que la Fiscalía atribuye un presunto delito de delincuencia organizada para lavado de dinero al supuestamente haber financiado la campaña de las elecciones presidenciales extraordinarias de 2023 con dinero en efectivo traído desde Venezuela.

Producto de ello, la Revolución Ciudadana fue suspendida en marzo pasado por el Tribunal Contencioso Electoral (TCE) a petición de la Fiscalía, en una acción que el correísmo ha denunciado como una persecución política por parte del Gobierno del presidente Daniel Noboa para dejarlos fuera de las elecciones locales previstas para el 29 de noviembre.

Tras ello, González intentó, sin éxito, inscribir su candidatura para postular por la Prefectura de Manabí, auspiciada por el partido indigenista Pachakutik, brazo político de la Confederación de Nacionalidades Indígenas (Conaie).



 Uzhupud: ¿pueden las enredaderas corregir la arquitectura?

 Carlos Jaramillo Medina

Publicado porcarlosjaramillomedina15 octubre, 2026Publicado enSin categoría

Frank Llody Wrigth decía que el médico puede enterrar sus errores, mientras que el arquitecto solo puede aconsejar a sus clientes que planten enredaderas para ocultarlos. La frase, irónica y provocadora, encierra una verdad profunda: la arquitectura permanece y sus consecuencias pasan a formar parte del paisaje.

La arquitectura biofílica no puede reducirse a incorporar vegetación a una construcción. Su desafío consiste en establecer una relación responsable entre edificio, biodiversidad, agua, suelo, clima y paisaje.

Porque una fachada verde no garantiza, por sí sola, una arquitectura sostenible. La sostenibilidad debe demostrarse en el conjunto de la intervención y en sus efectos a largo plazo.

La cuestión, en definitiva, no es si podemos cubrir la arquitectura con plantas, sino si somos capaces de construir sin empobrecer el paisaje que da identidad. La naturaleza no debe convertirse en un recurso para embellecer la arquitectura, sino en un criterio para juzgarla.

En el negocio inmobiliario hay una paradoja que no se debe pasar por alto: la naturaleza es convertida en recurso publicitario mostrando la arquitectura únicamente con imágenes seductoras.

Ante el proyecto de Uzhupud Sky Garden, en el valle de Paute, que plantea un “edificio jardín” de 14 pisos con una fachada que pretende incorporar alrededor de 40.000 plantas, la pregunta clave sería: ¿qué paisaje existe ahora y qué paisaje quedará después? ¿Qué sucede con el suelo, el agua, la biodiversidad, las infraestructuras y la relación del proyecto con la comunidad? ¿Se ha evaluado el impacto del conjunto o se pretende que la vegetación visible represente, por sí sola, la totalidad de sus virtudes ambientales?

El valle andino de Paute no es un espacio vacio a la espera de una arquitectura espectacular. Es una construcción milenaria de naturaleza, cultura y memoria. Para intervenir en ella se debe exigir algo más que una simple innovación formal: sensibilidad, conocimiento y responsabilidad.

La advertencia de Wright adquiere de este modo una resonancia contemporánea. Las enredaderas pueden cubrir una fachada, pero no pueden corregir por sí mismas los burdos incumplimientos de las normas urbanísticas y arquitectónicas, una implantación equivocada, reparar un ecosistema alterado, ni restituir un paisaje perdido.

El mal ejemplo de Cuenca, donde la especulación inmobiliaria y la banalización del lenguaje arquitectónico han ido degradando el paisaje urbano, comienza a extenderse más allá de sus límites cantonales. Porque el paisaje no es un simple telón de fondo para la arquitectura ni la naturaleza un adorno para legitimar cualquier proyecto.

Cuando la arquitectura renuncia a dialogar con el territorio, no lo transforma, lo degrada. Y cuando el mal ejemplo se convierte en modelo, la banalidad deja de ser una excepción para convertirse en paisaje.

 Carlos Jaramillo Medina


ALGO SE PERDIÓ PARA SIEMPRE
René Cardoso Segarra
Con el cuento repetido mil veces de que Cuenca es la ciudad más segura del Ecuador, nos han invadido. Y los despojos que quedan son evidentes: alta delincuencia importada, un turismo masivo que disparó los precios de acceso a la vivienda, alimentos, salud, y reventó nuestro centro histórico. Hoteles llenos, sí. Restaurantes y bares en fiesta permanente, sí. Millones de dólares, luego de cada feriado, para beneficio de establecimientos privados, sí. Y la paradoja: una ciudad patrimonio cultural de la humanidad sin recursos para sus museos, teatros, centros culturales, bibliotecas, preservación de sus patrimonios arquitectónicos, cuidado de sus parques y ríos.
La mortífera mancha negra de un turismo masivo desenfrenado y no sustentable, no solo se empoza y se empotra en la ciudad -ya vemos como día a día aparecen monstruos de cemento- sino además ha comenzado a expandirse en paisajes antes idílicos, que en un tiempo inspiraron a poetas, músicos y pintores, hoy heridos de muerte por los gigantes negocios inmobiliarios.
El mal gusto y la bulla lo invaden todo. El caso de Paute es deprimente: valles y montañas han sido emplasticados por descomunales invernaderos. Un sitio arqueológico fue reemplazado por un parque jurásico artificial. Un descomunal edificio tiene ya sus cimientos en uno de los lugares más bellos del Azuay: Uzhupud. Es decir, nuestros valores culturales y naturales han sido transformados en territorios del holocausto. El problema ya no es solamente a quién elegimos como alcalde de Cuenca, el problema también es a quiénes se eligen como alcaldes de los cantones azuayos.
La codicia y estupidez humana no tienen límites, se desparraman por todo lado. Comenzó con el derrocamiento de casas patrimoniales en el centro histórico, avanzó hacia la zona de El Ejido y su corazón, la señorial avenida Solano. No se sorprendan amigos que mañana, junto a su vivienda, aparezcan desafiantes columnas de acero y letreros que anuncian el negocio en altura y el fin de su privacidad y tranquilidad.
Todo se descontroló. Cuenca además está entre las ciudades más caras del Ecuador. Es extraña para los propios cuencanos. Las campanas de las iglesias históricas se han ido silenciando. En su lugar los campanazos de la inversión inmobiliaria -en zonas que deberían ser de alta protección patrimonial- son funestos tañidos para la tradicional hidalguía y belleza de Cuenca y sus paisajes azuayos. Y no hay autoridades que tomen en serio la planificación de la ciudad y provincia. Al contrario, el acomodamiento político en vista a las próximas elecciones, se ha iniciado. “Equipazos” se desbaratan, son reemplazados por otros “equipazos” y éstos, a su vez, comenzarán a ser desmantelados en noviembre. Todo es tan incierto y precario.


UNA VERRUGA EN UN ROSTRO BELLO
Johnny Jara Jaramillo
En Uzhupud, donde el viento todavía sabe a eucalipto y las tardes bajan lentamente desde los cerros, alguien tuvo una visión extraordinaria: convertir la campiña en una versión tropical de Dubái. Porque aparentemente lo único que le faltaba a este valle agrícola, rodeado de huertos, vacas y casas bajas, era una torre de quince pisos, un monumento vertical al mal gusto y a la codicia inmobiliaria. Uno mira la maqueta del proyecto y siente frustración y rabia. Curvas futuristas, jardines colgantes, ventanales inmensos, autos elegantes estacionados frente al edificio como si aquello fuera Miami y no una parroquia rural atravesada por gallinas, acequias y bueyes cansados. La imagen parece hecha por una inteligencia artificial alimentada exclusivamente con revistas de arquitectura para millonarios aburridos. Pero luego uno mira el paisaje real. Mira la herida en el suelo: el enorme cráter abierto para sostener ese monstruo de cemento y hierro. El camino público destruido y suspendido en el aire como una metáfora involuntaria del progreso ecuatoriano. Mira las lonas negras colgando sobre la tierra erosionada, como si intentaran tapar la vergüenza con fundas de basura. Entonces la maqueta deja de ser cómica. Porque detrás de todo esto está la vieja historia nacional: ponerle a una orquídea el nombre de la primera dama, cambiar ordenanzas entre amigos y gallos de medianoche, torcer el uso del suelo, sobornar municipios. Porque cambiar el uso del suelo no puede ser gratuito, vender el campo como si fuera mercancía sobrante no es gratis. Todo bajo el discurso moralmente impecable del “desarrollo” que nadie se lo cree, porque de seguro alguien habrá sacado una tajada. Así es como funciona. Siempre prometen trabajo. Es la palabra mágica. Trabajo. Pero basta caminar por Uzhupud para entender el absurdo. La migración vació la zona hace años. Los jóvenes se fueron. Los pocos que quedan trabajan la tierra o sobreviven como pueden. ¿Quién va a construir esa torre? ¿Ingenieros de la parroquia? ¿Especialistas en cimentaciones profundas que aparecen espontáneamente entre los maizales? Lo más probable es que la mano de obra venga de afuera mientras la comunidad local recibe el polvo, el ruido, el tránsito pesado y la destrucción de su entorno. El viejo truco colonial: las ganancias suben, las consecuencias se quedan. Y luego está el río. El río Paute, que todavía atraviesa esta región con una dignidad silenciosa, aunque el país entero lleve décadas tratándolo como basurero hidráulico. Nadie ha explicado seriamente qué ocurrirá con las aguas servidas de esta horrible Babel vertical. Nadie ha socializado el proyecto con la comunidad. Nadie parece obligado a responder preguntas elementales. En Ecuador, la palabra “socialización” suele significar exactamente lo contrario: hacer las cosas primero y explicarlas después, cuando ya es imposible detenerlas. Tal vez el problema más profundo no sea siquiera la torre. Las ciudades, después de todo, cambian. La arquitectura cambia. El mundo cambia. El problema es la violencia simbólica de imponer una escala absurda sobre un paisaje humano que tenía otra respiración. Hay algo obsceno en plantar un edificio de quince pisos en medio de una campiña rural y llamarlo progreso. Es como instalar una pantalla LED en mitad de una iglesia colonial o abrir un casino dentro de una reserva ecológica. No se trata solamente de estética: se trata de la destrucción de una armonía construida lentamente por generaciones. Hay lugares que todavía conservan una cierta proporción humana. Uzhupud era uno de ellos. Digo “era” porque basta mirar el derrumbe del camino para entender el futuro. Primero llega el edificio. Después el tránsito. Después los muros. Después el ruido. Después el precio de la tierra. Después desaparecen los árboles, las huertas, el silencio. Y un día alguien dirá, con nostalgia, que qué pena que ya no quede nada del viejo encanto rural que hacía especial al lugar. Pero claro: para entonces ya habrá otro proyecto más grande. Quizá una segunda torre. Quizá un centro comercial con palmeras plásticas. Quizá una marina, aunque no haya mar. En Ecuador tenemos un talento extraordinario para destruir aquello mismo que nos hace distintos. Confundimos modernidad con gigantismo, progreso con cemento y desarrollo con especulación. Nos avergüenza tanto lo que somos que terminamos copiando versiones baratas de países que tampoco entendemos. Y mientras tanto, el hermoso valle se transforma en un enorme monumento al mal gusto de los nuevos ricos. Una verruga en un rostro bello.