domingo, 11 de octubre de 2026

 

🇨🇴 EVA FERRER pone al descubierto la red de NARCOTRÁFICO que tenía VERÓNICA ALCOCER y GUSTAVO PETRO👇🏻 🔺1. Las FARC y el ELN producían la COCAÍNA en Colombia 🔺2. Verónica Alcocer transportaba en aviones de la POLICÍA hacia VENEZUELA La cocaína y se la entregaba a NICOLAS MADURO (149 viajes en 4 años) 🔺3. Nicolás Maduro enviaba la droga desde Venezuela hacia europa (España). 🔺4. Nicolás Maduro le pagaba a Verónica Alcocer por cada viaje 2.5 millones de dólares + armas para la guerrillas 🔺5. Verónica Alcocer llegaba a Bogotá en aviones de la POLICIA FAC001 con armamento para ser entregado a las FARC y el ELN 🔺6. Para legalizar el dinero Verónica tenía 3 testaferros catalanes y su amiga personal Carolina plata. 🔺7. PETRO nombro a los catalanes Xavier vendrell y Manu grau como diplomáticos colombianos de alto nivel. 🔺8. Manuel grau y Xavier vendrell siendo Ciudadanos europeos y diplomáticos movían millones de dólares en efectivo hacia SUECIA en valijas diplomáticas que no podían ser revisadas por las autoridades suecas. 🔺9. Con el dinero efectivo en suecia Carolina plata servía como testaferro de Verónica Alcocer para comprar mansiones en Estocolmo y llevar una vida de lujo con gastos superiores a los $ 450.000.000. 🔺10. las FARC y el ELN en agradecimiento a Petro acordaron el voto fusil para ganar las elecciones. 🔺11. Verónica Alcocer se escapa hacia suecia el 7 de agosto de 2026 para disfrutar todo el dinero que logro con el NARCOTRÁFICO. Cuál cree que será el desenlace ❓ 1. No pasará nada 2. Verónica Alcocer se saldrá con la suya y disfrutara los millones de dólares en SUECIA. 3. PETRO y Verónica Alcocer serán condenados a CADENA PERPETUA en los estados unidos 4. La fiscal LUZ ADRIANA CAMARGO emitirá circular roja de la interpol contra Verónica Alcocer.


 Galo Galarza Dávila actualizó su estado.

DE LISTAS NEGRAS, CABEZAS CORTADAS Y POETAS MUERTOS
Las redes sociales, ya lo sabemos, desde que aparecieron a comienzos del siglo XXI, han venido produciendo un gran debate en el mundo. Umberto Eco, en sus últimos años de vida, lanzó aquella repetida reflexión cuando dijo: “Las redes sociales le dan el derecho de hablar a legiones de idiotas que antes hablaban solo en el bar después de un vaso de vino, sin dañar a la comunidad. Entonces eran rápidamente silenciados, pero ahora tienen el mismo derecho a hablar que un Premio Nobel. Es la invasión de los imbéciles”. Pero hay que verlas también, a las redes sociales, digo, no a las/los imbéciles, su lado positivo, sin hipocresías o artificios o poses (como lo hacen ciertos exquisitos). Lo he dicho en alguna parte, que para quienes no tenemos columnas en la gran prensa o programas de radio o canales YouTube, los espacios que nos facilitan sin cortapisas algunas redes sociales nos permite compartir nuestros pensamientos con un amplio público. En verdad son redes abiertas al mundo y, por ello, puede uno comunicarse con personas que están en la China, Francia o Sudáfrica. Es más, he recuperado el contacto con amigos y amigas a quienes había perdido de vista a lo largo del paso del tiempo. Con las notas que subía mensualmente en la red Facebook pude, como saben algunos, armar un libro al que titulé Breviarios y que fue publicado por los amigos de la editorial Eskeletra hace unos años. Fue así el primer libro mío que saltó del Face al Book, como quería la tan querida (valga la redundancia) Elena Poniatowska, cuando dijo irónicamente: “Menos Face y más Book” (o sea menos ego y más sustancia) o, en otras palabras, menos fotos de las gatas, las cenas, los peinados, los paseos y más contenido.
Precisamente en el “Feis”, como llama un amigo a la red Facebook, así como encuentro diariamente maravillas: fotografías artísticas, noticias sobre eventos, pensamientos de escritoras y escritores, poemas, reflexiones sobre temas actuales y hasta revistas y libros completos, aspectos que jamás encontraría en los periódicos locales que todavía circulan en papel o en otras plataformas, encuentro también barbaridades (a muchas las paso por alto), pero a veces no hay como ignorarlas sino denunciarlas, aplastarlas a tiempo antes de que crezcan, como en los dibujos de Caloi. En el Facebook, digo, encontré hace unos días en el portal de un sujeto cuyo nombre no quiero acordarme, una “lista negra” elaborada por otro sujeto de igual calaña (un tal Rodrigo Alejandro), en la cual enumeraba una serie de nombres, entre los que estaba el mío, acusándonos de “periodiqueros que ahora gritan y lloriquean por regreso del pervertido y del otro choro (respeto el texto original con todas sus faltas y torpezas), el costillas Glas y el sin hambre Aquiles. Además insultan al Presidente de la República y al gobierno con las más viles acusaciones. Presidente -le exhorta el canalla- ponga la denuncia en la Fiscalía para que los metan presos a estos miserables pautadores. Ellos son…”. (Y menciona, a continuación, al menos a setenta escritores, artistas, periodistas ecuatorianos, entre ellos a figuras tan respetables como Abdon Ubidia, Iván Eguëz, Jorge Dávila Vázquez, Martín Pallares, Roberto Aguilar, María Luisa González, Silvia Vera, Rubén Darío Buitrón por mencionar algunos). Lo triste es que otros escritores y opinadores del medio, algunos a los que incluso creía amigos y seres pensantes, aplaudieron a este sujeto, le dieron la razón. ¿Hasta dónde hemos llegado? Todo régimen totalitario o autoritario comienza así: elaborando listas negras de las personas a las que se debe eliminar. ¿Está detrás de esta canallada el gobierno del señor Noboa?, ¿están los “trolles” y “bots” contratados en la sombrita para crear “granjas” de infames que se dedican a insultar y denigrar a quienes no somos de su agrado? Vaya usted a saber.
No debería, sin embargo, extrañarnos que, en este oscuro momento, se hagan estas “listas negras”, las mismas que se repetirán, seguro, en instituciones públicas y privadas, medios de comunicación (ya hay un nutrido grupo de periodistas que han debido dejar sus trabajos o salir del país y hay, según han denunciado algunas organizaciones defensoras de los derechos humanos, jóvenes presos por defender sus ideas), centros comunitarios y hasta movimientos políticos a fin de “cazar a los correístas” (para estos torpes cualquier crítica o disentimiento con el poder es calificado inmediatamente de “correísmo”), en un medio en el cual las mafias sanguinarias de narcotraficantes y asesinos han comenzado a cercenar cabezas, en acciones verdaderamente terroristas (para causar terror en la población), con las macabras recetas de los criminales mexicanos y colombianos de las peores épocas. Leo horrorizado que al menos 40 cabezas, lean bien, han sido encontradas solamente en la provincia de El Oro, en lo que va del año. No me admiraría, entonces, que pronto los canallas que elaboran las “listas negras” comiencen a pedir nuestras cabezas. Ya sabemos, por las experiencias de otros lares, que las fuerzas reaccionarias terminan de aliadas de los narcotraficantes. Me tocó vivir el sexenio calderonista en México. Allí también se declaró la “guerra” al narcotráfico con el apoyo de los Estados Unidos. Al fin del gobierno de Felipe Calderón (2006-2012) habían muerto 120.000 personas y las estructuras del narcotráfico siguieron intactas, sino fortalecidas. En ese gobierno figuraba como zar antidrogas el señor Genaro García Luna, quien actualmente está preso en una cárcel de los Estados Unidos, porque comprobaron que tenía nexos con uno de los carteles de narcotraficantes, a los cuales supuestamente perseguía a sangre y fuego. Saquen sus propias conclusiones.
Y en esta hora tan sombría de nuestro país y del mundo (el fascismo comienza poco a poco a enseñar sus uñas y dientes, incluso en la propia Alemania donde se lo tenía proscrito), es cuando también comienzan a morir los poetas. Son, como alguien decía, igual a los canarios que mueren en las minas antes del estallido. Primero fue Edgar Allan García, después Iván Oñate, ahora Iván Carvajal, seres luminosos y sensibles, los tres, que desde sus diferentes trincheras y con diferentes estilos, lucharon hasta el fin de sus días porque prevalezca la razón, la paz y la belleza en nuestras sociedades. Los dos primeros más extrovertidos, con obra para ser leída en alta voz ante grandes agrupaciones. Presencié lecturas que hicieron Edgar Allan e Iván Oñate en recitales públicos, en Ecuador y otros países, causando enormes entusiasmos. La poesía de Iván Carvajal, en cambio, más intimista, más filosófica, talvez más profunda. Que la memoria de estos tres grandes poetas, a quienes tuve la suerte de conocer y disfrutar de su amistad, sirva para calmar a las fieras que andan sedientas de represión y muerte en nuestro atribulado país, regadas por plazas y campos y, quien lo creyera, también ahora en las redes sociales.
Galo Galarza Dávila

 

UHN Plus
🇨🇴‼️ | Bitácoras y maletas en vuelos oficiales: una investigación de SEMANA reveló que la exprimera dama, Verónica Alcocer, realizó 149 viajes en aviones estatales. Testimonios clave denuncian el traslado de 2.5 millones de dólares desde Venezuela para financiar campañas políticas del clan familiar, además del transporte de equipaje sospechoso a bordo de aeronaves de la Fuerza Aérea.