jueves, 23 de julio de 2026

 Info Via a La Costa

Empezó la destrucción de #CerroAzul como es posible esta barbaridad. En marzo 2026 se declara a #CerroAzul Bosque Protector y en mayo del mismo año se autoriza cotas máximas para 13 concesiones mineras. Ya destruyeron #CerroBlanco ahora van por #CerroAzul.



 Hola, Jaime


Hace más de treinta años, Gabriel García Márquez imaginó un lugar para aprender, compartir y pensar juntos el mejor oficio del mundo. Desde entonces, miles de periodistas, maestros y narradores de Iberoamérica se han encontrado alrededor de una convicción: las historias importan. Importa quién las cuenta. Importa cómo las contamos. E importa que podamos seguir haciéndolo.


Por eso aquí estamos. Formando nuevas generaciones de periodistas. Creando espacios para aprender de los mejores maestros. Celebrando las historias que revelan lo que otros quieren ocultar, que nos ayudan a comprender nuestra realidad y que amplían nuestra manera de mirar el mundo.


Seguimos reuniéndonos para conversar, hacernos preguntas y defender un periodismo riguroso, ético y profundamente humano. Seguimos manteniendo vivo el legado de Gabo. No como algo que pertenece al pasado, sino como una invitación permanente a contar mejor nuestro tiempo.


Aquí seguimos. Pero seguir no es un acto solitario. Cada nueva generación de periodistas, cada taller, cada encuentro, cada conversación y cada historia que ayudamos a impulsar existen porque muchas personas han creído que vale la pena hacerlos posibles.


Quizás tú también has sido parte de esta historia. Quizás un maestro de la Fundación Gabo marcó tu camino. Una conversación en el Festival Gabo cambió tu manera de mirar. Una historia reconocida por el Premio Gabo te recordó por qué importa el periodismo. O quizás, simplemente, crees como nosotros que Iberoamérica necesita seguir contando el mundo con su propia voz.


 


 


miércoles, 22 de julio de 2026

 Badabun


👉👉 Nico Williams vuela por la banda, pero él mismo lo reconoce: la verdadera velocista de su familia es su madre. María Arthuer dejó Ghana y cruzó el desierto del Sáhara a pie, enfrentando hambre, sed y peligros que muchos no sobrevivieron, con un solo objetivo: darles un futuro a sus hijos.
Por eso, cada trofeo que gana Nico termina en las manos de ella. Porque él corre detrás de un balón; ella corrió para salvar su vida y cambiar la historia de su familia para siempre.