Qué tal, lo veo pero no lo creo. Un Lucio Gutiérrez, vendiendo su partido político al mejor postor, con el cuento de una supuesta unidad, de que es hora de tender puentes, dejar a un lado los resentimientos, vengan todos, los que son y los que no son, los buenos, los malos y los feos, sean de derecha, centro o izquierda, en política todo vale, si hasta se ve tostar granizo.
Muero en el intento, dirá otra vez, si no logra unir el agua con el aceite, a tirios y troyanos, al final, lo que le intresa es pescar algo en medio de las aguas turbulentas de la poliquería mafiosa nacional, cuando los intereses personales, están por encima del bienestar del pueblo. Pobre Ecuador, hundido en la mazmorra de la corrupción, con "políticos" que son capaces de pactar hasta con el mismo demonio. Pobre Lucio. El Coronel sí tiene quien le escriba.
El Observador
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