domingo, 15 de marzo de 2026

  Aunque Estados Unidos tiene, sin duda, el ejército más poderoso del mundo, Irán está golpeando a Estados Unidos y a sus aliados donde más les duele: en la economía.

Porque las guerras modernas no solo se ganan con bombas.
También se ganan controlando recursos y rutas estratégicas.
Estas son tres razones por las que Irán ha logrado presionar económicamente al mundo.
CONTROL DEL ESTRECHO DE HORMUZ
Por este estrecho pasa casi el 20% del petróleo que consume el planeta.
Es uno de los puntos más importantes de la economía mundial.
Irán tiene una enorme ventaja geográfica ahí.
Sus misiles, drones y lanchas militares pueden atacar barcos o bloquear el paso.
Eso significa que cada vez que hay tensión en esa zona, el precio del petróleo se dispara.
Y cuando sube el petróleo, sube todo:
la gasolina,
el transporte,
los alimentos,
y la inflación en todo el mundo.
GOLPEAR EL MERCADO DEL PETRÓLEO
Irán sabe que no puede competir militarmente con Estados Unidos.
Pero sí puede alterar el mercado energético mundial.
Ataques a instalaciones petroleras, amenazas a barcos y tensión constante en la región hacen que el petróleo suba.
Y cuando el petróleo sube, las economías occidentales sienten el impacto inmediatamente.
Porque su consumo energético es enorme.
SEGUIR VENDIENDO PETRÓLEO
A pesar de las sanciones y la guerra, Irán sigue exportando grandes cantidades de petróleo.
Gran parte de ese petróleo termina en Asia, especialmente en China.
Eso significa que mientras el conflicto afecta los mercados globales…
Irán sigue generando ingresos.
Y mientras esos ingresos continúen, el país puede seguir financiando su estrategia en la región.
Por eso esta guerra tiene una paradoja.
Estados Unidos domina el campo militar.
Pero Irán ha demostrado que en la guerra económica también se puede golpear muy fuerte.
Y cuando la economía mundial empieza a sentir el impacto…
la guerra deja de ser solo un conflicto militar
y se convierte en un problema para todo el planeta.
Información basada en análisis energéticos y reportes de organismos como la Agencia Internacional de Energía (IEA) y medios económicos internacionales sobre la importancia estratégica del estrecho de Ormuz.


viernes, 13 de marzo de 2026

 LA FURIA DEL YANUNCAY

El día jueves 12 de marzo de 2026, quedará registrado en la historia de Cuenca, como un día que provocó pánico por la feroz crecida del río Yanuncay, uno de los cuatro ríos que bañan a la ciudad. Eran las 11h00, cuando los moradores de la urbanización San Marcos, nos percatamos que se venía el desastre, el río cobraba fuerza inusitada, se desbordaba con furia en diferentes sectores; y, en cuestión de minutos ya estaba sobre el espacio verde, y la avenida 27 de Febrero, se transformó en un correntoso río, y los moradores mirábamos impotentes cómo el agua con lodo, piedras y toda clase
de materiales, ingresaba incontenible a las casas, unas más afectadas que otras.
Fue una desgracia con felicidad, porque aparte de los serios daños materiales, ninguna persona, ni chicos ni grandes, salieron lesionados mientras cumplían con las tareas de socorro, todos unidos, todos solidarios, ayudándonos mútuamente, porque la unión hace la fuerza.
Una pala mecánica del B. Cuerpo de Bomberos, se hizo presente, ya caída la tarde, mientras seguía la dura y penosa tarea de tratar de limpiar con escobas, palas, baldes, con todo lo que se podía; la pala mecánica fue de enorme ayuda, retirando grandes cantidades de lodo acumulado en la avenida y las veredas.
Varios árboles cayeron, las plantas ornamentales del espacio verde quedaron destruidas, la ciclovía inutilizada. Comentaban los vecinos que si la paupérrima administración municipal, en vez de derrochar el dinero a manos en llenas en parrandas, conciertos millonarios y tarimas populistas, mejor hubiese invertido en obras de prevención de riesgos naturales, no estaríamos lamentando la tragedia que vivió Cuenca, un jueves 12 de marzo del año 2026.
Mientras Zamora está planificando las fiestas de abril, los nuevos contratos direccionados, para comer y beber hasta el hartazgo; los afectados pedimos al cielo que la Madre Naturaleza, se apiade y no nos vuelva a golpear. Ojalá escuche las súplicas.
"Un pedido a la Madre Naturaleza (Pachamama) es un acto de gratitud y conexión espiritual para solicitar equilibrio, salud, abundancia y protección. Se basa en el respeto, agradeciendo por la vida, alimentos y recursos, pidiendo perdón por el daño causado y comprometiéndose a cuidar su equilibrio con amor y conciencia".
El Observador


 Veronica Sarauz, la ex esposa de Fernando Villavicencio, se casó en #USA , el 11 de julio de 2024 en Florida. Tras curso prematrimonial.

Su esposo actual es Gabriel Andrés Proaño Espinosa, oficial de la Policía Nacional de Ecuador, que estuvo de seguridad de alias #LordFarquad #JoseSerrano, cercano a #JorgeGlas y otros militantes de la Revolución Ciudadana.